- Especialistas de SAS advierten que reducir esta brecha no solo impulsa la inclusión, sino que fortalece la competitividad de Centroamérica en la economía global basada en datos y analítica avanzada.

05 de mayo de 2026 – La brecha en habilidades tecnológicas, especialmente en áreas como analítica de datos, inteligencia artificial (IA) y ciencia de datos, sigue siendo una realidad en América Latina y particularmente en Centroamérica. Sin embargo, especialistas del sector tecnológico coinciden en que el enfoque para reducirla debe evolucionar; es decir, dejar de verla únicamente como un desafío social y comenzar a tratarla como una estrategia de desarrollo económico basada en datos y talento digital.
De acuerdo con Nelly Marina, Senior Global Academic Program Manager para SAS Latinoamérica, el déficit de talento en áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) refleja la magnitud del reto que enfrenta la región en un momento en que la economía global está acelerando su transformación hacia la inteligencia artificial.
Según el estudio New Economy Skills: Building AI, Data and Digital Capabilities for Growth del Foro Económico Mundial, citado por Marina, menos de un tercio de la fuerza laboral en áreas STEM está ocupado por mujeres, mientras que el 92% de los perfiles de hombres analizados en el informe reportan habilidades vinculadas con inteligencia artificial. Esta diferencia evidencia una brecha significativa en la disponibilidad de talento preparado para la nueva economía digital.
Ante este escenario, la experta plantea que el cierre de esta brecha debe entenderse como una estrategia de competitividad regional, especialmente cuando la IA redefine los perfiles profesionales más demandados por los mercados.
Tres recomendaciones para cerrar la brecha tecnológica
Desde la perspectiva de SAS, empresa especializada en analítica avanzada e inteligencia artificial, existen tres acciones clave que pueden acelerar la formación de talento digital en la región. La primera es fomentar la inversión de tiempo en el desarrollo de habilidades tecnológicas, tanto por parte de estudiantes como de profesionales.
Sin embargo, Marina advierte que el enfoque no debe limitarse exclusivamente a la inteligencia artificial, sino a un ecosistema más amplio de habilidades digitales que complementan su implementación.
Entre estas capacidades la especialista destaca inteligencia artificial y big data; ética en tecnología, diseño de experiencia de usuario; programación; alfabetización tecnológica; y redes y ciberseguridad. “El reto no es solo aprender inteligencia artificial. Es especializarse dentro de las distintas ramas de habilidades digitales que hoy demanda la industria”, señaló Marina.
Además, el desarrollo de estas competencias debe evolucionar hacia un enfoque sectorial. Es decir, no basta con dominar herramientas tecnológicas de manera general, sino aplicarlas en industrias específicas como el sector financiero, asegurador u otros sectores productivos.
La segunda recomendación consiste en impulsar procesos de especialización tecnológica acompañados por certificaciones o microcredenciales que validen las habilidades adquiridas. Precisamente, señala Marina, en la actualidad, el mercado laboral tecnológico muestra una creciente competencia por demostrar conocimiento técnico a través de certificaciones otorgadas por empresas tecnológicas.
“Existe una competencia inmensa por demostrar habilidades a través de certificaciones, insignias y microcredenciales que respalden que realmente sabes aplicar estas tecnologías”, explicó Marina.
Añade que estas credenciales no solo benefician a estudiantes próximos a egresar, sino también a profesionales que buscan diferenciarse en el mercado laboral. En este contexto, SAS ha desarrollado diferentes rutas de formación en habilidades digitales que incluyen certificaciones tradicionales y microcredenciales adaptadas a las nuevas dinámicas de aprendizaje. Las certificaciones están dirigidas a profesionales que pueden dedicar alrededor de 40 horas de estudio para dominar herramientas de programación y presentar un examen estandarizado internacional.
En paralelo, la empresa ha impulsado un modelo de microcredenciales, cursos de menor duración que permiten validar habilidades específicas mediante evaluaciones rápidas y prácticas.
Entre las opciones de capacitación que SAS ha desarrollado se encuentran microcredenciales de Fundamentos de Inteligencia Artificial, con énfasis en inteligencia artificial generativa y ética en el uso de estas tecnologías; Programas especializados para el sector financiero; y próximamente se contará con microcredenciales enfocadas en la industria de seguros.
La tercera recomendación es comenzar la formación tecnológica desde etapas educativas tempranas, sin esperar a que los estudiantes lleguen a la universidad. En este sentido, la Senior Global Academic Program Manager para SAS Latinoamérica, sostiene que las habilidades digitales deberían integrarse de forma estratégica en los planes educativos, incluso en carreras no tecnológicas.
“Las universidades deben integrar estas habilidades en el mapa curricular sin importar el programa académico, porque hoy la industria está solicitando perfiles humanísticos con habilidades digitales desarrolladas”, explicó Marina.
Especialistas en humanidades digitales
La experta añadió que este fenómeno está dando origen a nuevos perfiles profesionales, como especialistas en humanidades digitales, capaces de combinar conocimientos en áreas como filosofía, comunicación o ciencias sociales con habilidades de programación o análisis de datos.
Un ejemplo mencionado por Marina es el de universidades que buscan profesores de humanidades que, además de su formación académica, dominen lenguajes de programación como Python, R, o SAS para integrar la tecnología en sus procesos de enseñanza.
Para la experta, este desarrollo de talento digital no solo tiene implicaciones educativas, sino también económicas. Por ejemplo, en un entorno laboral cada vez más globalizado, los profesionales con habilidades en inteligencia artificial y analítica de datos pueden trabajar para empresas en cualquier parte del mundo.
“El impacto que puede tener un joven que desarrolla estas habilidades es infinito, porque puede trabajar en cualquier parte del mundo y al mismo tiempo beneficiar a la economía de su país”, afirmó la vocera de SAS.
Capacitación gratuita y nuevas oportunidades
Como parte de sus iniciativas de formación, SAS cuenta con varios programas de Badges disponibles para público general, estudiantes y profesores. Estos son: AI Foundations Knowledge Badge: Course: AI Foundations Knowledge Badge, Topic: General; y Foundations of Risk and Asset Liability Management Knowledge Badge: Course: Foundations of Risk and Asset Liability Management Knowledge Badge, Topic: General.
También quedan a disposición de estudiantes y profesores los siguientes: SAS Academic Programs for Educators | SAS y SAS Skill Builder for Students | SAS.
De igual forma, SAS prepara el lanzamiento de un programa regional de capacitación en IA dirigido a estudiantes y profesionales interesados en desarrollar estas habilidades. El programa incluirá cursos especializados en inteligencia artificial con acceso gratuito, sesiones de repaso y evaluaciones para obtener microcredenciales que validen los conocimientos adquiridos.
El registro para esta iniciativa estará disponible a través del siguiente enlace: https://www.sas.com/es_mx/learn/academic-programs/campaigns/ai-badge-campaign.html#66bb1df1-9069-42e8-8bab-ba741ec506bf.
Además, la empresa mantiene una oferta permanente de cursos y recursos educativos a través de sus portales de formación para estudiantes y educadores.





