Cartago y Heredia: capacidades para escalar innovación, encadenamientos productivos y sostenibilidad

San José, 3 de agosto, 2026. CAF –banco de desarrollo de América Latina y el Caribe– y la Universidad EIA, a través de su Centro de Pensamiento, presentan los resultados del estudio «Transformación productiva sostenible: balance de siete territorios subnacionales en cuatro países de América Latina y el Caribe«, que analiza comparativamente siete territorios de la región a partir de tres dimensiones estratégicas para el desarrollo: productividad, competitividad y sostenibilidad ambiental. La investigación abarca Antioquia y Magdalena (Colombia), Biobío y Valparaíso (Chile), Heredia y Cartago (Costa Rica) y Santa Catarina (Brasil), ofreciendo una base técnica para orientar políticas públicas, inversiones, cooperación y el fortalecimiento de las capacidades de los gobiernos subnacionales.
Costa Rica presenta una diversidad territorial que refleja distintos niveles de especialización productiva, capacidades empresariales y fortalezas institucionales, lo que abre oportunidades para diseñar estrategias de desarrollo adaptadas a las características de cada territorio. El estudio identifica espacios para profundizar el desarrollo del talento humano, acelerar la adopción tecnológica, fortalecer la conectividad y promover mayores niveles de integración productiva entre los territorios.
Los resultados reflejan las características de los territorios analizados dentro de la muestra seleccionada. Cartago se configura como una provincia con una base manufacturera sólida y una inserción relevante en mercados internacionales. El estudio identifica oportunidades para ampliar el impacto territorial de esa base productiva mediante el fortalecimiento de encadenamientos, la formación técnica especializada, la transformación digital y la conectividad logística. Con un PIB estimado de USD 5.951 millones en 2024, crecimiento promedio de 2,1 % entre 2019 y 2024 y una productividad laboral de USD 41.139 por trabajador, Cartago se ubica entre los territorios de mayor eficiencia relativa del estudio y mantiene uno de los perfiles ambientales más favorables de la muestra.
La provincia de Heredia, por su parte, se consolida como uno de los principales polos de servicios intensivos en conocimiento y manufactura avanzada del país. El estudio resalta oportunidades para desarrollar talento especializado, impulsar plataformas de innovación y transformación digital para pymes, promover mayor participación femenina en STEM y profundizar la articulación entre universidades y empresas. Entre 2019 y 2024, Heredia registró el mayor crecimiento económico del estudio (7,9 % promedio anual) y también el mayor avance en productividad laboral (6,3 %), además de alcanzar USD 47.641 de productividad por trabajador y un puntaje de competitividad de 6,64 sobre 10.
Para Saúl Pineda Hoyos, director del Centro de Pensamiento de la Universidad EIA, este ejercicio de análisis comparativos entre indicadores, estrategias y buenas prácticas de los ecosistemas subnacionales de desarrollo productivo ratifica la importancia del aprendizaje conjunto a través de las redes urbanas y territoriales impulsadas por CAF a lo largo y ancho de América Latina y el Caribe, que se han convertido en un referente de intercambios innovadores en el contexto global.
Para Costa Rica, el estudio identifica un conjunto preliminar de oportunidades de inversión con potencial de movilización de recursos superior a USD 381 millones, integrado por iniciativas en Heredia (USD 211 millones) y Cartago (USD 170 millones). Estas oportunidades se concentran en infraestructura habilitante como proyectos de conectividad productiva, movilidad logística, transformación digital y equipamientos estratégicos para la competitividad territorial; y desarrollo de capacidades productivas como iniciativas en innovación, fortalecimiento empresarial, desarrollo de talento humano, encadenamientos productivos y sostenibilidad.
En Cartago destacan iniciativas de articulación productiva, formación especializada, conectividad productiva y transformación digital, así como proyectos de movilidad logística y sostenibilidad para cadenas agro productivas. En Heredia sobresalen programas de talento especializado, innovación y extensionismo tecnológico para pymes, articulación universidad-empresa y economía circular.
«Cartago y Heredia muestran que la transformación productiva sostenible se acelera cuando un territorio combina conocimiento, capacidades empresariales e instituciones capaces de coordinar. Desde CAF queremos seguir acompañando ese proceso, articulando a los gobiernos subnacionales con el sector privado, la academia y el gobierno nacional, para que la innovación, el talento y la sostenibilidad se traduzcan en más productividad y más oportunidades para las personas», declaró Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo de CAF.
El estudio plantea avanzar hacia intervenciones integradas que combinen infraestructura, desarrollo empresarial y sostenibilidad, reconociendo los distintos niveles de madurez territorial.
CAF y la Universidad EIA reafirman así su compromiso con una agenda de desarrollo territorial para Costa Rica que conecte productividad, sostenibilidad y equidad, y que permita escalar buenas prácticas desde las provincias hacia una estrategia nacional más robusta de transformación productiva.
Resultados generales
El estudio concluye que la transformación productiva sostenible de América Latina y el Caribe depende cada vez más del protagonismo de los territorios y de la articulación entre gobiernos, sector privado, academia y sociedad. Aunque los territorios presentan distintos niveles de desarrollo, el análisis identifica desafíos comunes —como déficits de infraestructura, baja adopción tecnológica, limitaciones de capital humano, reducida integración a las cadenas de valor y presiones ambientales—, al tiempo que identifica oportunidades concretas para impulsar un crecimiento más competitivo, inclusivo y sostenible. Como resultado, presenta un portafolio potencial de 47 proyectos, estimado en USD 11.600 millones, orientado al fortalecimiento de la infraestructura, la biodiversidad y las capacidades productivas de los territorios.





