- El segundo día llevó la competencia a un nuevo nivel de exigencia dentro y fuera del vehículo.
- El entrenamiento técnico y la lectura del terreno fueron determinantes para superar los retos del día.

Jalcomulco, Veracruz, México. El segundo día de Defender Trophy México y Latinoamérica elevó el nivel de exigencia. Estrategia, exploración y capacidad de adaptación definieron una jornada en la que los participantes enfrentaron nuevos desafíos tanto dentro como fuera del vehículo.
Con un campamento instalado en plena selva como destino final, los 24 participantes iniciaron el segundo día con un objetivo claro: completar una jornada que, kilómetro a kilómetro, los obligó a replantear la forma en que enfrentaban los retos dentro y fuera del camino.
La jornada dejó claro que la resistencia física es solo una parte del desafío. A lo largo del recorrido, la toma de decisiones, la lectura del terreno y la colaboración entre equipos resultaron tan importantes como la conducción. En Defender Trophy, avanzar también significa hacerlo junto con los demás.
Durante esta segunda etapa, los participantes descubrieron que la preparación fue tan importante como la conducción. Anticipar las condiciones y entender el comportamiento de la máquina fueron habilidades indispensables para sacar el máximo potencial de la Defender 110.
La mañana estuvo dedicada a perfeccionar esas herramientas. Mechanical & Recovery Training, sesiones de rappel, navegación, orientación y familiarización con el vehículo prepararon a los participantes para lo inesperado. Horas después, ese conocimiento se convirtió en la diferencia entre avanzar o quedarse atrás.
Las pruebas obligaron a atravesar superficies complejas, zonas con hundimientos, caminos de terracería y obstáculos donde cada maniobra debía ejecutarse con precisión. Conocer tecnologías como la altura Off-Road, el Extended Mode y la reductora (Low Range) dejaron de ser conceptos técnicos para convertirse en una ventaja real frente al terreno.
En cuestión de horas, los competidores pasaron de avanzar milimétricamente sobre zonas rocosas utilizando configuraciones de máxima tracción y control, a enfrentarse a uno de los escenarios más desafiantes de la región: las poderosas corrientes del icónico Río Pescados, donde la precisión resultó fundamental para seguir avanzando.
Varias pruebas obligaron a los participantes a coordinarse para ayudar a otros equipos a salir de obstáculos, recuperar equipo o encontrar la mejor ruta para continuar. Aquí, ayudar a quien se quedó atrapado, cayó de la lancha o perdió el remo, valió tanto como celebrar a quien encontró la mejor línea para avanzar.
Con la luz desapareciendo entre la vegetación, los participantes iniciaron una carrera de más de tres kilómetros que los condujo hacia el desafío nocturno. Al llegar, encontraron una Defender Trophy Edition atrapada en el cauce de un río. No había atajos, pero sí una cuerda de más de 2 metros como único recurso para completar la misión.
La única forma de lograrlo era trabajar juntos y darle más peso a la comunicación que a la fuerza. Coordinar esfuerzos, interpretar el entorno y seguir las indicaciones de quienes asumieron el liderazgo fueron la clave para liberar el vehículo atrapado.
La jornada terminó con un último aprendizaje, esta vez lejos del volante. Más allá de la competencia, Defender Trophy tiene un propósito global: impulsar la conservación de los ecosistemas donde la aventura cobra vida. En México, este compromiso se materializa de la mano de Naturalia, organización con más de 35 años dedicada a la protección de la biodiversidad. Alrededor de la fogata en el Trophy Camp, los participantes conocieron el trabajo que Naturalia realiza para proteger al jaguar en el norte del país mediante la conservación de su hábitat, el monitoreo de la especie y el trabajo con comunidades locales.
Al caer la noche, los participantes cerraron una jornada que puso a prueba mucho más que sus habilidades al volante. Entre entrenamiento especializado, recorridos técnicos, desafíos que exigieron coordinación y una reflexión sobre la importancia de proteger los ecosistemas donde ocurre la aventura, el segundo día confirmó que Defender Trophy trasciende la competencia: es una experiencia donde la preparación, el trabajo en equipo y la conservación avanzan en la misma dirección.





