- Los desafíos que muestran los datos evidencian que la inclusión laboral requiere más que la existencia de plazas disponibles.
- Para Essity, generar oportunidades significa también contribuir a eliminar barreras.

San José, Octubre 2026 –Generar oportunidades laborales para las personas con discapacidad continúa siendo un desafío para Costa Rica. Un ejemplo de esta brecha se observa en el sector público: durante 2025 se reservaron 137 plazas vacantes para ser ocupadas exclusivamente por personas con discapacidad, pero únicamente 18 fueron ocupadas, según el informe de cumplimiento de la Ley N.° 8862 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS). Esto representó un uso del 13,1% de las plazas reservadas.
La situación también se refleja en los datos nacionales. De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Discapacidad (ENADIS) 2023, el 40,7% de las personas adultas con discapacidad se encontraba ocupada, frente al 66% de las personas sin discapacidad. El INEC identifica, además, importantes brechas laborales según sexo y grado de discapacidad.
Estos datos plantean una pregunta para el sector empresarial: ¿qué se necesita para que una oportunidad laboral sea realmente accesible?
Para Essity, compañía global de higiene y salud, avanzar en inclusión implica trabajar sobre distintas barreras, desde el acceso a capacitación y el desarrollo de habilidades hasta la comunicación y la accesibilidad dentro de las organizaciones.
Capacitación para abrir nuevas oportunidades
Una de las experiencias desarrolladas por Essity tuvo lugar en 2025 junto con la Fundación Yo Puedo, ¿Y Vos?, mediante una campaña vinculada con productos Saba comercializados en Walmart y Masxmenos.
Los recursos generados permitieron apoyar el desarrollo de una plataforma digital gratuita de capacitación dirigida a jóvenes con discapacidad, con el propósito de brindarles herramientas que fortalezcan su preparación para incorporarse al mundo laboral.
La iniciativa parte de una premisa: la inclusión laboral no comienza únicamente cuando una persona obtiene un empleo; también requiere acceso a formación, herramientas y oportunidades para desarrollar sus capacidades.
“Para Essity, generar oportunidades significa también contribuir a eliminar barreras. La experiencia desarrollada junto con la Fundación Yo Puedo, ¿Y Vos? nos permitió apoyar la formación de jóvenes con discapacidad y reafirmar la importancia de trabajar mediante alianzas para avanzar hacia una sociedad más inclusiva”, afirmó Andrey Leal, Customer Marketing Manager de Essity Costa Rica.
La iniciativa también tuvo resultados positivos para Essity en el marco de su relación con Walmart. De acuerdo con la compañía, durante 2025 la categoría registró un crecimiento de 4% frente al baseline del formato, y Essity fue nominada entre las tres empresas que apoyan las iniciativas de diversidad, equidad e inclusión (DE&I) en Walmart.
El trabajo de Essity en esta materia también ha contemplado la capacitación de sus propios equipos.
La compañía ha capacitado a más de 19 embajadoras en LESCO, con el objetivo de fortalecer sus herramientas de comunicación y atención a personas con discapacidad auditiva.
La capacitación incluyó contenidos relacionados con las marcas Saba, TENA, Nevax y Leukoplast y fue impartida por el Instituto de Lengua de Señas Costarricense (ILESCO).
Esta experiencia refleja otra dimensión de la inclusión: no solo preparar a las personas para acceder a oportunidades, sino también preparar a las organizaciones para generar espacios y formas de comunicación más accesibles.
Del acceso a la oportunidad
Los desafíos que muestran los datos evidencian que la inclusión laboral requiere más que la existencia de plazas disponibles. También implica identificar las barreras que pueden dificultar el acceso, fortalecer las competencias de las personas y preparar a las organizaciones para recibir y acompañar a una fuerza laboral diversa.
Para Essity, las experiencias desarrolladas en conjunto con aliados representan parte de un proceso continuo para promover una cultura en la que la diversidad, la accesibilidad y la inclusión se traduzcan en acciones concretas.
“La inclusión requiere pasar de la intención a acciones concretas. Cada organización puede identificar barreras dentro de sus propios espacios y trabajar para reducirlas, ya sea mediante capacitación, accesibilidad, ajustes o nuevas formas de comunicación. Ese es un proceso continuo”, agregó Leal.
En un contexto donde el país continúa buscando mecanismos para ampliar la participación laboral de las personas con discapacidad, las experiencias de empresas, organizaciones y otros actores pueden contribuir a identificar qué acciones permiten pasar de una oportunidad disponible a una oportunidad realmente accesible.





