Desde Panamá y Estados Unidos traen mascotas a Costa Rica para recibir radioterapia oncológica

Desde Panamá y Estados Unidos traen mascotas a Costa Rica para recibir radioterapia oncológica

• Costa Rica se consolida como referente regional.
• Balú, con un tipo de cáncer poco común, entre los casos tratados actualmente.
• El país inicia un registro oncológico veterinario para generar estadísticas que antes no existían.

San José, febrero 2026. Tres perritos iniciaron estos días su tratamiento con radioterapia oncológica en el Centro de Oncología y Radioterapia Veterinaria (CORV): dos pacientes costarricenses y uno procedente de Panamá; en los próximos días se sumará otro caso proveniente de California, Estados Unidos. La disponibilidad de tecnología especializada, antes inexistente en la región, ha motivado que familias viajen a Costa Rica en busca de terapias avanzadas para sus mascotas.

Entre los pacientes se encuentra Balú, un caso clínico poco común que ha llamado la atención por el tipo de cáncer que presenta. La incorporación de radioterapia veterinaria de alta precisión mediante acelerador lineal ha transformado el abordaje de tumores que no pueden tratarse únicamente con cirugía o quimioterapia, posicionando al país como un referente regional en oncología animal.

“La radioterapia con acelerador lineal utiliza radiación ionizante, una forma de energía que se deposita directamente en el tumor o en los tejidos dañinos. Esa energía provoca mutaciones o destrucción de las células tumorales, inhibiendo su crecimiento. El objetivo del tratamiento es reducir o detener el crecimiento tumoral y, en muchos casos, lograr que el tumor deje de crecer o incluso desaparezca”, explicó Isaac Rojas, radiofísico de CORV.

Este tipo de tratamiento se aplica principalmente en casos oncológicos, tanto en tumores primarios como en metástasis. En perros y gatos, los diagnósticos más frecuentes incluyen tumores nasales, cerebrales, así como tumores superficiales en extremidades u órganos internos. La radioterapia resulta especialmente útil en tumores de difícil abordaje quirúrgico por su localización o riesgo, así como en casos donde se requiere eliminar células tumorales remanentes tras una cirugía, o reducir el tamaño del tumor antes de una intervención quirúrgica.

“Al igual que en medicina humana, la radioterapia veterinaria puede utilizarse antes o después de la cirugía, como complemento de la quimioterapia, o incluso como tratamiento exclusivo cuando los tumores no son operables. Esto amplía de manera significativa las opciones terapéuticas para nuestros pacientes”, afirmó la Dra. Manuela Mora, directora médica y oncóloga veterinaria del CORV.

Actualmente, los tratamientos contemplan entre 10 y 15 fracciones (sesiones), según cada diagnóstico. Los casos en atención actualmente incluyen:

Balú: bulldog francés costarricense de 5 años, diagnosticado con carcinoma adenoide quístico intranasal, un tumor maligno poco frecuente y agresivo en perros.
Gordo: bulldog inglés de 5 años procedente de Panamá, con un macroadenoma hipofisiario que comprimía el nervio óptico y le provocó pérdida de la visión.
Tercer paciente: canino costarricense que inició esta semana su ciclo de radioterapia tras ser diagnosticado con un meningioma.

Una familia proveniente de Estados Unidos también traerá en los próximos días a su mascota a Costa Rica, motivada por la disponibilidad inmediata del tratamiento y la diferencia de costos frente a terapias similares en su país.

Hasta ahora, Costa Rica no contaba con un registro nacional de tumores en animales de compañía, por lo que los médicos veterinarios debían basarse en estadísticas internacionales. Estas estimaciones indican que uno de cada cuatro perros puede desarrollar cáncer a lo largo de su vida adulta, y que alrededor del 20% de los gatos también enfrentará un diagnóstico oncológico, especialmente a partir de los siete u ocho años.

“La radioterapia no solo nos permite tratar tumores complejos con mayor precisión, sino que también marca el inicio de un registro oncológico veterinario en el país. Por primera vez vamos a poder generar estadísticas propias sobre tipos de cáncer, incidencia y respuesta a los tratamientos, lo cual es clave para mejorar el diagnóstico y la atención de las mascotas en Costa Rica. Con la puesta en marcha de este registro, el país inicia un proceso de sistematización que permitirá fortalecer la práctica veterinaria, generar conocimiento científico y posicionar a Costa Rica como un punto de referencia regional en oncología animal” agregó la Dra. Mora.

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