De acuerdo con diversos especialistas, el crecimiento de la inteligencia artificial, el machine learning y las aplicaciones de alta demanda está impulsando una transformación acelerada en los centros de datos, que ahora enfrentan nuevos desafíos en energía, enfriamiento, conectividad, sostenibilidad y soberanía digital.

07 de junio del 2026. La evolución del cómputo de alto desempeño (HPC, por sus siglas en inglés) está redefiniendo la forma en que se diseñan, construyen y operan los centros de datos en América Latina y el Caribe. Precisamente, de acuerdo con especialistas, el crecimiento de aplicaciones basadas en inteligencia artificial (IA), machine learning, analítica avanzada y procesamiento masivo de datos está elevando las exigencias sobre la infraestructura física que soporta estas cargas, obligando a operadores, gobiernos y empresas a prepararse para una nueva generación de requerimientos tecnológicos.
Así quedó evidenciado durante el evento Data Center 4U Online Summit: “Cómputo de Alto Desempeño y la evolución del Centro de Datos para cubrir las demandas del mismo”, organizado por Panduit, donde especialistas de la industria analizaron los desafíos que enfrenta el sector para responder a una demanda creciente de capacidad de procesamiento, eficiencia energética y disponibilidad operativa.
Durante la apertura del encuentro, Víctor Juárez, Desarrollador de Negocios para Panduit LATAM, explicó que la IA está provocando cambios que van mucho más allá del equipamiento tecnológico y que incluso están modificando la forma en que se diseñan los edificios destinados a albergar centros de datos. Según señaló, las nuevas demandas de procesamiento están obligando a replantear aspectos relacionados con la distribución eléctrica, los sistemas de enfriamiento, la infraestructura de fibra óptica y la ingeniería de las instalaciones.
Juárez destacó que el mercado regional de centros de datos mantiene una tasa de crecimiento anual compuesta cercana al 12%, impulsada por inversiones en polos estratégicos como São Paulo, Santiago, Bogotá y Querétaro. Este crecimiento, explicó, está estrechamente relacionado con la expansión de servicios digitales y la creciente necesidad de soportar aplicaciones intensivas en datos.
El especialista mencionó que uno de los principales retos identificados es el incremento acelerado de la densidad de procesamiento. Esto porque, mientras los centros de datos tradicionales operaban con consumos relativamente moderados por rack, los nuevos entornos de IA pueden superar los 100 kilovatios por rack, generando desafíos sin precedentes en materia de energía y enfriamiento.
Además, el especialista de Panduit advirtió que muchas infraestructuras diseñadas hace apenas una década enfrentan hoy procesos de obsolescencia acelerada debido a la velocidad con la que evolucionan las nuevas tecnologías. Esto obliga a los operadores a replantear sus estrategias de inversión y modernización para garantizar la capacidad de crecimiento y escalabilidad de sus instalaciones.
Expansión del alcance del cómputo de alto desempeño
Durante el panel de expertos, Joseba Calvo, vicepresidente senior de EPI LATAM, señaló que el cómputo de alto rendimiento ha dejado de ser una herramienta exclusiva de universidades, centros de investigación o sectores altamente especializados para convertirse en una capacidad cada vez más necesaria en organizaciones de distintos tamaños y sectores.
“Con el tema de la inteligencia artificial, los gemelos digitales y machine learning es cuando está explotando otra vertiente importante para la computación de alto rendimiento”, afirmó Calvo.
Según explicó, además de los grandes centros de datos especializados en IA, cada vez más empresas y gobiernos están desarrollando sus propios entornos de procesamiento para aplicaciones específicas, simulaciones y análisis avanzados que requieren mayores capacidades de cómputo. No obstante, advirtió que estas inversiones deben responder a objetivos concretos de negocio.
“Hay empresas que compran los GPUs por comprarlos porque se hacen muy caros y no saben qué hacer con ellos”, señaló durante el panel, al referirse a la necesidad de alinear la infraestructura tecnológica con estrategias claras de retorno de inversión.
Energía y sostenibilidad se convierten en factores decisivos
Durante el encuentro, también se analizó que el crecimiento de las cargas de procesamiento también está aumentando la presión sobre los sistemas energéticos y los objetivos de sostenibilidad de la industria.
En este sentido, Deiber Zambrano, Gerente de Negocio de Panduit para Sur de Latinoamérica, explicó que la evolución hacia entornos de alto desempeño exige tres transformaciones fundamentales. Estas son infraestructura de conectividad preparada para altas densidades, sistemas avanzados de gestión térmica y arquitecturas eléctricas capaces de soportar consumos significativamente superiores a los actuales. “Aquí la parte de potencia se está volviendo la gran preocupación a futuro de los sistemas de alto cómputo”, afirmó Zambrano.
Los especialistas coincidieron en que la sostenibilidad ya no puede medirse únicamente a través del indicador PUE (Power Usage Effectiveness). Para Calvo, variables como el consumo de agua (WUE), las emisiones equivalentes de carbono (CO2e) y la gestión integral de recursos son cada vez más relevantes para determinar el verdadero impacto ambiental de los centros de datos.
En la misma línea, Zambrano sostuvo que la sostenibilidad debe abordarse como un ecosistema completo que contemple desde la generación de energía hasta la eficiencia operativa de cada componente de la infraestructura.
Crecimiento de la soberanía digital
Otro de los temas que concentró buena parte de la discusión fue la creciente importancia de la soberanía digital en un entorno cada vez más dependiente de los datos.
Giovanni King, presidente de la Asociación de Centros de Datos del Caribe, señaló que los países de la región deben avanzar hacia modelos de infraestructura interconectada que permitan fortalecer la resiliencia digital sin depender exclusivamente de centros de datos ubicados fuera de sus fronteras.
“La evolución de los centros de datos del Caribe debe alinearse con una infraestructura digital regional que funcione como un ecosistema integrado y no como instancias aisladas por país”, explicó King.
Específicamente, el especialista destacó que la construcción de nuevos centros de datos debe responder a necesidades reales de cada mercado y no únicamente a objetivos de expansión tecnológica. En ese contexto, defendió la creación de esquemas de georredundancia regional, continuidad de negocio y modelos de “embajadas digitales” que permitan proteger la información crítica bajo marcos regulatorios adecuados.
Por su parte, Zambrano, de Panduit, añadió que la soberanía de los datos también se está convirtiendo en un tema estratégico para las empresas privadas, especialmente aquellas que desarrollan modelos de IA, propiedad intelectual o información sensible que puede representar una ventaja competitiva para el negocio.
Además, los expertos coincidieron en que la próxima etapa de la evolución de los centros de datos estará marcada por una convergencia entre capacidad de procesamiento, eficiencia energética, sostenibilidad y protección de los datos.
Añadieron que la creciente adopción de IA, computación avanzada y futuras tecnologías como la computación cuántica, continuará elevando los requerimientos de infraestructura, obligando a operadores y organizaciones a diseñar entornos más flexibles, escalables y resilientes.
“En este escenario, el éxito de los proyectos ya no dependerá únicamente de disponer de mayor capacidad de cómputo, sino de contar con infraestructuras capaces de sostener ese crecimiento de manera eficiente, sostenible y alineada con las necesidades estratégicas de cada organización”, concluyeron los panelistas del Data Center 4U Online Summit, organizado por Panduit.





