Pymes costarricenses buscan control, no velocidad. Pero enfrentan incertidumbre sin herramientas claras

Pymes costarricenses buscan control, no velocidad. Pero enfrentan incertidumbre sin herramientas claras

Estudio de Alegra revela que las empresas costarricenses priorizan visibilidad y dominio de su gestión sobre eficiencia pura, pero persiste la brecha de conocimiento para hacerlo realidad.

San José, 30 de julio de 2026 — El Banco Central de Costa Rica proyecta un crecimiento de 3.5% para 2026, una revisión a la baja desde el 3.8% estimado en enero. La razón es clara: incertidumbre internacional, desaceleración de la demanda externa, volatilidad en precios de materias primas. En ese contexto de mercados tambaleantes pero economía aún resiliente, las pequeñas y medianas empresas costarricenses están descubriendo algo inesperado sobre sí mismas: no quieren crecer a toda costa. Quieren saber qué está pasando en su negocio.

Según el Pulso Pymes LATAM 2026, un estudio elaborado por el software de contabilidad en la nube, Alegra, con empresas de México, Colombia, República Dominicana y Costa Rica. Costa Rica presenta un perfil muy diferente al de sus vecinos latinoamericanos. Mientras Colombia busca ahorro de tiempo y México quiere productividad, los empresarios costarricenses priorizan algo más profundo: control. Así lo señala 40.9% de los encuestados en el país, el porcentaje más alto entre los cuatro mercados estudiados.

La paradoja es que ese control es lo que menos tienen. El estudio encontró que 45.5% de las pymes costarricenses opera en nivel «básico» de automatización —apenas algunas tareas—, y sumado a quienes reportan niveles «muy bajos», la cifra llega a 59.1%. Más de la mitad sigue resolviendo su gestión con herramientas fragmentadas: Excel, mezclas de varios sistemas, cuadernos manuales. Y cuando el mercado externo es volátil, la falta de visibilidad se transforma en riesgo operativo.

El otro dato que define a Costa Rica es la cautela. Solo 36.4% de los empresarios costarricenses considera que automatizar será «muy prioritario» en los próximos 12 meses, el porcentaje más bajo de los cuatro países. Pero aquí está la clave: cuando se pregunta qué tan preparados están para adoptar herramientas digitales, Costa Rica reporta el nivel más alto de auto-percepción positiva del grupo. 27.3% se considera «bastante» o «muy preparada» para la transformación digital, frente a porcentajes mucho menores en otros mercados. Eso sugiere realismo, no indecisión. Los empresarios costarricenses saben que necesitan cambios, pero evalúan con cuidado el momento y la forma.

El problema persiste en el mismo lugar que en otros mercados: conocimiento. Aunque en menor proporción que en México (que reporta 38.9%), 40.9% de los empresarios costarricenses señaló la falta de conocimiento como barrera principal para adoptar inteligencia artificial. Y aunque 31.8% escuchó hablar de la IA, admite no saber cómo aplicarla a su negocio.

«En un contexto donde el BCCR proyecta desaceleración de la demanda externa y volatilidad en mercados internacionales, las pymes costarricenses están en posición de negociación interesante», señala Jahzeel Cordero,Gerente de Regulación de Alegra. «No se trata de crecer en volumen. Se trata de tener control: saber exactamente qué venden, a quién, en cuánto, con qué margen, en tiempo real. Eso es lo que diferencia al que sobrevive durante turbulencia del que quiebra.»

El estudio también revela que Costa Rica es el único mercado donde «atención al cliente o ventas» surge como segundo beneficio buscado con tecnología (27.3%), después del control. Eso tiene sentido en una economía abierta donde el servicio diferencia. Si tu margen de maniobra es reducido y el mercado es competitivo, la experiencia del cliente se vuelve el arma.

Alegra automatiza ese tipo de control: visibilidad de ingresos y gastos por cliente, seguimiento de pagos, alertas de caída de márgenes, reportes ejecutivos en tiempo real. Pero el estudio confirma que el reto mayor no es técnico. Es educativo.

Scroll al inicio