El proyecto impulsa un modelo de desarrollo que integra biodiversidad, energía limpia y protección de ecosistemas en el Pacífico Central
Se han sembrado más de 20 especies de árboles nativos como roble sabana, guanacaste, almendro, cenízaro y gallinazo

Playa Hermosa, Puntarenas, junio de 2026. En el marco del Día Mundial del Ambiente, el proyecto Místico Beach Community & Resort (Místico Comunidad de Playa), ubicado en Playa Hermosa, en el Pacífico Central, destaca su modelo de desarrollo enfocado en la protección ambiental y la integración responsable con los ecosistemas de una de las zonas de mayor valor natural del país.
El desarrollo abarca un total de 350 hectáreas, de las cuales más del 54% forma parte del esquema de conservación ambiental. Estas áreas comprenden humedales, bosques, corredores biológicos, zonas verdes, senderos y lagos diseñados para resguardar el equilibrio ecológico y favorecer la conectividad entre hábitats.
“En Místico creemos que el desarrollo en zonas costeras debe avanzar de la mano con la protección del entorno natural. Nuestro objetivo es demostrar que es posible crear espacios donde las personas convivan con la naturaleza de manera responsable, promoviendo la biodiversidad y el respeto por ecosistemas tan valiosos como los de Playa Hermosa”, señaló Carlos Quesada, director de Místico.
Lo que hoy es Místico fue durante décadas un extenso arrozal, con suelos trabajados intensivamente y una biodiversidad reducida al mínimo. La transformación ha sido radical y documentada: donde antes había cultivos, hoy existen más de 17 hectáreas de lagos que han devuelto vida al territorio, atrayendo aves, reptiles y fauna acuática que no existían en la zona. Comparando el estado del terreno en 2014 a la fecha, muestran con claridad cómo los corredores hídricos, la vegetación y la fauna han regresado al área como resultado directo del modelo de desarrollo de Místico.
La planificación del proyecto incorpora diversos elementos que favorecen la biodiversidad. Entre ellos destacan lagos escénicos que forman parte del diseño técnico del proyecto, con una extensión aproximada de 17 hectáreas, y que han sido determinantes en la recuperación ecológica del área. Además, Místico ha reforestado más de 30 hectáreas con árboles nativos como roble sabana, guanacaste, almendro, cenízaro y gallinazo, que sirven como refugio y fuente de alimento para la fauna local. El diseño de 30 kilómetros de senderos, rutas naturales y canales peatonales, ecuestres y ciclísticos, responden a una visión de desarrollo consciente, donde la movilidad y la experiencia del entorno conviven con principios de sostenibilidad y bajo impacto ambiental.
“Como parte de nuestro enfoque sostenible, en Místico incorporamos infraestructura con energía solar en las áreas comunes, contribuyendo a la reducción del consumo energético y al uso de fuentes renovables. La propiedad también protege más de 600 metros de frente a la zona marítimo-terrestre, colindante con el Refugio de Vida Silvestre Playa Hermosa – Punta Mala, así como cinco ríos que atraviesan el terreno, lo que refuerza su valor ecológico y nuestra relación directa con los ecosistemas del Pacífico Central”, agregó el señor Quesada.
Este modelo responde a una visión de desarrollo planificado que busca articular conservación, turismo y crecimiento económico bajo criterios técnicos y de sostenibilidad. El proyecto cuenta con viabilidades ambientales aprobadas desde sus etapas iniciales en el año 2009, conforme a los procesos establecidos por las autoridades ambientales competentes.
En zonas como Playa Hermosa, donde el crecimiento turístico y residencial continúa en expansión, iniciativas como esta evidencian la importancia de promover un desarrollo ordenado que no comprometa los recursos naturales.
Con este enfoque, Místico Beach Community & Resort busca consolidarse como un referente de planificación territorial responsable, posicionando la conservación ambiental como un eje transversal de su propuesta de valor.





