#WhatYouCarry invita a quienes visitan Costa Rica a llevarse experiencias y recuerdos, no su naturaleza.

San José, Costa Rica. Entre 2024 y 2025, 4.366 especímenes de animales y plantas fueron decomisados por las autoridades costarricenses en los principales aeropuertos y puestos fronterizos del país, lo cual evidencia la magnitud de la extracción ilegal y el tráfico de vida silvestre en Costa Rica.
Según datos de la Sección de Biología Forense del Departamento de Ciencias del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), la mayoría de esos especímenes corresponden a reptiles como boas, anfibios, garras y huesos felinos, insectos, moluscos y corales, plantas como orquídeas, huevos de psitácidos y muchas otras especies, demostrando que el tráfico y la extracción ilegal impactan una enorme diversidad de vida silvestre.
«Cuando hablamos de tráfico de vida silvestre no nos referimos únicamente a animales vivos. En nuestros análisis encontramos una enorme diversidad de especies y muestras que evidencian el impacto que esta actividad tiene sobre la biodiversidad del país. El incremento en los casos demuestra que esta es una problemática vigente que requiere tanto investigación científica como mayor conciencia ciudadana», señaló John Vargas, jefe de la Sección de Biología Forense del Departamento de Ciencias Forenses del OIJ.
Por esta razón, se lanza hoy #WhatYouCarry, una campaña nacional que busca cambiar la forma en que costarricenses y visitantes entienden la relación con la naturaleza. Su mensaje central es sencillo, pero contundente: cuando una persona extrae un elemento de la naturaleza, no se lleva un objeto; se lleva parte de un ecosistema.
A través de intervenciones en aeropuertos, material audiovisual, contenidos digitales, acciones con medios de comunicación e influenciadores y experiencias inmersivas, la iniciativa busca sensibilizar sobre las consecuencias ambientales de una práctica que, en muchas ocasiones, ocurre por desconocimiento.
«La biodiversidad costarricense es un patrimonio irremplazable. Cada especie cumple una función dentro de un ecosistema y cuando desaparece, el impacto trasciende al individuo. Esta campaña invita a comprender que proteger la vida silvestre no es únicamente una tarea de las autoridades, sino también que las personas tenemos la responsabilidad de llevar a cabo acciones cotidianas para su conservación y disfrute responsable», afirmó Andrea Borel Directora Ejecutiva de Humane World for Animals Costa Rica.
Cada caso representa mucho más que un decomiso o una investigación judicial. Detrás de cada especie extraída existe un ecosistema que pierde parte de su equilibrio. Una concha deja de servir como refugio para otros organismos; una planta deja de cumplir su función ecológica de base en la cadena alimenticia; un animal deja de dispersar semillas, controlar poblaciones o sostener su rol dentro del ecosistema. Cuando uno de estos elementos desaparece, sus efectos pueden extenderse mucho más allá de la pérdida de un solo individuo y afectar el equilibrio natural del que dependen muchas otras especies.
Aunque se ha demostrado que el tráfico de vida silvestre se asocia con redes criminales nacionales e internacionales, las autoridades recuerdan que muchas de estas afectaciones comienzan con decisiones aparentemente pequeñas: llevarse un collar con un diente de un animal silvestre, extraer una planta del bosque, adquirir un animal silvestre como mascota o comprar un souvenir elaborado con partes de especies silvestres.
Cuando estas acciones se repiten miles de veces, sus efectos se acumulan y terminan alterando hábitats completos, reduciendo poblaciones de especies y debilitando el equilibrio ecológico que distingue a Costa Rica como uno de los países más biodiversos del planeta. Además, la extracción continua de flora y fauna puede disminuir la capacidad de los ecosistemas para recuperarse de manera natural, afectando los servicios ambientales que brindan, como la conservación de la biodiversidad, la protección de los suelos y el mantenimiento de los ciclos naturales, haciéndolos además más vulnerables ante el cambio climático.
Desde el ámbito judicial, las autoridades enfatizan que la protección de la vida silvestre requiere tanto la aplicación de la ley como una ciudadanía consciente del impacto de sus decisiones.
«La legislación costarricense protege la vida silvestre porque reconoce su enorme valor ambiental para el país. Sin embargo, la mejor herramienta siempre será la prevención. Una sociedad informada toma mejores decisiones y contribuye a evitar conductas que afectan nuestro patrimonio natural», indicó Luis Diego Hernández, fiscal coordinador de la Fiscalía Adjunta Ambiental.
Los aeropuertos representan uno de los escenarios estratégicos para esta iniciativa, ya que constituyen el punto de llegada y salida de millones de viajeros cada año. Por ello, la campaña utilizará estos espacios para recordar que el mejor recuerdo de Costa Rica no debe ocupar espacio en una maleta.
“El Aeropuerto Internacional Juan Santamaría representa el último punto de contacto que tienen millones de viajeros con Costa Rica antes de regresar a sus países. Esa posición nos brinda una oportunidad única para promover mensajes que trascienden la operación aeroportuaria y contribuyan a la protección de aquello que hace extraordinario a nuestro país. Queremos que cada persona se lleve fotografías, experiencias y recuerdos inolvidables, pero que nuestra biodiversidad permanezca donde pertenece: formando parte de los ecosistemas que la hacen única», expresó Adriana Bejarano, gerente de gestión ambiental y SMS de AERIS, gestor del Aeropuerto Internacional Juan Santamaría.
Más allá de informar sobre un delito ambiental, #WhatYouCarry busca promover una nueva forma de relacionarse con la naturaleza: comprender que cada especie, cada animal, cada planta, cada coral, cada concha y cada elemento del paisaje cumple una función que no puede reemplazarse una vez que es extraído.
La invitación de la campaña es clara: disfrutar la riqueza natural de Costa Rica sin alterar aquello que la hace extraordinaria. Llevarse fotografías, historias y experiencias; dejar que la biodiversidad permanezca donde siempre ha pertenecido y no alterar sus comportamientos naturales. Esto implica no extraer flora, fauna ni otros elementos de los ecosistemas, evitar la compra de animales silvestres o productos elaborados con especies protegidas, elegir recuerdos responsables y denunciar ante las autoridades cualquier actividad sospechosa relacionada con el tráfico de vida silvestre.
#Whatyoucarry forma parte del proyecto “Mejora de la capacidad de Costa Rica para combatir el tráfico de vida silvestre”, financiado con fondos de la Oficina Internacional de Asistencia Antinarcóticos y Cumplimiento de la Ley (INL), del gobierno de los Estados Unidos de América, que es administrado por Humane World for Animals, en coordinación con la Comisión Nacional de Seguridad Ambiental de Costa Rica





