La iniciativa que beneficia a aproximadamente 136 personas, incluyó la donación de materiales, voluntariado corporativo y proyectos orientados a vivienda y acceso a agua.

San José, junio 2026. La comunidad de Sotas, en Limón, fue escenario de un esfuerzo conjunto entre voluntarios, líderes comunitarios, la Fundación TECHO y Amanco Wavin para impulsar la construcción de viviendas de emergencia destinadas a familias en condición de vulnerabilidad. La iniciativa beneficiará a 34 familias, equivalentes a aproximadamente 136 personas en distintas comunidades del país.
Como parte de esta iniciativa, 35 colaboradores voluntarios de la empresa participaron en la construcción de viviendas de emergencia para cuatro familias de la comunidad de Sotas, en Limón, identificadas previamente por TECHO mediante estudios demográficos y trabajo conjunto con líderes comunales.
La intervención surgió tras detectar que varias familias vivían en condiciones de alta vulnerabilidad y sin acceso a una vivienda adecuada. Frente a esta necesidad, ambas organizaciones desarrollaron un esfuerzo conjunto orientado a brindar soluciones rápidas y dignas para mejorar la calidad de vida de las personas beneficiadas.
“Este proyecto es parte de nuestras acciones para generar un impacto positivo más allá de nuestra operación, trabajando de la mano con aliados que conocen las necesidades de las comunidades y pueden maximizar el alcance de los esfuerzos”, indicó Katherine Muñoz, Supervisora de Recursos Humanos en Amanco Wavin.
Amanco Wavin aportó materiales de construcción de su línea Construsistemas para la ejecución de las viviendas y realizó una donación total de $20.000, distribuida entre materiales y recursos económicos destinados a distintos proyectos desarrollados junto a TECHO. Además, la empresa ha contribuido con sistemas de captación de agua de lluvia en otras comunidades del país como lo han sido los Chiles en Alajuela y Barrio Cristo Rey en Cartago, ampliando el alcance de sus iniciativas de sostenibilidad.
La fase constructiva se completó en dos días gracias al trabajo coordinado entre colaboradores, voluntarios y líderes comunitarios. Sin embargo, detrás de esta labor hubo un proceso previo de planificación, organización y articulación logística que permitió concretar la intervención.
De acuerdo con la empresa, contar con un espacio seguro y protegido contribuye a reducir riesgos asociados a las condiciones climáticas y fortalece la estabilidad de los hogares.
“Cada vivienda representa mucho más que una estructura física. Significa seguridad, tranquilidad y una oportunidad para que las familias puedan construir un mejor futuro. El trabajo conjunto entre comunidades, voluntarios y sector privado demuestra que es posible generar cambios reales cuando se suman esfuerzos”, señaló Katherine Muñoz, Supervisora de Recursos Humanos en Amanco Wavin.
Con iniciativas como esta, Amanco Wavin busca contribuir al desarrollo de comunidades más resilientes y preparadas para el futuro, impulsando soluciones que mejoren la calidad de vida de las personas y generen un impacto positivo donde más se necesita.





