● Carlos Monge Solano, exregidor herediano asegura que no ataca la raíz del problema.
● 14 municipalidades de la GAM están también en contra.

El exregidor y actual asesor municipal de Heredia, Carlos Monge Solano, manifestó su profunda preocupación por los graves problemas que causará a corto plazo el Decreto Ejecutivo N.° 44.974-S, emitido por la Ministra de Salud, Mary Munive.
Monge advirtió que, lejos de representar una solución real, este decreto constituye un “regalo envenenado” para el próximo Gobierno, al trasladarle una crisis sin haber previsto mecanismos de financiamiento, infraestructura ni plazos razonables para su cumplimiento.
“Este decreto es un regalo envenenado, porque está dejando la bomba del manejo de residuos para quien llegue después. Quien asuma el próximo gobierno heredará una urgencia acumulada sin presupuesto, sin infraestructura acorde y con plazos tan severos que pueden provocar crisis sanitarias y ambientales evitables”, señaló.
Recientemente dos alcaldes expusieron sus preocupaciones por este decreto en el programa Matices de Radio Monumental. Domingo Argüello, alcalde de Montes de Oca, aseguró que es “imposible” cumplir al respecto, al señalar que «Hay una crisis sanitaria, una crisis de gestión de residuos, y en este país siempre esperamos a última hora para actuar. Los rellenos ya no tienen espacio, y el Ministerio de Salud simplemente nos dice que las municipalidades deben ver qué hacen».
«Este tema se ha polarizado, cuando lo que necesitamos es sentarnos todos los actores en una mesa de trabajo para encontrar una solución real. A los gobiernos locales nos llegan múltiples propuestas, pero el problema es estructural y presupuestario. No es viable que cada municipalidad tenga su propio relleno sanitario», añadió el jerarca.
Su colega de Santa Ana, Juan José Vargas amplió sobre la crítica. «Yo soy de la idea de que a la ministra hay que decirle las cosas con respeto, pero decirle las cosas como son. Los que estamos hoy en las alcaldías heredamos un problema de hace 20 años. En Santa Ana, por ejemplo, cada año llegan mil personas más, pero seguimos con los mismos mecanismos de manejo de residuos», expresó.
«El decreto de la ministra puede tener buenas intenciones, pero hay artículos que nos ponen contra la pared. Nos prohíben llevar la basura más allá de 80 kilómetros, cuando ya no hablamos solo de rellenos, sino de plantas. Además, hemos maleducado al ciudadano, y este es un problema país, no solo de los municipios», concluyó el alcalde Vargas.
Por todo ello, 14 municipalidades del Gran Área Metropolitana, entre ellas San José, Heredia, Alajuelita, Montes de Oca, Santa Ana y Desamparados, emitieron un pronunciamiento conjunto en el que expresaron su oposición al decreto. Los gobiernos locales señalaron que la medida desconoce la realidad territorial y de infraestructura del país, vulnera la autonomía municipal y abre la puerta a un eventual colapso en la gestión de residuos, con riesgos de emergencia ambiental y sanitaria sin precedentes.
De acuerdo con datos recientes, Costa Rica genera diariamente alrededor de 4.500 toneladas de basura, de las cuales cerca del 70% proviene de la Gran Área Metropolitana. Solo San José produce más de 140 mil toneladas al año de residuos ordinarios. Sin embargo, la capacidad de disposición final y de infraestructura de transferencia está llegando a sus límites. Algunos rellenos sanitarios se acercan al cierre técnico, mientras que muchos cantones carecen de sitios habilitados dentro del radio de 80 kilómetros que impone el decreto.
A esto se suma que, según el Índice de Gestión de Servicios Municipales 2025 de la Contraloría General de la República, apenas cuatro municipalidades alcanzan un nivel avanzado en la recolección y tratamiento de residuos, lo que evidencia enormes brechas de capacidad y recursos entre los gobiernos locales, y es la razón por la cual el Ministerio de Salud no puede simplemente pedir normas incumplibles y dejar solas a las municipalidades.
Monge señaló que la regionalización es una meta necesaria, pero advirtió que no puede imponerse de manera homogénea ni unilateral. “La diversidad territorial, económica y social de los cantones exige planes escalonados, recursos estatales y participación real de las municipalidades. Si no, esto se convertirá en un problema mayúsculo para la institucionalidad y la salud pública del país”, agregó.
Finalmente, el exregidor hizo un llamado al Gobierno central y al Ministerio de Salud para abrir un espacio de diálogo con los municipios, establecer un plan de transición realista, destinar fondos para infraestructura de residuos y fortalecer la educación ciudadana en separación y valorización.
“El problema de la basura no se resuelve con un decreto, se resuelve con planificación, corresponsabilidad, recursos y apoyo a los Gobiernos locales. Hoy lo que se ha hecho es patear la bola hacia adelante, dejando a las autoridades que vendrán -y recién entrando- la responsabilidad de desactivar esta bomba de tiempo”, concluyó Monge Solano.





