- ¿Cuánto cambió el tico en 15 años? Es la narrativa que presenta el periodista con historias que invitan a reír, recordar y reconocer la Costa Rica de ayer y de hoy.
- Disponible en la Librería Internacional desde el 31 de octubre.

San José, noviembre de 2026. Años atrás las noticias del barrio se compartían entre vecinos, las historias de amor no necesitaban conexión a internet y una conversación alrededor de una taza de café podía extenderse durante horas. Hoy muchas de esas conversaciones ocurren a través de una pantalla, el celular nos acompaña a todas partes. El mundo cambió, pero ¿cuánto de aquel costarricense permanece aún en nosotros?
Esa pregunta inspiró “Solo para ticos”, el nuevo libro del periodista y escritor Edgar Espinoza, quien en una mezcla de recuerdos, humor y curiosidad presenta su tercera recopilación de columnas. La obra realiza un recorrido por la Costa Rica de 2011 a 2026, una época en la que cambiaron las formas de trabajar, enamorarse, informarse y relacionarse, aunque muchas de las costumbres siguen tan presentes como siempre.
“Este libro busca ser un compañero de viaje fiel e inseparable del lector. A la hora de contemplarse en la Costa Rica que fuimos, en la que ahora somos y en la que vendrá. Entre recuerdos, aventuras, nostalgias, asombro, curiosidad y, por qué no, signos de interrogación. Pero siempre con una sonrisa, en paz, agradecidos y el coraje a toda vela para en la medida de lo posible, preservar la esencia de los valores que nos hicieron una gran familia”, expresó Edgar Espinoza, autor del libro.
Hay costumbres que sobreviven al paso del tiempo
En estos 15 años, el tico pasó de tener un celular para comunicarse a llevar buena parte de su vida dentro de él. El vecino que sabía de todo encontró competencia en los grupos de WhatsApp, el chisme de barrio llegó a las redes sociales y las serenatas dieron paso a nuevas formas de expresar el amor, algunas con conexión inestable.
También cambiaron las jornadas de trabajo, las formas de consumir y hasta la manera de compartir los momentos más personales. Y cuando ya era común tantas novedades, apareció la inteligencia artificial para sumar nuevas preguntas a la vida cotidiana.
Sin embargo, detrás de las pantallas y los avances tecnológicos, el autor encuentra a un costarricense que todavía conserva sus virtudes, contradicciones y viejas mañas.
La obra está disponible en la Librería Internacional desde el 31 de octubre, e invita a los lectores a reencontrarse con la Costa Rica de ayer y de hoy, entre sonrisas, recuerdos y la certeza de que aunque el mundo siga cambiando, siempre habrá historias que nos hagan sentir orgullosos de ser ticos.





