Que diciembre no le salga caro en enero: cinco claves para evitar el estrés financiero de fin de año

Que diciembre no le salga caro en enero: cinco claves para evitar el estrés financiero de fin de año

Coopecaja comparte consejos sencillos y fáciles de recordar para planificar el aguinaldo, controlar los gastos de temporada y arrancar 2027 sin deudas nuevas.

San José, Costa Rica, octubre de 2026. Casi 9 de cada 10 personas adultas en el país (87 %) tiene algún tipo de deuda y, en promedio, destina el 34 % de su ingreso mensual a pagarla, según la Tercera Encuesta Nacional de Endeudamiento 2025 de la Oficina del Consumidor Financiero (OCF). Con ese punto de partida, la llegada de diciembre, con su aguinaldo, sus fiestas y sus tentaciones, puede ser la oportunidad perfecta para poner orden en las finanzas… o el inicio de una cuesta de enero más empinada.

El dinero extra de fin de año no es poca cosa: solo en el sector público, el Ministerio de Hacienda depositó en diciembre de 2025 cerca de ₡250.000 millones en aguinaldos a más de 232.000 funcionarios y pensionados. Es un ingreso que llega una sola vez al año, justo en la temporada en que más fácil resulta gastar sin pensarlo dos veces.

Por eso, Coopecaja recomienda aprovechar las semanas previas a diciembre para sacar cuentas, definir prioridades y decidir desde ya qué destino tendrá cada colón extra, antes de que el ambiente festivo tome las decisiones por nosotros.

“Diciembre no tiene por qué ser el mes en que perdemos el control de nuestro dinero. La clave está en decidir qué vamos a hacer con el aguinaldo antes de recibirlo, y no después de gastarlo. Planificar no significa dejar de disfrutar; significa disfrutar sin que la factura nos persiga hasta marzo”, señaló Sujeyny Gamboa, jefa de Relaciones Corporativas de Coopecaja.

Cinco claves fáciles de recordar para llegar a diciembre con tranquilidad

1. Primero la lista, después la compra. Antes de salir de tiendas, anote todo lo que planea gastar en noviembre y diciembre: regalos, comidas, paseos, ropa, actividades de fin de año e intercambios. Póngale un monto máximo a cada rubro y súmelos: ese total es su techo de gasto para la temporada. Lleve la lista en el celular y táchela conforme avanza; si algo no está en la lista, espere 24 horas antes de comprarlo. Si al día siguiente todavía lo quiere y cabe en el presupuesto, adelante.

2. El aguinaldo se reparte antes de llegar. El aguinaldo se paga en los primeros 20 días de diciembre, así que hay tiempo de sobra para darle un plan. Una guía sencilla es la regla de los tercios: un tercio para deudas y compromisos pendientes, un tercio para ahorro y gastos de inicio de año, y un tercio para disfrutar la temporada. Los porcentajes pueden ajustarse a la realidad de cada hogar; lo importante es que cada colón tenga un destino definido antes de llegar a la cuenta.

3. Enero también cobra. Guarde una parte del dinero para la famosa cuesta de enero: matrícula, uniformes, útiles escolares, pólizas e impuestos municipales que suelen concentrarse en el primer trimestre. Y un detalle que muchos olvidan: el marchamo vence el 31 de diciembre, así que inclúyalo en el presupuesto de diciembre y no lo deje para última hora.

4. Antes de pasar la tarjeta, pase la calculadora. Si en promedio ya se destina un tercio del ingreso a pagar deudas, cada cuota nueva cuenta. Antes de comprar a plazos o pedir un crédito, sume las cuotas que ya paga y pregúntese si podrá cubrir la nueva en febrero o marzo sin apretarse. Compare tasa de interés, plazo, comisiones y costo total, y lea la letra pequeña de las promociones “sin intereses”. Si la cuota se va a sentir en marzo, el regalo no fue solo de diciembre.

5. Cierre el año con una meta, no con una deuda. Diciembre es buen momento para escribir una meta financiera para 2027 con monto y fecha: un fondo de emergencia, salir de una deuda, un viaje o la compra de un bien. Luego póngala en piloto automático: programe un ahorro fijo desde la primera quincena de enero, por pequeño que sea. La constancia pesa más que el monto.

Necesario, importante o prescindible: el filtro de la temporada

Un ejercicio práctico es clasificar cada gasto de fin de año en tres grupos: necesarios, importantes y prescindibles. Lo necesario se paga primero, lo importante se ajusta al presupuesto y lo prescindible solo entra si sobra. Con esta clasificación es más fácil ver qué se puede recortar sin sacrificar lo que de verdad importa.

También ayuda anotar todos los gastos, incluso los más pequeños. El café de la tarde, el envío a domicilio o el “detallito” de último momento parecen inofensivos por separado, pero sumados durante un mes pueden convertirse en una fuga importante del presupuesto.

“El mejor regalo que podemos darnos este fin de año es empezar 2027 sin deudas nuevas. Un plan sencillo, hecho con calma en octubre o noviembre, vale más que cualquier promoción de diciembre. Saber cuánto tenemos, qué es prioridad y cuánto podemos gastar nos da tranquilidad y nos permite disfrutar la temporada sin culpas”, agregó Gamboa.

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