Robo de carga en la Interamericana Norte presiona a empresas logísticas a reforzar la seguridad y planificación de rutas.

Robo de carga en la Interamericana Norte presiona a empresas logísticas a reforzar la seguridad y planificación de rutas.

La carretera Interamericana Norte se ubica entre los corredores más afectados por el robo de contenedores, un delito que creció 31% en 2025 según el OIJ. Expertos en seguridad vehicular advierten que el momento de mayor vulnerabilidad no ocurre en movimiento, sino cuando el camión se detiene.

San José, Costa Rica. Para el transporte de carga que cruza Guanacaste rumbo a la frontera norte, el principal riesgo no está en la carretera, sino a un costado de ella. Las paradas de descanso de los choferes se han convertido en el punto débil que aprovechan las bandas dedicadas al robo de mercadería, en un contexto donde este delito mantiene una tendencia al alza en todo el país.

Datos del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) indican que durante 2025 se   registraron 156 robos de contenedores, un incremento del 31% respecto al año anterior. La tendencia se mantuvo en 2026: a mediados de junio, la policía judicial ya acumulaba 50 nuevas denuncias. La Cámara Nacional de Transportistas de Carga (Canatrac) calcula que las pérdidas para el sector alcanzan los $2 millones en los últimos dos años.

Guanacaste ocupa un lugar central en ese mapa. La Carretera Interamericana Norte, que atraviesa la provincia de sur a norte hasta Peñas Blancas, figura entre los corredores más golpeados por este delito, según la Cámara de Comercio Exterior de Costa Rica (Crecex). Se trata de trayectos extensos, con recorridos nocturnos frecuentes y tramos amplios entre una zona poblada a otra, condiciones que obligan a los choferes a detenerse en algún punto del camino.

Ese es, precisamente, el momento que buscan los delincuentes. Autoridades y representantes del sector transportista han identificado que los asaltos suelen producirse durante las pausas para descansar o alimentarse, y que las bandas operan con conocimiento previo de la carga y de los itinerarios.

Para Luis Diego Trejos, Gerente General de Detektor Costa Rica y Panamá, la prevención debe comenzar mucho antes de que el camión salga del plantel. «Guanacaste es un paso obligado para una buena parte de la carga que sale del país. Eso significa que cada empresa debería tener claro, antes de iniciar el viaje, dónde y a qué hora se va a detener su unidad. Una parada improvisada a la orilla de la carretera, de noche, es exactamente la oportunidad que buscan estas bandas», explicó.

Trejos añadió que la planificación debe ir acompañada de visibilidad sobre la flota. «El GPS le permite a la empresa saber en todo momento dónde está el camión y detectar si se detuvo donde no debía o si se salió de la ruta. Y si ocurre un robo, El Cazador entra en acción y localiza la unidad por radiofrecuencia, incluso en zonas donde no hay señal GPS. Son herramientas que se complementan: una acompaña el día a día y la otra responde en el momento crítico», afirmó.

Entre las medidas que recomienda la empresa para quienes transitan por la provincia están programar los descansos en estaciones de servicio, parqueos vigilados o zonas iluminadas y con flujo constante de personas; evitar las paradas a la orilla de la vía, sobre todo en horario nocturno; restringir la información sobre rutas, horarios y tipo de mercadería al personal estrictamente necesario, y establecer contactos periódicos entre el chofer y la central de monitoreo, de manera que cualquier silencio prolongado o cambio de trayecto genere una alerta inmediata.

Detektor atiende a las empresas de transporte y logística de la región con la cercanía que le brinda su presencia en Solarium Logistic Center en Liberia, desde donde ofrece distintas soluciones, dentro de ellas el GPS para la gestión de flotas y El Cazador para la localización de vehículos en caso de robo.

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