
Santa Cruz, Guanacaste. Programas de prevención del deterioro cognitivo, educación para la salud, revisión de tratamientos farmacológicos y fortalecimiento de capacidades para promover la autonomía y el envejecimiento activo de las personas adultas mayores, forman parte de un proyecto que se desarrolla, desde octubre del 2025, en la Península de Nicoya.
Se trata de una iniciativa impulsada por la Universidad Latina de Costa Rica, Grupo Chorotega, las municipalidades de la Península de Nicoya y diversos actores territoriales comprometidos con la conservación de uno de los patrimonios más valiosos del país, la alta longevidad.
Este viernes 12 de junio tuvo lugar la presentación oficial de los primeros resultados de la Estrategia de Preservación Sociocultural y Factores de la Zona de Alta Longevidad de la Península de Nicoya, en el Centro de Convenciones de Reserva Conchal, en el cantón de Santa Cruz.
Durante la actividad, se explicó el origen de la iniciativa, su visión y la metodología participativa utilizada para su construcción, basada en cinco mesas de trabajo: Gobernanza y Articulación Local; Investigación y Educación; Salud Integral y Calidad de Vida; Comunicación y Difusión; y Patrimonio Cultural y Transmisión Intergeneracional.
Posteriormente se presentaron los resultados obtenidos durante estos primeros meses de trabajo, incluyendo el alcance territorial logrado, la participación de comunidades, gobiernos locales, instituciones públicas, asociaciones comunales y organizaciones de adultos mayores, así como las acciones desarrolladas principalmente por las escuelas de Enfermería y Arquitectura de la Universidad Latina en diferentes comunidades de la región. Esto refuerza el liderazgo y compromiso que la Sede Santa Cruz de la ULATINA ha venido teniendo con las comunidades.
Según explicó Ana Eugenia Robles Herrera, directora de Investigación y Sostenibilidad de la Universidad Latina, el análisis de las mesas de trabajo permitió identificar fortalezas, oportunidades y prioridades estratégicas para cada una de las áreas temáticas.
Entre los hallazgos más relevantes –puntualizó– se encuentran la existencia de proceso de articulación institucional entre municipalidades y organizaciones territoriales, un amplio interés académico por el estudio de las Zonas de Alta Longevidad, una alta cohesión social en las comunidades, una importante riqueza cultural viva y una red consolidada de medios de comunicación con fuerte arraigo regional.
“Más que una rendición de cuentas, este evento representa el inicio de una nueva etapa de trabajo conjunto para preservar los factores que han convertido a la Península de Nicoya en una de las regiones de mayor longevidad del mundo, asegurando que este patrimonio social, cultural y humano pueda ser transmitido y fortalecido para las futuras generaciones”, comentó Robles-Herrera.
Un modelo integrado
Como resultado de este diagnóstico realizado se concluyó que la siguiente etapa del proyecto requiere evolucionar desde un modelo de trabajo basado en mesas temáticas hacia un modelo más integrado, centrado en proyectos estratégicos y acciones concretas de implementación.
En este contexto, se presentará la visión de futuro de la estrategia, orientada a la creación de una Plataforma Operativa para la Preservación de la Zona de Alta Longevidad, que articulará a gobiernos locales, academia, comunidades e instituciones alrededor de cinco grandes líneas de acción:
• Desarrollo de una Política Regional de Persona Adulta Mayor.
• Programa de Formación para Cuidadores y promoción del envejecimiento activo.
• Programa de Encuentros Patrimoniales para la transferencia intergeneracional de conocimientos y tradiciones.
• Plan Estratégico de Comunicación para posicionar la Zona de Alta Longevidad a nivel nacional e internacional.
• Agenda de Investigación aplicada sobre longevidad, bienestar y preservación patrimonial.





