- El atún en aceite lidera el consumo en los hogares costarricenses.
- Costa Rica es el mayor consumidor de atún en Centroamérica.
- Palmito, arroz y azúcar también aumentan su consumo en esta época

Alajuela, marzo 2026. El consumo de atún en Costa Rica mantiene un peso significativo dentro de la alimentación de los hogares. Con base en datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH 2024) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), los hogares costarricenses destinan en conjunto alrededor de ¢5.845 millones mensuales a la compra de atún en conserva, en sus distintas presentaciones.
Este comportamiento responde a la versatilidad, accesibilidad y valor nutricional del producto, que lo posiciona como una de las proteínas más relevantes dentro del consumo nacional. De hecho, distintos análisis de mercado han señalado que Costa Rica es el país de Centroamérica con mayor consumo de atún, lo que refuerza su importancia dentro de la dieta local.
Para el sector comercial, este comportamiento se intensifica en temporadas específicas del año. Juan Carlos Sandoval, gerente general de La Maquila Lama, señala que la Semana Santa representa un repunte importante en la demanda de este producto. “La Semana Mayor nos recuerda el valor de nuestras tradiciones culinarias. El atún es parte de esa herencia gastronómica que se mantiene viva en la mesa de los costarricenses, y en esta época vemos un incremento significativo en su consumo”, afirmó.
Los datos del INEC, levantados entre febrero de 2024 y enero de 2025 permiten dimensionar el peso del atún en la dieta de los hogares, al reflejar el gasto real durante un periodo completo que incluye todas las temporadas del año.
Dentro de las presentaciones disponibles, el atún en aceite lidera ampliamente el consumo, con presencia en aproximadamente 403.660 hogares, que en conjunto generan un gasto cercano a ¢4.030 millones mensuales. Le sigue el atún con vegetales, consumido en unos 168.407 hogares, con un gasto total de ¢1.278 millones, mientras que el atún en agua o light alcanza alrededor de 44.612 hogares, con un gasto mensual de ¢537 millones, también según datos derivados de la ENIGH del INEC.
Aunque la encuesta no desagrega el consumo por fechas específicas, su diseño anual permite captar patrones estacionales como la Semana Santa. Estudios de mercado han evidenciado que durante este periodo el consumo de atún aumenta de forma significativa, en línea con las tradiciones alimentarias de la época, en la que muchas familias sustituyen otras proteínas por opciones como pescado y enlatados.
Además, por tratarse de un producto no perecedero, el comportamiento de compra del atún no se concentra exclusivamente en los días de Semana Santa. Por el contrario, los hogares suelen anticipar sus compras en las semanas previas, previendo una mayor demanda y posibles variaciones de precios en el mercado.
Junto al atún, la Semana Santa impulsa el consumo de una canasta tradicional de productos ampliamente arraigados en la cultura alimentaria costarricense, como arroz, azúcar, palmito y otros ingredientes utilizados en preparaciones típicas como postres, conservas, arroz con leche, arroz con atún y arroz con palmito.
Aunque la ENIGH del INEC no detalla variaciones específicas para este periodo, el comportamiento del consumidor y la evidencia del sector comercial reflejan incrementos importantes en estas categorías. En el caso del palmito, por ejemplo, La Maquila Lama reporta que su consumo puede llegar a duplicarse durante la temporada, impulsado por su uso en recetas características de la época.
Ante el aumento estacional en la demanda, el vocero de La Maquila Lama, hizo un llamado a los consumidores a seguir las recomendaciones del Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC), en cuanto a comparar precios y tomar decisiones informadas al momento de comprar.
Sandoval señaló que, como ocurre en otras temporadas del año con distintos productos, la alta demanda puede generar variaciones de precios en algunos puntos de venta. No obstante, destacó que los productos importados y distribuidos por La Maquila Lama se mantienen con precios estables hacia los comercios, con el objetivo de que estos continúen siendo accesibles para los consumidores durante todo el año, incluyendo la Semana Santa.





