FAO y países de la región apuestan por la innovación para reducir las pérdidas y el desperdicio de alimentosRepresentantes de América Latina y el Caribe analizaron soluciones tecnológicas, marcos normativos y experiencias para enfrentar la problemática que afecta la seguridad alimentaria y la sostenibilidad de los sistemas agroalimentarios.

9 de septiembre 2026, Santiago, Chile – En América Latina y el Caribe, el 11,6 % de los alimentos se pierde durante las etapas de producción y postcosecha. Frente a este desafío, países de la región, junto a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), están impulsando el uso de la innovación y las tecnologías para prevenir y reducir las pérdidas y el desperdicio de alimentos y avanzar hacia sistemas agroalimentarios más eficientes y sostenibles.
Con ese objetivo, representantes de gobiernos, parlamentos, academia, sector privado, organizaciones de la sociedad civil y organismos internacionales participaron en el “Encuentro regional: el potencial transformador de la innovación y las tecnologías para reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos”, organizado por la FAO.
Encargados técnicos y ponentes de Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, México, Canadá, Paraguay, República Dominicana y Uruguay, se dieron cita junto a expertos de la sede de la FAO en Roma y de la oficina regional de la Organización, parlamentarios, sociedad civil y académicos en un encuentro que tuvo por objeto fortalecer la cooperación y el intercambio de conocimientos para impulsar la transferencia tecnológica, analizar marcos normativos e incentivos tributarios, y compartir evidencia científica y estadística que contribuya a mejorar la medición, prevención y reducción de las pérdidas y desperdicios de alimentos (PDA) en la región.
La iniciativa marca el inicio de una agenda regional de acción, incidencia técnica y sensibilización que culminará el próximo 29 de septiembre, fecha en que se conmemora el Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos.
El Subdirector General y Representante Regional de la FAO para América Latina y el Caribe, Rene Orellana Halkyer indicó que las soluciones implementadas en el nivel regional y local “expresan decisión política para cerrar brechas logísticas, fortalecer la cadena de frío, conectar productores y consumidores, generar datos oportunos y tomar mejores decisiones. Este encuentro reconoce esos avances y permite compartir experiencias concretas en políticas, inversiones y soluciones aplicadas en territorios, cadenas productivas, mercados, escuelas y comunidades. El paso siguiente es fortalecer lo que ya funciona”.
En tanto, Carlos Reutor, Diputado de la República Oriental del Uruguay y Presidente de la Comisión de Agricultura, Ganadería y Pesca del PARLATINO destacó: “Este encuentro es especial, es importante, porque nos permite pasar de las preocupaciones a las herramientas. Un diagnóstico tecnológico regional, herramientas digitales de medición, orientaciones jurídicas, información estadística, información, son instrumentos que pueden ayudarnos a tomar mejores decisiones. Porque lo que no medimos difícilmente podríamos transformarlo. Y porque la tecnología tiene que estar verdaderamente, para tener sentido, a disposiciones de cada una de las personas. Tenemos que lograr que la innovación llegue a nuestros productores, a nuestros mercados, a nuestras comunidades y a nuestros hogares. Tenemos que lograr que cada alimento producido tenga la mayor posibilidad de cumplir su destino”.
«Espero que sigamos teniendo más cooperación, mejores herramientas y, por sobre todo, nuevas alianzas para acelerar una transformación que nuestra región necesita, porque cuidar nuestros alimentos también es cuidar nuestros recursos; reducir el desperdicio también es acción climática y avanzar hacia una economía circular. Es, finalmente, aprender a crecer de una manera más inteligente, más responsable y sustentable”, afirmó la ministra del Medio Ambiente de Chile Francisca Toledo.
El desafío y el rol de la tecnología
En América Latina y el Caribe, la pérdida y el desperdicio de alimentos continúa siendo uno de los principales desafíos para la sostenibilidad de los sistemas agroalimentarios, la seguridad alimentaria y la nutrición: mientras 153 millones de personas sufren inseguridad alimentaria moderada o grave –según el último reporte SOFI– y 1 de cada 4 no puede costear una dieta saludable, 11.6% de los alimentos producidos en la región se pierden en las etapas de producción y postcosecha. A nivel global, el 19% de los alimentos disponibles para el consumo se desperdicia en la venta al por menor, los servicios de alimentación y en los mismos hogares.
Frente a este escenario, la FAO promueve la transformación hacia sistemas agroalimentarios más eficientes, inclusivos, resilientes y sostenibles, apoyando a los países en la adopción de soluciones innovadoras y tecnologías que permitan contar con datos para medir y monitorear las pérdidas, escalar las innovaciones y tecnologías y fortalecer las capacidades nacionales para prevenir y reducir las pérdidas y el desperdicio de alimentos a lo largo de toda la cadena alimentaria. Para ello y siguiendo las recomendaciones realizadas por los Estados Miembros durante la ConferenciaRegional de la FAO , la ciencia, la innovación y la tecnología han pasado a ser el centro de la asistencia técnica.
Así, la agenda estratégica a desarrollar por parte de la FAO contempla una Caja de Herramientas Digital de las PDA, un conjunto de recursos orientados a apoyar a los países y actores clave de América Latina y el Caribe en sus esfuerzos para este cometido que incluye la publicación “Reducción y Prevención de Pérdidas y Desperdicios de Alimentos en América Latina y el Caribe: Diagnóstico Tecnológico y Oportunidades”, un nuevo curso virtual de autoaprendizaje disponible en FAO Campus, estudios técnicos sobre enfoques normativos y buenas prácticas, orientaciones jurídicas y publicaciones estadísticas, entre otros.
Con este encuentro, la FAO reafirma su compromiso de apoyar a los países de la región en la construcción de sistemas agroalimentarios más sostenibles, contribuyendo al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible Hambre Cero y Producción y Consumo Responsable y al fortalecimiento de la seguridad alimentaria y la nutrición para todas las personas.





