- A través de su ciclo de eventos «Full View 2026», la firma analizó cómo la inflación energética y la reducción del ingreso real están redefiniendo las decisiones de compra en el país.
- Aunque a nivel regional se proyecta un crecimiento del consumo del +3.3%, el mercado costarricense muestra que este incremento está impulsado por el factor precio más que por un aumento real en el volumen.

SAN JOSÉ, COSTA RICA – Mayo de 2026 – En un entorno económico desafiante marcado por la inflación, la volatilidad y un consumo bajo presión, la firma global de inteligencia de mercado NielsenIQ (NIQ) presentó los resultados de su exclusivo ciclo de conferencias «The Full View 2026: Ganar en la góndola», el cual se llevó a cabo con total éxito a finales de abril en Costa Rica, Guatemala, República Dominicana y Puerto Rico.
Estos encuentros, que reunieron a los principales líderes empresariales, fabricantes y retailers de cada país, tuvieron como objetivo analizar las fuerzas macroeconómicas y comerciales que están redefiniendo las reglas del juego para el consumo masivo en toda la región de Centroamérica y el Caribe (CARICAM).
El impacto macroeconómico en el bolsillo tico
De acuerdo con los datos presentados por los expertos de NIQ, fenómenos globales como el encarecimiento de la energía y los retos logísticos estiman un repunte inflacionario global cercano al 4.4% para 2026. A nivel local, Costa Rica enfrenta un entorno de inflación impulsado principalmente por los costos de la energía.
Este fenómeno tiene un efecto directo en el mercado nacional: reduce el ingreso real de los hogares, incrementa los costos de operación de las empresas y desacelera la demanda interna. Como consecuencia de esta presión inflacionaria, el patrón en el país es consistente: el crecimiento del consumo está explicado por el incremento de los precios y no por un aumento real en el volumen de productos que la gente se lleva a casa.
«El 2026 marca un punto de inflexión para la región y para Costa Rica. El crecimiento ya no viene dado, se construye desde la ejecución. En un entorno donde la inflación redefine el consumo y el espacio en góndola es cada vez más limitado, las marcas que ganarán serán aquellas que tome decisiones más rápidas, más precisas e basadas en datos», explicó Tatiana Irizarry, Customer Success Leader NielsenIQ CariCam.
Un shopper tico más racional y la transformación del retail
La presión económica ha dado paso a un consumidor costarricense mucho más exigente, selectivo y sensible al precio, que prioriza el valor, exige propuestas claras de beneficio y planifica rigurosamente sus compras.
Esta mentalidad está acelerando cambios estructurales en el retail de Costa Rica y la región, destacando tres grandes tensiones comerciales:
- Racionalización del surtido: Existe una caída en los Puntos de Distribución Total (TDPs – es decir, un menor surtido en el punto de venta) y un menor número de lanzamientos e innovaciones en el mercado.
- Crecimento de la marca privada: El 54% de los consumidores percibe que las marcas propias de las cadenas tienen una calidad igual o superior a las marcas comerciales tradicionales.
- Evolución de canales: Se observa un auge importante en los formatos de tiendas pequeñas y de conveniencia, sumado a un crecimiento acelerado del +18% en el e-commerce para la región de Centroamérica.
Las palancas para ganar en la góndola
Durante el Full View 2026, NIQ enfatizó que el punto de venta es el verdadero campo de batalla actual, considerando que el 80% del volumen de venta depende directamente de lo que ocurre en la góndola y que el consumidor toma su decisión en apenas 6 segundos.
Para lograr crecimiento en este entorno, NIQ propone estos pilares estratégicos indispensables para las empresas:
- Ejecutar con excelencia (Merchandising): Garantizar la visibilidad, disponibilidad absoluta y una activación correcta en la tienda física.
- Convertir data en decisiones: Utilizar los datos analíticos de forma ágil para conectar el «qué vender» con el «cómo ganar en tienda».
- Colaboración con retailers: Desarrollar alianzas estratégicas entre fabricantes y cadenas de distribución para sostener el crecimiento y mantener la relevancia ante el consumidor.
La principal conclusión del evento en Costa Rica es clara: la ventaja competitiva ya no reside en el tamaño del catálogo de productos de una empresa, sino en la precisión de su ejecución en el punto de venta basada en datos reales.





