Santa Cruz, Carrillo, Liberia y Nicoya concentran el 82% de la construcción tramitada en la provincia. Con la época seca, los proyectos retoman el ritmo y miles de millones de colones en back hoes, excavadoras, vagonetas y pickups quedan expuestos en lotes alejados, muchas veces sin vigilancia.

San José, Costa Rica. Basta recorrer la carretera hacia Tamarindo, Flamingo o Playas del Coco para notarlo: rotulaciones de condominios, movimientos de tierra y maquinaria amarilla a la orilla del camino. Guanacaste vive uno de sus periodos de mayor actividad constructiva, y con la llegada de la época seca, noviembre marca el arranque del tramo más intenso del año para las obras.
Entre enero y junio de este año, los profesionales registraron ante el Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos (CFIA) proyectos por 945.200 metros cuadrados en Guanacaste. Esa cifra se suma a un panorama nacional al alza: según el mismo Colegio, la intención de construcción en todo el país creció 21% en el primer semestre. Dentro de ese mapa, la provincia tiene un rasgo que la distingue: según la Cámara Costarricense de la Construcción (CCC), aquí se tramita el 64% de los metros cuadrados destinados a hoteles en Costa Rica.
Para quien trabaja en seguridad de activos, el dato que más pesa es dónde se construye. Las cifras de la CCC muestran que la actividad se agrupa en los cantones costeros y turísticos, con Santa Cruz, Carrillo, Liberia y Nicoya a la cabeza, mientras el resto de la provincia avanza a un ritmo mucho menor. Eso significa que buena parte de la maquinaria pesada de Guanacaste trabaja, y pasa la noche, en un territorio relativamente pequeño.
Más máquinas en el campo
El parque de maquinaria también crece. De acuerdo con datos de importación publicados por La República y Estrategia & Negocios, en 2025 ingresaron al país más de 400 equipos de una sola marca líder del mercado, un 78% más que el año anterior. Las retroexcavadoras, el famoso «back hoe» que se ve en casi cualquier lote en construcción, se dispararon un 130%, mientras que las excavadoras hidráulicas crecieron 87%.
Se trata de equipos de alto valor que, por la naturaleza de la obra, pasan noches, fines de semana y feriados en terrenos amplios, alejados de los centros de población, con poca iluminación y en muchos casos sin cercas completas ni guardas.
Un riesgo sin cifra propia
En Costa Rica no existe una estadística pública que separe el robo de maquinaria pesada del resto de delitos contra la propiedad. Lo que sí muestran los registros del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), es un dato que llama la atención: el robo de vehículos en la provincia de Guanacaste alcanzó en 2025 su punto más alto de la década, con 378 casos.
Las zonas con más denuncias, según ese mismo análisis, son Liberia, Santa Cruz, Nicoya, Cañas, Tamarindo y Sardinal. Es decir, el mapa de los delitos contra la propiedad coincide en buena medida con el mapa de la construcción en la provincia.
«Un back hoe o una excavadora representan para una constructora decenas de millones de colones, y cuando una de esas máquinas desaparece, la pérdida no es solo el equipo: es la obra que se detiene, los plazos que se corren y los contratos en riesgo. Hoy la tecnología permite saber dónde está cada unidad en todo momento y recibir una alerta si se mueve fuera del horario de trabajo, así que no tiene sentido dejar ese patrimonio a la buena de Dios», afirmó Luis Diego Trejos, gerente general de Detektor Costa Rica y Panamá.
Trejos explicó que las constructoras pueden escoger el nivel de protección según el equipo y la obra. El GPS permite ver en tiempo real dónde está cada vehículo y permite llevar el control diario de la operación. El Cazador, el sistema de localización por medio de una red propia de antenas, ayuda a ubicar una unidad sustraída incluso en zonas donde no hay señal, algo frecuente en los proyectos más alejados de la costa. Detektor PLUS combina ambas tecnologías para quienes necesitan el control del día a día y el respaldo de localización en un solo servicio.
Recomendaciones para proteger la maquinaria en obra
Expertos en seguridad vehicular recomiendan a constructoras, desarrolladores y empresas que alquilan equipo en la provincia:
- Marcar cada equipo con una identificación visible, grabar el número de serie en varias piezas y llevar una bitácora de quién opera cada máquina y dónde queda al cierre de la jornada.
- Pensar la seguridad en dos tiempos: prevenir y reaccionar. Según la experiencia de Detektor en la provincia, el monitoreo por GPS permite detectar a tiempo si una máquina se enciende o se mueve fuera del horario de trabajo, mientras que la localización por radiofrecuencia de El Cazador ayuda a ubicar una unidad sustraída incluso en zonas costeras donde la señal celular es débil, lo que agiliza la acción de las autoridades.
- Coordinar con vecinos, guardas de proyectos cercanos y la Fuerza Pública de la zona para reportar movimientos de maquinaria en horas no laborales, y denunciar cualquier robo al OIJ al 800-8000-645.
En una provincia donde la construcción no se detiene, proteger la maquinaria es parte de proteger la obra. Las medidas básicas de orden y vigilancia reducen la oportunidad del delito, y la tecnología de monitoreo y localización permite reaccionar a tiempo cuando algo falla. Con la temporada seca en marcha y el cierre de año a la vuelta de la esquina, el momento de tomar estas previsiones es ahora, antes de que una máquina desaparecida detenga un proyecto completo.





