
Tárcoles, Puntarenas. Un grupo de 80 voluntarios de todas las tiendas de Ferretería EPA participó el sábado 5 de septiembre en una jornada de limpieza y recuperación del ecosistema costero de Guacalillo, en Tárcoles de Puntarenas. La actividad, desarrollada junto con Green Wolf CR, permitió retirar 527.3 kilos de residuos sólidos de la playa y el manglar.
La iniciativa se realizó en el marco del Día Mundial de las Playas para contribuir con la recuperación ecosistémica de Guacalillo, Bajamar y el manglar de Guacalillo, ubicados dentro del Corredor Biológico Paso de las Lapas.
“Guacalillo se ha convertido en un punto ecológicamente sensible, por esto, este es el cuarto año consecutivo que nuestros voluntarios realizan acciones ambientales en esta zona. En EPA buscamos que el voluntariado se traduzca en aportes concretos y constantes para las comunidades y los ecosistemas”, afirmó Andrea Aguilar, Jefe de Iniciativa Comunitaria de Ferretería EPA.
El proyecto contempla distintas acciones para fortalecer la recuperación de este ecosistema costero. Entre ellas se encuentran la limpieza de playa y manglar, la reforestación con especies como almendro de playa, lorito, manzana de agua, papaturro y tucuico, así como el mantenimiento de las especies sembradas.
La educación ambiental constituye otro de los ejes prioritarios del proyecto. En la zona se desarrollan charlas, talleres y capacitaciones dirigidas a habitantes de la comunidad y estudiantes de distintos centros educativos, con el propósito de fortalecer el conocimiento y la participación local en la protección de los recursos naturales. Estas acciones son financiadas mediante recursos de responsabilidad social empresarial.
El sector de playa y manglar cumple funciones relevantes para el equilibrio ambiental de la región. Su vegetación contribuye a la retención de sedimentos y a la protección frente a eventos naturales, mientras que el ecosistema sirve como hábitat para especies marinas, migratorias y en peligro de extinción, entre ellas el tiburón martillo y la lapa roja.
A esto se suma la ubicación de Guacalillo en la desembocadura del río Grande de Tárcoles, que transporta residuos y contaminantes desde zonas de Occidente, Heredia y San José. Esta condición genera impactos sobre la biodiversidad y plantea retos para actividades como la pesca y el turismo, convirtiendo la recuperación del territorio en un desafío socioambiental que requiere esfuerzos sostenidos.
“Las jornadas de voluntariado permiten convertir una preocupación ambiental en acciones concretas dentro del territorio. La recuperación del ecosistema requiere continuidad, educación y participación de distintos sectores, por eso estas alianzas tienen un valor especial para la conservación”, destacó Ellian Villalobos, director ejecutivo de Green Wolf CR.
Los residuos recolectados en la jornada fueron separados para facilitar su manejo y aprovechamiento. Posteriormente, los materiales fueron trasladados al centro de procesamiento en Pedregal para su correcta gestión, incluyendo los plásticos que forman parte del proceso para la elaboración de Resin 8, materia prima utilizada en la fabricación de productos prefabricados, concretos secos y concretos premezclados.





