Cuerdas que inspiran: el poder de aprender a tocar guitarra en la adultez mayor

Cuerdas que inspiran: el poder de aprender a tocar guitarra en la adultez mayor

Autor: Raudyn Monge, músico y psicólogo, instructor de cursos de Musicoterapia, Flauta y Guitarra en la Asociación Gerontológica Costarricense (AGECO).

Tocar los acordes de una guitarra es experimentar las bondades de la música. Siempre es beneficioso aprender cosas nuevas; y desarrollar el talento por la música, es una habilidad que despierta el alma y la creatividad.

Aprender a tocar un instrumento como la guitarra, entusiasma y promueve bienestar. Esta práctica tiene grandes beneficios para la salud integral. La Asociación Gerontológica Costarricense (AGECO) imparte cursos de guitarra en distintos niveles, con los cuales, las personas mayores pueden producir una mayor estimulación cognitiva, ya que, al aprender y practicar el uso de las cuerdas, se activan múltiples áreas del cerebro al mismo tiempo como la memoria, la coordinación y la atención. Esto ayuda a mantener la mente ágil.

Al tocar los acordes de una guitarra también se estimula el bienestar emocional ya que reduce el estrés, la ansiedad, y mejora el estado de ánimo, previniendo así la depresión y la soledad. La práctica constante de este instrumento favorece la concentración y la conexión con el momento presente, funcionando como una forma de meditación activa que permite canalizar emociones y pensamientos de manera creativa. A través de la música, las personas pueden expresar sentimientos que a veces resultan difíciles de comunicar con palabras, lo que fortalece la autoestima y genera una sensación de logro personal que contribuye al equilibrio emocional.

Al usar las manos para digitar acordes se mejora la coordinación y destreza manual. También se despierta conexión emocional al interactuar con otras personas, creando vínculos y sentido de pertenencia. Vivir la música en grupo, ya sea en ensayos, presentaciones o reuniones informales, fortalece la empatía y la comunicación; se aprende a escuchar y a coordinar con otras personas. Asimismo, el proceso de aprendizaje estimula la disciplina y la paciencia, útiles en muchos aspectos de la vida. A su vez, la exposición a distintos estilos musicales amplía la sensibilidad cultural y enriquece la creatividad personal.

Cada aprendizaje de notas da sentido de logro y de propósito, enriquece la satisfacción personal. El poder dominar una canción o mejorar las destrezas, aporta una sensación de progreso y mejora continuos.

Cada nota y melodía puede dar relajación y disfrute, ayuda a concentrarse en el presente y estimula la creatividad. Darse la oportunidad y experimentar las bondades de tocar guitarra, podría brindar muchos cambios positivos para el presente y futuro en la adultez mayor.

Aprender a tocar guitarra con AGECO en la adultez mayor enriquece el tiempo libre y mejora la calidad de vida.

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