Siete jóvenes de Rincón Grande de Pavas harán carrera universitaria gracias a la beca de Fidélitas y el financiamiento de CONAPE en condiciones muy favorables

Siete jóvenes de Rincón Grande de Pavas harán carrera universitaria gracias a la beca de Fidélitas y el financiamiento de CONAPE en condiciones muy favorables

Pocos meses después de haber terminado el colegio, siete jóvenes de la comunidad de Rincón Grande de Pavas arrancan el 2026 desafiando estadísticas y abriendo camino. Se trata de Alonso Gómez, Desiré Gómez, Gerson Chanto, Laura Córdoba, Natanael Robles, Cristal Álvarez y Santiago Espinoza, quienes se convierten en la primera generación del programa Conectados en dar el salto a la educación superior gracias al apoyo conjunto de la Universidad Fidélitas y el financiamiento accesible de CONAPE.

Todos ellos crecieron en contextos socialmente vulnerables y conflictivos, donde estudiar una carrera universitaria suele ser un sueño aplazado por falta de recursos económicos, falta de acompañamiento, en algunos casos de impulso familiar y falta de oportunidades. Sin embargo, programas como Conectados, una iniciativa de la Asociación Recuperando Terreno Unidos, en alianza con la Universidad Fidélitas y CONAPE, cambiaron las reglas del juego.

“Conectados brinda oportunidades tecnológicas a jóvenes de Pavas entre los 14 y los 18 años, para que desarrollen habilidades digitales y también su potencial profesional. Junto con Universidad Fidélitas, en dos años hemos abierto laboratorios, ampliado la capacidad del proyecto y graduado más de 220 jóvenes”, explicó Cristóbal Monge, gestor de proyectos sociales y deportivos de Recuperando Terreno.

La respuesta de la comunidad no se hizo esperar. Lo que inició en 2024 como un solo laboratorio en Rincón Grande de Pavas debió duplicarse por la demanda y hoy el programa recibe incluso jóvenes de comunidades cercanas como León XIII, La Uruca y La Ojuelita. De hecho, dos de los participantes ya trabajan en empresas privadas que forman parte de la junta directiva del proyecto, demostrando que el talento existe, solo requiere oportunidades.

Lo que sigue es abrir universidad y futuro

Para Melania Solano, decana de Ingenierías y Arquitectura de la Universidad Fidélitas: “Estamos muy contentos porque tenemos la primera generación de estudiantes de Conectados ingresando formalmente a la Universidad. Son siete jóvenes que vienen mejor preparados porque ya recibieron cursos con la metodología STEM (aprender haciendo) como electrónica básica, Python, impresión 3D, control de calidad e inglés, además de competencias blandas que serán clave en su vida laboral. Sabemos que tienen el talento y ahora tendrán acompañamiento, estructura y una carrera de alta empleabilidad que verdaderamente les abra puertas”.

La apuesta de CONAPE también fue determinante para hacer viable el proceso de incorporación a la educación superior porque, viniendo de hogares con condiciones económicamente difíciles, eso se convertía en un gran obstáculo para los gastos asociados al estudio:  transporte, alimentación, insumos, útiles, etc. “Para nuestra entidad es realmente un orgullo participar de esta iniciativa. Para que puedan estudiar a nivel superior, nosotros podemos otorgar a ellos beneficios muy accesibles, como una tasa de interés del 0%, en el caso de poder este optar por el beneficio del fondo de avales y también podríamos darles una tasa del 3.7% anual para todas aquellas carreras de alta empleabilidad”, señaló Karol Montero, encargada del área de Aprobaciones de Préstamo.

Las voces de quienes abren camino

Para Alonso Gómez, vecino de Rincón Grande, el impacto del proyecto fue más profundo que el acceso a cursos. “Conectados llegó a nuestra comunidad, donde normalmente lo que gobierna es la delincuencia. Pero lo que hicieron fue enseñarnos que no todo es eso, que hay un mundo de oportunidades y que también hay gente que cree en nosotros”. Para él, la clave estuvo en el acompañamiento constante: “Me generaron sentido de pertenencia, amor y gratitud. Por eso ahora quiero estudiar y sé que puedo”.

Desiré Gómez coincide en que el talento existe, solo debe habilitarse. “Pavas es un barrio peligroso con muchos jóvenes que desean apoyo para salir adelante. Yo quiero estudiar Ingeniería en Sistemas de Computación y esta oportunidad significa muchísimo porque me demostró que sí soy capaz. A veces la gente te dice que no vas a poder, pero uno tiene virtudes y hay que explotarlas. Las oportunidades son únicas y hay que tomarlas”.

Para Gerson Chanto, ser parte de esta primera generación se siente como un privilegio raro y valioso. “No a cualquiera le pueden otorgar algo así. Ser uno de los elegidos motiva muchísimo. Da ganas de salir adelante, de ser mejor y de aprovechar el impulso que nos están dando”.

Laura Córdoba, quien también estudiará Ingeniería en Sistemas de Computación, ha vivido de primera mano los estigmas que recaen sobre su comunidad. “Pavas se considera un lugar conflictivo, pero hay muchas personas que quieren estudiar y que van a salir adelante. Siempre tuve la meta de entrar a la universidad y ahora lo voy a lograr”.  Esta misma carrera es la elegida por Cristal Álvarez de 17 años, quien se graduó del Colegio de Rincón Grande de Pavas.  Asegura que Conectados y Fidélitas le están dando na gran oportunidad para estudiar una carrera que le permitirá crecer en el plano personal y profesional.

En el caso de Natanael Robles, la motivación tomó forma desde la infancia. “Siempre me encantaron los carros a control remoto. Cuando se dañaban yo los abría con herramientas para tratar de arreglarlos. Ahora voy a estudiar Ingeniería Electromecánica. En Lomas del Río hay pocas oportunidades y muchos jóvenes toman malos caminos, pero el proyecto nos mostró otras rutas”.

Finalmente, Santiago Espinoza reconoce que no habría podido financiar sus estudios sin esta alianza. “Dicen que no hay oportunidades en Pavas, pero hay que verlas y aprovecharlas. Yo no tenía cómo pagar mis estudios, así que esta beca es una oportunidad enorme. Gracias al programa y a Fidélitas ahora puedo entrar en esa lista que antes se veía imposible”.

Un modelo que desconcentra el privilegio

Que siete jóvenes de Pavas ingresen simultáneamente a carreras universitarias STEM en la mejor U en Ingenierías es una señal de que, cuando se alinean educación, financiamiento y acompañamiento comunitario, la movilidad social deja de ser discurso y se vuelve material.

El programa Conectados fue financiado al 100% por ocho empresas privadas que integran la Junta Directiva de Recuperando Terreno. Esa alianza permitió acercar a los jóvenes a tecnología real en laboratorios equipados, acceso a internet, transporte, certificaciones y acompañamiento académico. Hoy se suma una segunda fase: garantizar continuidad educativa y acceso a la universidad, allí donde el sistema suele expulsar.

Para los siete estudiantes, empezar el año en clases universitarias no es solamente un logro personal; es un mensaje para cientos de jóvenes que vienen detrás, para sus familias y para su comunidad: sí se puede. Y sobre todo: no tienen que hacerlo solos.

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