
San José, Costa Rica. La reciente baja en las temperaturas durante los meses de enero y febrero han generado cambios visibles en la vida diaria de muchas personas. Las mañanas y noches más frías han llevado a priorizar espacios cálidos y dinámicas domésticas orientadas al confort y al bienestar.
En este contexto, la adecuación del hogar cobra relevancia. Contar con fuentes de calor adecuadas para distintos ambientes permite enfrentar el frío de forma práctica y segura, especialmente en zonas donde las temperaturas descienden con mayor intensidad. Terrazas, salas y dormitorios se transforman en puntos clave para mantener condiciones térmicas que favorezcan el descanso y la convivencia.
Más allá de los abrigos personales, las mantas gruesas, pesadas o de materiales térmicos ayudan a conservar el calor corporal y aportan una sensación inmediata de protección, particularmente durante la noche o en momentos de reposo. Estos elementos se integran a la rutina como aliados silenciosos frente al clima; eso sí, procure materiales como telas térmicas y de textura envolvente que favorezcan la retención del calor.
A ello se suman los hábitos que acompañan la temporada: las bebidas calientes recuperan protagonismo como parte de los rituales diarios, ofreciendo además una pausa necesaria en medio de jornadas marcadas por el frío. Productos como las cafeteras portátiles o equipos que facilitan la preparación rápida de estas bebidas se pueden convertir en grandes aliados para mantener una temperatura corporal agradable durante el día.
“Ante las condiciones climáticas de los últimos días, el confort en el hogar va más allá del abrigo, e implica decisiones conscientes sobre el uso de equipos que permitan afrontar mejor las bajas temperaturas”, explicó Angélica Zamora, Asesora del Hogar de EPA.
Consejos de seguridad ante el uso de fuentes de calor en el hogar
El uso de fuentes de calor como calentadores o chimeneas eléctricas en el hogar tiende a incrementarse, por lo que resulta clave reforzar prácticas de seguridad que reduzcan riesgos y garanticen espacios confortables además de optimizar su uso para economizar en el consumo eléctrico.
- Ubique los equipos de calefacción sobre superficies firmes y alejados de cortinas, muebles o materiales inflamables. Considere ubicarlos en espacios pequeños para que el consumo eléctrico sea más eficiente.
- Evite el uso de extensiones eléctricas; conecte los dispositivos directamente a tomas en buen estado. Puede complementar con temporizadores que le permitan apagar el dispositivo en horarios específicos y optimizar su uso.
- Evite dejar fuentes de calor encendidas durante toda la noche o cuando la casa esté desocupada.
- Supervise el uso de calefactores en hogares con niños o mascotas.
Adoptar medidas de seguridad y adaptar los hábitos diarios frente al frío no solo contribuye a mantener una temperatura adecuada, sino que fortalece la tranquilidad familiar.





