· El abrazo que trasciende el baile llega al lienzo en una exposición de Ricardo Jara. Tras más de 35 años dedicado al tango, el artista plástico y bailarín presenta “Del tango y otras pasiones”, una muestra que convierte en pintura la conexión, la sensualidad y las emociones que nacen dentro de un abrazo.

Hay abrazos que duran un instante y permanecen para siempre. Durante más de 35 años, el tango ha sido para Ricardo Jara mucho más que una expresión artística. Ha sido un lenguaje, una forma de encuentro humano y, según sus propias palabras, un salvavidas emocional. Esa experiencia de vida se transforma ahora en pintura a través de la exposición “Del tango y otras pasiones”, que abrirá sus puertas el próximo 4 de junio a las 7:00 pm en Galeria Escuela Municipal de Artes Integradas en Santa Ana, ofreciendo al público una inmersión visual en uno de los símbolos más poderosos de esta danza: el abrazo.
La muestra reúne una serie de obras que exploran el tango desde distintas perspectivas estéticas y técnicas. A través de pinceladas que transitan entre el realismo contemporáneo, el impresionismo y referencias a grandes maestros de la historia del arte, Jara construye escenas donde el movimiento, la sensualidad y la conexión humana se convierten en protagonistas.
“Más allá de los pasos y la música, el tango es una conversación silenciosa. Todo ocurre dentro del abrazo. Ahí se comunican las emociones, la guía, la confianza y la pasión. Esa es la esencia que busco transmitir en cada obra”, explica el artista.
Las pinturas presentan parejas suspendidas en instantes de intimidad y movimiento, algunas envueltas en atmósferas inspiradas en corrientes pictóricas universales, mientras otras se desarrollan en escenarios cargados de dramatismo cromático y fuerza expresiva. El color, la textura y el manejo de la luz funcionan como recursos narrativos para revelar emociones que trascienden el baile y hablan de vínculos humanos universales.
La exposición también constituye un recorrido por la trayectoria personal de Jara, quien acumula más de 35 años de experiencia como artista plástico y como bailarín, promotor cultural y docente de tango, labor que ha desarrollado dentro y fuera de Costa Rica. Su cercanía con el movimiento tanguero, especialmente a través de espacios como el Festival de Tango sin Fronteras, ha nutrido una visión artística que combina la experiencia vivida con la observación constante del gesto, la música y el encuentro entre las personas.
“Durante años he visto cómo el tango transforma vidas. En mi caso, me permitió salir de una etapa de profunda soledad social y, posteriormente, ayudar a muchas personas a cumplir el sueño de dar sus primeros pasos en este baile. Esa dimensión humana está presente en cada una de estas pinturas”, comenta.
Más que una colección de escenas románticas, “Del tango y otras pasiones” propone una reflexión sobre la permanencia del abrazo como símbolo de conexión a través del tiempo. Aunque los estilos, las modas y los lenguajes artísticos evolucionan, el gesto esencial permanece intacto: dos personas que se encuentran y se comunican sin necesidad de palabras.
La muestra destaca además por la riqueza de sus composiciones y la diversidad de influencias visuales. Algunas obras evocan la intensidad cromática de Vincent van Gogh, otras exploran fondos abstractos y texturados, mientras que varias incorporan recursos contemporáneos que potencian la sensación de profundidad, movimiento y energía.
Para Jara, cada cuadro representa una traducción visual de aquello que experimenta al bailar: “Pinto lo que siento cuando abrazo, cuando escucho la música y cuando imagino historias dentro de una pista de baile. Cada obra es una emoción convertida en imagen”.
Con esta exposición, el artista invita al público a descubrir que el tango no solo se escucha ni se baila: también puede contemplarse en silencio, a través de la fuerza expresiva de la pintura.





