Nuevos estudios confirman que aumentar impuestos al tabaco puede retrasar el consumo en jóvenes costarricenses

Nuevos estudios confirman que aumentar impuestos al tabaco puede retrasar el consumo en jóvenes costarricenses

6 de marzo, 2026. Costa Rica. Los nuevos estudios sobre impuestos al tabaco y edad de inicio del consumo demuestran que elevar los tributos a los productos de tabaco es una de las herramientas más costo-efectivas para prevenir que niños y adolescentes comiencen a fumar en Costa Rica. 

Las investigaciones fueron elaboradas por la Red Nacional Antitabaco (RENATA) con expertos de la Universidad de Costa Rica, la Universidad Nacional y la Universidad Adolfo Ibáñez de Chile, y plantean evidencia para respaldar reformas tributarias en el país en el marco de política fiscal y salud pública.

Según el Dr. Jeancarlo Córdoba, “el análisis sostiene que el precio de los cigarrillos influye directamente en el momento en que las personas comienzan a fumar. Cuando los productos de tabaco son más caros, la probabilidad de que los jóvenes inicien el consumo disminuye, lo que a su vez reduce el riesgo de desarrollar adicción a lar e go plazo”.

Como alerta el economista chileno, Dr. Guillermo Paraje, el estudio se presenta en un momento clave del debate nacional sobre la actualización de los impuestos al tabaco, ya que en Costa Rica se mantienen prácticamente sin cambios desde 2012, cuando se aprobó la Ley 9028 de control del tabaco: “La importancia de los estudios presentados es, por un lado reconocer un estancamiento en el consumo de tabaco en Costa Rica. Lamentablemente Costa Rica no ha avanzado entre el 2015 y 2023, en bajar el consumo de tabaco y por otro lado se muestra que podría retrasarse el inicio en el consumo de tabaco, y eventualmente, impedir que los niños y niñas comiencen a fumar, subiendo el precio de los impuestos. Lamentablemente en Costa Rica no han cambiado desde el 2012”.

El precio del cigarrillo influye en la edad de inicio

Uno de los principales hallazgos es que el precio de los cigarrillos puede modificar el comportamiento de los jóvenes frente al consumo de tabaco. Cuando los precios aumentan, los adolescentes tienen menos probabilidades de comenzar a fumar y quienes lo hacen tienden a retrasar la edad de inicio.

Esta relación ha sido documentada en múltiples estudios internacionales y es una de las razones por las que organismos como la Organización Mundial de la Salud consideran el aumento de impuestos como la medida más costo-efectiva para reducir el consumo de tabaco.

Costa Rica enfrenta costos sanitarios millonarios

El tabaquismo continúa representando una carga significativa para el sistema de salud costarricense. El país destina más de ¢300.000 millones al añoen atención de enfermedades relacionadas con el tabaco, lo que evidencia el impacto económico de esta adicción en el sistema sanitario. 

Estas enfermedades incluyen cáncer, enfermedades cardiovasculares, afecciones respiratorias crónicas y otras patologías asociadas al consumo de tabaco.

A nivel individual, los estudios también muestran que el tabaquismo reduce significativamente la esperanza de vida. Las personas fumadoras pueden vivir al menos diez años menos que quienes no consumen tabaco. 

Impuestos al tabaco: una política subutilizada

Costa Rica se encuentra rezagada en comparación con las recomendaciones internacionales. Actualmente, los impuestos representan aproximadamente el 55% del precio final de los cigarrillos, una proporción que ha disminuido respecto a años anteriores, mientras que la OMS recomienda que los impuestos representen al menos el 75% del precio final para que la política tenga un impacto significativo en la reducción del consumo.

Ante esta situación, en la Asamblea Legislativa de Costa Rica se discute el proyecto de Ley para la Responsabilidad Social del Consumo de Tabaco (expediente 23.880), que propone aumentar y unificar los impuestos a los productos de tabaco.

La iniciativa busca elevar la carga tributaria hasta cerca del 65% del precio de venta, con el objetivo de desincentivar el consumo y simplificar el sistema de recaudación. Diversos organismos internacionales como el Banco Mundial, la OCDE y la propia Organización Mundial de la Salud, han respaldado el expediente 23.880 para aumentar los impuestos al tabaco como una de las herramientas más efectivas para mejorar la salud pública de Costa Rica.

Impacto en la prevención del tabaquismo juvenil

El nuevo estudio destaca que prevenir el inicio del consumo es una de las estrategias más importantes para reducir el tabaquismo en el largo plazo.

Por ello, retrasar la edad de inicio puede tener efectos significativos en la reducción del consumo a lo largo de la vida.

El estudio señala que el aumento de precio no solo reduce el número de nuevos fumadores, sino que también disminuye la cantidad de cigarrillos consumidos por quienes ya han iniciado el hábito.

Evidencia internacional respalda la medida

La literatura científica internacional coincide en que los impuestos al tabaco generan múltiples beneficios:

  • reducen el consumo total de tabaco,
  • retrasan la edad de inicio en jóvenes,
  • disminuyen los gastos en salud asociados al tabaquismo, y
  • generan ingresos fiscales adicionales que pueden destinarse a programas de salud pública.

Además, estudios económicos muestran que un aumento del 10% en el precio de los cigarrillos puede reducir el consumo entre un 4% y un 5%, especialmente entre jóvenes y personas de menores ingresos. 

Una decisión de política pública

El debate sobre los impuestos al tabaco en Costa Rica no solo tiene implicaciones fiscales, sino también sanitarias.

Como aseguró el Dr. Jeancarlo Córdoba, de RENATA, “el aumento de impuestos forma parte de un conjunto de medidas recomendadas por el Convenio Marco para el Control del Tabaco, tratado internacional que busca reducir el consumo y proteger a la población de los efectos del tabaquismo. Entre estas políticas también se incluyen restricciones a la publicidad, espacios libres de humo y advertencias sanitarias en los empaques de los productos de tabaco. Nuestro estudio concluye que fortalecer la política fiscal sobre el tabaco puede convertirse en una herramienta clave para proteger la salud de las nuevas generaciones y reducir la carga económica que el tabaquismo representa para el sistema de salud costarricense”.

Como confirmó la Máster Leonela Artavia, investigadora de la UNA, “estos estudios aportan evidencia científica que busca orientar la toma de decisiones y reforzar el argumento de que los impuestos al tabaco no solo generan ingresos para el Estado, sino que también salvan vidas”.

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