
San José, Costa Rica. La mochila es uno de los artículos más utilizados durante la etapa escolar y colegial, ya que acompaña a niños y jóvenes en su rutina diaria de estudio. Su elección va más allá del diseño o el color, pues cumple un papel fundamental en la organización académica y en el cuidado de la salud física de los estudiantes.
En este contexto, es importante que padres, madres y encargados tomen en cuenta criterios que garanticen comodidad, resistencia y ergonomía, especialmente en edades de crecimiento y desarrollo, donde una carga inadecuada puede generar molestias o afectar la postura a largo plazo.
“La mochila adecuada es una aliada en el desarrollo escolar, elegir correctamente ayuda a prevenir molestias físicas y permite que los estudiantes se desenvuelvan con mayor comodidad y seguridad en su día a día”, señaló Carolina Carballo, gerente de Mercadeo de Almacenes El Rey.
Además de facilitar el traslado de libros y materiales, una mochila bien seleccionada contribuye a que el estudiante mantenga una postura correcta y se desenvuelva con mayor comodidad dentro y fuera del centro educativo.
Consejos clave
Al tratarse de un accesorio de uso diario, es importante considerar no solo su apariencia, sino también su funcionalidad, ergonomía y capacidad para adaptarse a las necesidades propias de cada nivel educativo. A continuación seis recomendaciones:
- Tamaño acorde a la edad y estatura: la mochila debe ajustarse correctamente a la espalda del estudiante y no sobrepasar la zona de la cintura.
- Peso controlado: se recomienda que el peso total no exceda entre el 10% y 15% del peso corporal.
- Tirantes acolchonados y ajustables: ayudan a distribuir el peso de forma equilibrada y reducen la presión en hombros y cuello.
- Respaldo ergonómico: un diseño acolchonado favorece una postura adecuada y mayor confort.
- Compartimentos funcionales: permiten organizar mejor los útiles escolares y evitar cargas desiguales.
- Material resistente: asegura durabilidad frente al uso diario propio de la etapa estudiantil.
Tomar en cuenta estas recomendaciones permite que la mochila se convierta en una aliada del aprendizaje y del bienestar, acompañando a los estudiantes de forma segura durante su desarrollo académico.





