
La cuarta gala de Batalla de Karaoke marcó un nuevo paso en la evolución del formato, consolidándose como uno de los espacios de entretenimiento más activos de la televisión costarricense. Con una estructura dinámica, participación constante del público y una puesta en escena pensada para el disfrute colectivo, el programa mantiene su esencia: convertir cada domingo en una experiencia compartida en familia.
El respaldo de la audiencia sigue siendo una de sus fortalezas. La votación, abierta e ilimitada a través de WhatsApp, permite que los televidentes definan el rumbo de la competencia en tiempo real, reforzando una interacción que supera el millón de votos por noche. Este nivel de participación no solo impulsa a los concursantes, sino que convierte al público en protagonista del espectáculo.
Ritmo, música y participación constante
A diferencia de galas anteriores, esta entrega destacó por una mayor integración de dinámicas dentro del set, donde el entretenimiento no se detuvo entre presentación y presentación. Espacios interactivos, activaciones en vivo y momentos con el público en estudio aportaron fluidez al programa, manteniendo la atención durante toda la transmisión.
Uno de los segmentos que volvió a robarse el protagonismo fue “El Reto”, una dinámica que eleva la exigencia para los participantes. En esta ocasión, el formato puso a prueba su memoria y capacidad de improvisación al enfrentar canciones inesperadas, donde la letra desaparece y deben continuar sin apoyo. El incentivo: 50 mil votos adicionales, un factor que puede cambiar el rumbo de la competencia en segundos.
Una noche de repertorio variado
La gala ofreció un recorrido musical amplio, con canciones que conectan con distintas generaciones y estilos:
- Allison Jiménez, de Sarchí, inició la noche con “Tu falta de querer”.
- Misley Rivas, estudiante y modelo, participó con “Lágrima por lágrima”.
- Tracy Jiménez apostó por el pop latino con “Yo te pido amor”.
- Óscar Ramírez llevó sabor tropical con “Oye, mire, vea”.
- Andrés Barahona interpretó el clásico ranchero “Mujeres divinas”.
- Karol Campos encendió el escenario con “Carcacha”.
- María Alejandra Alfaro aportó experiencia con una propuesta sólida en escena.
- Ángel de Jesús Somoza conectó con el público con “Llorarás”.
- José Manuel Quesada presentó “Nunca voy a olvidarte”.
- Jacqueline Segura interpretó “Pena negra”.
- Richard Gómez llevó al escenario “Es la mujer”.
La diversidad de géneros, desde baladas y pop hasta música tropical y ranchera, refuerza el atractivo del programa, permitiendo que distintos públicos se identifiquen con cada presentación.
Un nuevo clasificado a la final
El cierre de la noche volvió a concentrar la mayor expectativa. Tras una jornada marcada por la intensidad en las votaciones, Tracy Jiménez fue anunciada como la participante más apoyada por el público, asegurando su pase a la gran final y sumándose a los finalistas ya confirmados.





