Tras 25 años de relación comercial, pequeña empresa costarricense denuncia abrupta rescisión de contrato como distribuidor, que afecta a más de 200 familias.

Tras 25 años de relación comercial, pequeña empresa costarricense denuncia abrupta rescisión de contrato como distribuidor, que afecta a más de 200 familias.

Decisión de corporación internacional afecta a 40 colaboradores directos y más de 200 personas vinculadas de forma indirecta, tras una relación comercial sostenida desde 1999.

Costa Rica, junio de 2026. La pequeña empresa costarricense Bel Premium denunció la forma abrupta en que terminó una relación comercial de más de 25 años como distribuidora de la reconocida cerveza belga Stella Artois, luego de enterarse, de manera sorpresiva, a través de movimientos comerciales y medios de comunicación, que la casa matriz AB InBev, con sede en Bélgica, había otorgado la distribución exclusiva a una sola empresa transnacional.

Según la empresa afectada, en noviembre de 2025 les indicaron que ya no serían los distribuidores de las marcas Stella Artois, Leffe y Hoegaarden, en el país, y el 2 de diciembre vieron en las noticias que la distribución pasaría a manos de una corporación multinacional, pese a que existían compromisos comerciales.  Además, existe en Costa Rica un marco legal que da un plazo de 10 meses para que pudieran tener una conclusión ordenada de la relación de negocios, el cual no se respetó.

La empresa sostiene que la transición se ejecutó sin cumplir con las obligaciones legales más básicas, sin tiempos razonables de adaptación, sin un proceso adecuado de reestructuración y sin las condiciones necesarias para mitigar el impacto sobre los trabajadores y las operaciones locales, 

Durante más de un cuarto de siglo, la compañía costarricense desarrolló -desde cero- la presencia comercial de las marcas mencionadas, construyendo una red operativa, logística y comercial respaldada por evidencia documental y una gestión exitosa incluso premiada por la casa matriz recientemente.

No cuestionamos el derecho de una empresa a cambiar de distribuidor. Lo que nos parece indebido es la manera abrupta y desconsiderada en que se realizó este proceso, afectando a personas trabajadoras que hoy enfrentan incertidumbre sobre su principal fuente de ingreso. Consideramos que no se trató de una transición responsable ni ética, sobre todo porque nosotros construimos la marca desde cero y la hicimos crecer en Costa Rica, con inversiones considerables y constantes”, señaló Charles Jansen, Gerente General de Bel Premium, quien hace muchos años se enamoró de una tica y de Costa Rica. 

La situación genera preocupación por sus consecuencias sobre el empleo nacional. Actualmente, la empresa brinda trabajo a 30 colaboradores de manera directa y generaba casi 200 empleos indirectos, cuyos ingresos dependen, en gran medida, de la continuidad de las operaciones relacionadas con la distribución de la marca.

“Este golpe tan fuerte para nuestra empresa ya nos ha hecho pasar de 40 a 30 personas, imagínese lo que eso significa. En este momento estamos apenas intentando salir a flote, es muy duro para estas familias.

Nos cuesta mucho entender como el año pasado Anheuser-Busch Inbev nos invitó a recibir un premio en República Dominicana con todos los distribuidores de América, por el excelente desempeño que tuvimos durante 26 años en Costa Rica y tan solo unos meses después nos dicen adiós, nos cortan la distribución… como si nada”, manifestó la costarricense Nurienska Rubio, socia fundadora de la empresa Bel Premium y esposa de Charles.

El empresario Charles Jansen agregó que la decisión desconoce una relación comercial construida durante más de 25 años y que representa un ejemplo de los desafíos que enfrentan las pequeñas y medianas empresas frente a decisiones adoptadas por grandes corporaciones internacionales.

“No se respetó una relación de tantos años en la que nuestra empresa contribuyó al posicionamiento y crecimiento de esta marca en Costa Rica. Hoy vemos cómo una sola empresa transnacional concentra la distribución de varias bebidas que anteriormente eran atendidas por cinco empresas nacionales.  Esto nos parece peligroso porque nos parece una clara concentración de mercado”, añadió.

Para Geraldyne Marín, directora financiera de Bel Premium, la sorpresiva decisión de cortarles la distribución los dejó fríos, sin tiempo para reaccionar, pues los números respaldaban la exitosa gestión de la empresa.

“En el año 2010 se vendieron poco más de 11 mil cajas de cerveza, unas 260 mil unidades. Y ya en el 2024, gracias a todas nuestras estrategias e inversiones logramos colocar casi 178 mil cajas, es decir, 4 millones 300 mil cervezas en Costa Rica.  Anheuser-Busch Inbev es el mayor productor de cerveza del mundo y ha sido reconocida por su ética y buenas prácticas, por eso no logramos entender lo que nos están haciendo”.

¿Aumentará el precio de la cerveza para el consumidor final?

La compañía también manifestó su preocupación por las posibles repercusiones para los consumidores, al considerar que la concentración de la distribución en menos actores podría generar aumentos en los precios finales de ciertos productos.

“La economía costarricense depende en gran medida del esfuerzo de pequeñas y medianas empresas que generan empleo, inversión y oportunidades. El emprendimiento nacional no puede quedar desprotegido frente a decisiones corporativas globales que ignoran el impacto sobre las personas y las comunidades. Definitivamente esperamos que el mayor productor de cerveza del mundo recapacite en este caso y nos brinde una compensación justa y merecida para que logremos salir adelante”, concluyó Charles Jansen, gerente general de la empresa.

Más allá de un caso empresarial específico, la organización considera que esta situación abre una discusión sobre la necesidad de proteger el emprendimiento nacional, promover relaciones comerciales responsables y garantizar que los procesos de transición empresarial contemplen el impacto humano, económico y social de sus decisiones.

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