● Ganglios inflamados, fiebre sin causa aparente, sudoración nocturna intensa, pérdida de peso y fatiga requieren valoración médica cuando persisten.
● En el mes de la concientización del linfoma, Roche llama a reconocer los síntomas de la enfermedad y consultar de manera oportuna.

San José, Costa Rica, Septiembre 2026. Un ganglio inflamado puede parecer poco preocupante. Lo mismo ocurre con despertar empapado en sudor, sentirse cansado durante varios días o perder peso sin haberlo buscado. Aunque estos síntomas también pueden tener otras causas, cuando persisten o aparecen juntos es importante consultar. En algunos casos, pueden ser señales de un linfoma.
El linfoma es un tipo de cáncer que se origina en los linfocitos, células de defensa del sistema inmunológico que circulan por los ganglios y vasos linfáticos (Sociedad Americana del Cáncer, 2024). Se divide en dos grandes grupos: linfoma de Hodgkin y linfoma no Hodgkin.
En el primero se identifican células anormales y gigantes llamadas células de Reed-Sternberg; cuando estas no están presentes, se clasifica como linfoma no Hodgkin, un grupo mucho más diverso que abarca más de 60 variaciones (Sociedad de Lucha contra la Leucemia y el Linfoma, 2023). Precisamente por esta variedad de subtipos, contar con un diagnóstico preciso resulta clave para definir el manejo más adecuado en cada caso.
«Desde Roche, invitamos a prestar atención a aquellas señales que persisten y a acudir a esa primera consulta médica de manera oportuna. Esto permite entender qué está ocurriendo y, ante una sospecha de linfoma, avanzar hacia un diagnóstico que determine el abordaje más adecuado para cada persona», explicó el Dr. Sebastián Arellano, Director Médico de Roche para Caribe, Centroamérica y Venezuela.
De acuerdo con datos de GLOBOCAN (2022), en Costa Rica se estiman entre 400 y 450 casos nuevos de linfoma no Hodgkin al año. Este dato refleja el impacto de una enfermedad cuyas primeras señales pueden confundirse o pasar desapercibidas y refuerza la importancia de prestar atención a los cambios persistentes en el cuerpo.
“En Roche reconocemos cómo la ciencia ha permitido comprender cada vez mejor las características del linfoma y avanzar hacia abordajes más específicos. La innovación continúa abriendo nuevas posibilidades para atender una enfermedad que puede presentarse de formas muy distintas y que requiere comprender las características particulares de cada caso”, señaló Arellano.
Señales que no se deben pasar por alto
Una de las señales de alerta más frecuentes es la aparición de ganglios inflamados en el cuello, las axilas o la ingle. También pueden presentarse fiebre persistente sin una causa aparente, sudoración nocturna intensa que puede llegar a empapar la ropa, pérdida involuntaria de peso, fatiga continua o picazón en la piel (Fundación para la Investigación del Linfoma, 2023).
Estas manifestaciones también pueden presentarse en otras condiciones y, por sí solas, no significan que una persona tenga linfoma. Sin embargo, identificar cuando los síntomas persisten y buscar valoración médica puede ayudar a esclarecer su causa.
El diagnóstico oportuno adquiere especial relevancia en esta enfermedad. Identificar el linfoma en fases iniciales puede reducir las complicaciones y favorecer las posibilidades de tratamiento (Sociedad Europea de Oncología Médica, 2023).
Más de 40 000 nuevos diagnósticos al año en la región
En América Latina y el Caribe, el linfoma no Hodgkin se ubica como el décimo cáncer más frecuente, con más de 40 000 nuevos diagnósticos anuales (GLOBOCAN, 2024).
La innovación también ha contribuido a transformar el manejo de la enfermedad. La incorporación de nuevas alternativas ha abierto posibilidades para personas que anteriormente no respondían a los tratamientos convencionales o que presentaban recaídas, permitiendo alcanzar remisiones duraderas e incluso la curación en algunos casos (Journal of Clinical Oncology, 2023).
Desde Roche, la innovación se entiende como parte de un abordaje integral de la salud, en el que la ciencia debe ir acompañada de información, diagnóstico oportuno y esfuerzos que permitan acercar los avances a las personas que los necesitan.
El trabajo continúa fuera del laboratorio
Avanzar en la atención del linfoma también requiere fortalecer la articulación entre los diferentes actores del sistema de salud. Dentro de los desafíos identificados en la región se encuentran las barreras para acceder a estudios diagnósticos de alta precisión y la disponibilidad de infraestructura especializada fuera de las capitales (Organización Panamericana de la Salud & The Lancet Oncology, 2023).
“Detrás de cada síntoma hay una persona que necesita respuestas. Por eso es tan importante conocer las señales y consultar cuando algo no parece normal. En este mes de la concientización del linfoma, queremos que las personas cuenten con información clara que les permita tomar acción y encontrar el acompañamiento que necesitan durante su proceso”, finalizó Arellano.





