La iniciativa permitirá que cientos de estudiantes fortalezcan su aprendizaje mediante equipos nuevos y funcionales que aportan valor, promueven la economía circular y la reducción del impacto ambiental.

Costa Rica, 1ro de octubre de 2026. Formar a las nuevas generaciones que liderarán la transformación energética y digital de Costa Rica requiere mucho más que conocimiento: también demanda acceso a herramientas que permitan desarrollar habilidades prácticas acordes con los retos de una industria cada vez más tecnológica.
Con esta visión y como parte de su compromiso global con el acceso a la educación, Schneider Electric realizó una donación de equipos eléctricos valorada en un total de US$780.000, a tres instituciones educativas: el Colegio Técnico Profesional Monseñor Sanabria, el Colegio Técnico Profesional de Aserrí y el Colegio Técnico Profesional de Escazú, reafirmando su compromiso con el desarrollo del talento y la construcción de un futuro más eficiente y sostenible.
La iniciativa beneficiará directamente a 817 estudiantes que cursan carreras técnicas relacionadas con: electrónica, electrotécnica, electromecánica, mantenimiento e industrial; brindándoles acceso a equipos nuevos y modernos que, como parte de la evolución constante del portafolio tecnológico de Schneider Electric, son destinados a colegios técnicos para fortalecer la formación práctica de los estudiantes, prolongar su vida útil y promover la economía circular.
«En Schneider Electric creemos que la educación es uno de los principales motores del desarrollo. Cada uno de estos equipos representa una oportunidad para que más estudiantes desarrollen habilidades técnicas, experimenten con tecnologías utilizadas por la industria y se preparen para enfrentar los desafíos de un sector energético que evoluciona constantemente. Formar talento es una de las mejores inversiones que podemos hacer para el futuro de Costa Rica y de la región», señaló Lady Campos, gerente de Nuevos Negocios para Centroamérica de Schneider Electric.
En nuestro país, la educación técnica desempeña un papel estratégico para preparar a los jóvenes y acercar la tecnología a las instituciones educativas no solo mejora los procesos de enseñanza, sino que también incrementa las oportunidades de empleabilidad de miles de estudiantes. Las carreras beneficiadas con estos equipos se encuentran entre las especialidades técnicas más solicitadas por las empresas multinacionales en el sector manufactura, de acuerdo con el estudio «Estadísticas Vitales: Carreras de Mayor Demanda 2026» de CINDE.
Rafael Contreras, docente de la especialidad de Electrónica Industrial del Colegio Técnico Profesional de Aserrí, destacó el valor que este tipo de iniciativas representa para la formación técnica. «Nuestra institución aún se encuentra en proceso de fortalecer el equipamiento que requiere una carrera técnica. Donaciones como la de Schneider Electric nos permiten contar con recursos que enriquecen el proceso de enseñanza y aprendizaje, haciendo posible que las clases tengan un mayor componente práctico. Esto representa una valiosa oportunidad para seguir formando a los futuros técnicos que el país necesita».
Más allá del aporte económico, la iniciativa refleja el compromiso de Schneider Electric con la innovación, la educación y la economía circular. Como parte de la evolución constante de su portafolio tecnológico, la compañía incorpora nuevas generaciones de productos y destina a instituciones educativas equipos de versiones anteriores que son nuevos, modernos y plenamente funcionales. En lugar de permanecer almacenados, estos recursos continúan generando valor al fortalecer la formación práctica de cientos de estudiantes, extender el aprovechamiento de tecnologías de alto nivel y contribuir a un uso más eficiente de los recursos. De esta manera, la donación no solo impulsa el desarrollo del talento técnico que el país necesita, sino que también reduce el impacto ambiental. En total, la iniciativa evitó la generación de 19,7 toneladas de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), así como una huella de carbono estimada en cerca de 79 toneladas de CO₂.
El fortalecimiento de la educación, el desarrollo del talento y la generación de oportunidades forman parte de los pilares de una cultura corporativa que entiende que el crecimiento empresarial solo es sostenible cuando también impulsa el progreso de las personas. «Celebrar 50 años en Centroamérica también significa mirar hacia el futuro. Queremos contribuir a que Costa Rica continúe liderando la transición hacia una economía más eficiente y sostenible, formando a los profesionales que harán posible esa transformación», agregó Campos.





