Investigación e innovación impulsan el desarrollo sostenible de la caña de azúcar en Costa Rica

Investigación e innovación impulsan el desarrollo sostenible de la caña de azúcar en Costa Rica

  • Más de 6.000 productores forman parte de una actividad que genera más de 58.000 empleos directos e indirectos.
  • LAICA, a sus 86 años, impulsa la innovación agrícola, calidad en los productos y sostenibilidad para fortalecer la competitividad del sector cañero.
  • El departamento DIECA ha controlado plagas de una manera sostenible en más de 5 mil hectáreas.

San José, noviembre de 2026. ¿Qué hay detrás de una planta de caña de azúcar? Mucho más de lo que se ve en el campo. Antes de que una variedad llegue a las fincas productoras, existe un proceso de investigación, evaluación y generación de conocimiento científico que permite estudiar su comportamiento e identificar características con potencial para mejorar la productividad y su adaptación a las condiciones en algunas regiones del país. En Costa Rica, este trabajo es impulsado por la Liga Agrícola Industrial de la Caña de Azúcar (LAICA), a través de su Dirección de Investigación y Extensión de la Caña de Azúcar (DIECA).

En el marco del Día Internacional de la Caña de Azúcar, que se conmemora el 4 de noviembre, y como parte de su 86 aniversario, LAICA destaca el aporte de DIECA al desarrollo de la agroindustria, mediante la investigación, la transferencia tecnológica y la generación de soluciones para los desafíos del cultivo. Su trabajo comprende la evaluación de variedades, el manejo integrado y control biológico de plagas, la biotecnología agrícola y el desarrollo de bioinsumos y tecnologías aplicadas al campo, con el propósito de responder a las necesidades de los productores y contribuir a la productividad y sostenibilidad del sector cañero costarricense.

“Después de 86 años de trabajo, tenemos claro que la caña que vemos en el campo es también el resultado de años de investigación y trabajo técnico. Actualmente, el 30,2% del área de caña de azúcar del país está sembrada con variedades LAICA, desarrolladas íntegramente por DIECA. Además, el 69,8% restante corresponde a variedades de otros orígenes, como Brasil, Barbados, Estados Unidos, Argentina, México y Australia, que también han sido evaluadas y seleccionadas por nuestro departamento para determinar su adaptación y potencial en las condiciones nacionales. Esto refleja el papel de DIECA como vínculo entre la investigación y las necesidades reales de nuestros productores en el campo”, señaló Edgar Herrera Echandi, director ejecutivo de LAICA.

De la investigación al campo: soluciones para una producción sostenible

El conocimiento generado por DIECA llega a los productores mediante asistencia técnica, capacitación y acompañamiento especializado. Estas acciones permiten fortalecer las prácticas de cultivo, mejorar la prevención y el manejo de plagas y enfermedades, y promover un uso más eficiente de los recursos.

Un ejemplo es la NAMA Caña de Azúcar, desarrollada en alianza con el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), que promueve prácticas para mejorar la eficiencia del cultivo y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

“En esta línea, trabajamos en la NAMA Caña de Azúcar para impulsar prácticas más eficientes y reducir las emisiones. A esto se suman las iniciativas de control biológico, bioinsumos y tecnologías agrícolas, que fortalecen la capacidad de adaptación del cultivo”, explicó Alejandro Rodríguez, gerente de DIECA.

Como parte de estos esfuerzos, DIECA desarrolla programas de control biológico para combatir las principales plagas de la caña de azúcar mediante alternativas que contribuyen a un manejo más sostenible del cultivo. Entre 2024 y 2025, produjo 34,85 millones de parasitoides Cotesia flavipes, utilizados para controlar el barrenador común del tallo, y aplicó 29.303 kilogramos de los hongos Beauveria bassiana y Metarhizium anisopliae, empleados en el manejo de plagas como el salivazo y la chinche de encaje. Estas acciones abarcaron 5.861 hectáreas a nivel nacional y beneficiaron tanto a productores independientes como a ingenios azucareros.

La investigación fitosanitaria también permite evaluar la reacción de las variedades ante enfermedades como el carbón y el cogollo retorcido, así como identificar estrategias de manejo ajustadas a las condiciones de las regiones productoras. En conjunto, estos esfuerzos contribuyen a proteger el cultivo, fortalecer las capacidades técnicas de quienes trabajan en el campo y mejorar la sostenibilidad y productividad de la agroindustria.

Una cadena que integra a productores e industria

La investigación y la asistencia técnica forman parte de un modelo solidario en el que productores e industria toman decisiones conjuntamente y articulan la producción de materia prima con el procesamiento, la comercialización y el desarrollo tecnológico. Esta estructura reúne a más de 6.000 productores y 9 ingenios azucareros, con más de 58.000 hectáreas cultivadas y presencia en cerca de 25 cantones rurales. En conjunto, el sector produce anualmente más de 7,3 millones de bultos de azúcar para abastecer el mercado nacional y participar en mercados internacionales.

Su aporte también se refleja en el desarrollo social y económico de las comunidades. La agroindustria genera más de 58.000 empleos directos e indirectos y cuenta con la participación de más de 2.400 mujeres productoras. Asimismo, programas como Cultivando Futuro brindan capacitación técnica, herramientas digitales y acompañamiento empresarial a pequeños y medianos productores, con el fin de fortalecer la gestión de sus fincas y promover prácticas sostenibles.

En el Día Internacional de la Caña de Azúcar, LAICA reconoce el trabajo de los productores, trabajadores, técnicos, investigadores e ingenios que hacen posible esta actividad y reafirma su compromiso con una agroindustria innovadora y sostenible, que genera oportunidades para las comunidades rurales y contribuye al desarrollo de Costa Rica.

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