Funciones que antes operaban de una única manera incorporan nuevas opciones para adaptarse a los hábitos y preferencias de los usuarios, una transformación que ya alcanza hasta los detalles más cotidianos del hogar.

San José, 6 de octubre, 2026. — La tecnología para el hogar está entrando en una nueva etapa. Más allá de automatizar tareas, los electrodomésticos comienzan a ofrecer mayores posibilidades de elección para responder a distintas rutinas, preferencias y formas de uso.
Las refrigeradoras son un ejemplo de esta evolución. Funciones que durante décadas permanecieron prácticamente iguales, como la producción de hielo, hoy incorporan diferentes alternativas dentro de un mismo electrodoméstico. En el caso de LG Electronics, el portafolio incluye desde refrigeradoras Top Freezer con Auto Ice Maker hasta modelos InstaView™ capaces de ofrecer dos, tres y hasta cuatro tipos de hielo, dependiendo del modelo.
“La innovación también ocurre en esos pequeños detalles que forman parte de la rutina. Poder escoger el tipo de hielo según lo que estamos preparando es una manera sencilla de adaptar la tecnología a diferentes hábitos dentro del hogar”, explicó María Fernanda Robles, Home Solutions Marketing Specialist de LG Electronics.
Una función básica que también evoluciona
El cambio no ocurrió de un momento a otro. LG introdujo en 2006 un sistema de fabricación de hielo integrado en la puerta y posteriormente amplió su propuesta con soluciones como Slim SpacePlus™ y Craft Ice™, presentado en 2019.
Hoy, las alternativas pueden incluir cubos tradicionales, hielo triturado, formatos pequeños y piezas de mayor tamaño. Los cubos convencionales ofrecen versatilidad para el consumo diario; los formatos pequeños pueden resultar útiles cuando se busca enfriar con mayor rapidez o incorporar una textura diferente; mientras que las piezas de mayor tamaño permiten mantener una bebida fría por más tiempo y reducer la velocidad de disolución.
Entre estas opciones se encuentra Craft Ice™, una solución que produce hielo esférico de mayor tamaño. Bajo las condiciones evaluadas por LG, este formato se derrite más lentamente que cubos de hielo del mismo peso. Más que existir un único formato ideal, la elección dependerá de la bebida, la ocasión y la experiencia que busca cada persona.
Personalización también significa aprovechar mejor el espacio
La evolución de estos sistemas no se limita al tipo de hielo que producen. Su ubicación y diseño también pueden influir en la manera en que se aprovecha el espacio interior de la refrigeradora.
Los sistemas integrados en la puerta, por ejemplo, pueden liberar espacio dentro del congelador, mientras que la incorporación de uno o dos sistemas de producción puede influir tanto en la cantidad de hielo disponible como en la variedad de formatos que puede generar el equipo.
Esto hace que, al elegir una refrigeradora, aspectos que antes podían parecer secundarios cobren mayor importancia. Además de la capacidad y las dimensiones, conviene considerar cuánto hielo consume normalmente el hogar, qué formatos utilizará, cuánto puede producir el equipo diariamente y cuánto espacio ocupa el sistema.
Del electrodoméstico automático al electrodoméstico conectado
A la personalización se suma otro elemento que está cambiando la relación con los electrodomésticos: la conectividad.
En determinados modelos, LG ThinQ™ permite monitorear o gestionar funciones relacionadas con la producción de hielo desde un dispositivo móvil, aunque las opciones disponibles dependen del producto y del mercado.
La combinación de automatización, personalización y conectividad muestra cómo la innovación en el hogar está llegando incluso a tareas aparentemente pequeñas. La tecnología ya no busca únicamente que el electrodoméstico haga el trabajo por el usuario, sino también que pueda adaptarse mejor a diferentes preferencias, rutinas y formas de utilizarlo.
“Pasar de simplemente tener hielo disponible a poder escogerlo según la bebida, la ocasión o la cantidad que necesita el hogar muestra cómo la tecnología puede evolucionar a partir de hábitos muy cotidianos”, agregó Robles.
Así, la evolución de las refrigeradoras ya no se mide únicamente en capacidad de almacenamiento o conservación. También aparece en funciones que antes pasaban inadvertidas y que hoy incorporan mayores posibilidades de elección. En el caso del hielo, poder escoger entre diferentes tamaños, formas y usos es un ejemplo de cómo una tarea automática puede convertirse en una experiencia cada vez más personalizada dentro del hogar.





