Autora: Johanna Fernández Gómez, Licenciada en Trabajo Social de la Universidad de Costa Rica, presidenta de la Junta Directiva de la Asociación Gerontológica Costarricense (AGECO).

La vejez es una etapa maravillosa con ciertos retos que nos impulsan a descubrir y crear nuevas herramientas y recursos para vivir mejor. ¿Si la vida le permitiera vivir un año más qué desea seguir haciendo? Con esa interrogante, dio inicio una interesante charla gratuita organizada por la Asociación Gerontológica Costarricense (AGECO) en este mes de octubre: “Resiliencia cerebral para vivir con autonomía y propósito” a cargo de la Dra. Mariella Alpízar Fernández, Máster en Neuropsicóloga Clínica.
En esta actividad señaló la Dra. Alpízar la importancia de desarrollar resiliencia durante el proceso de envejecimiento y vejez para vivir con más salud mental y plenitud. “Todo lo que cuida al corazón también protege al cerebro”; “la longevidad necesita propósito”; “nuestro cerebro necesita vínculos y estímulos”. Estas y otras frases reveladoras fueron parte del encuentro donde se explicaron conceptos tales como la longevidad, la neuroplasticidad, el capital cerebral, la resiliencia cerebral y emocional; además del propósito y funcionalidad y su papel en el contexto y vivencias de cada persona. En pocas palabras, nuestro cuerpo y mente deben seguir cuidándose y desarrollándose para vivir plenamente.
De acuerdo con esta especialista, cada persona debe conocer todas las capacidades físicas y mentales que posee y con ellas propiciar la adaptabilidad y capacidad funcional en el entorno.
El mayor reto personal es entender que la identidad sigue evolucionando al conectar con estímulos diarios, es decir, podemos cambiar y mejorar todos los días las capacidades cerebrales. La neuroplasticidad del cerebro permite modificar su función y estructura según estímulos internos y externos a cualquier edad. Hoy sabemos que el propósito de vida ayuda a preservar el funcionamiento cognitivo. De ahí la importancia de mantener la motivación, los hábitos saludables, la regulación emocional y la estimulación.
La salud cerebral se correlaciona con los hábitos diarios tales como actividad física, alimentación, sueño, estrés, vínculos y factores de riesgo en salud. Este capital cerebral tiene a su vez impacto en las habilidades cognitivas tales como memoria, atención y concentración, funciones ejecutivas del cuerpo, lenguaje y comunicación, flexibilidad cognitiva y percepción y procesamiento de información.
La actividad mental es fundamental para preservar la autonomía. La salud cerebral puede mejorarse a partir de todo lo que se aprende, se comparte, se vive y se enseña. Se entrena al cerebro diariamente: tocar un instrumento musical, caminar, socializar, aprender cosas nuevas, dormir bien y compartir en intergeneracionalidad. No es casualidad que quienes participan en los diversos programas de AGECO experimenten un cambio profundo en sus perspectivas de vida.
La resiliencia no significa resistirlo todo, no obstante, permite desarrollar la flexibilidad y los recursos para ajustarse a los cambios y seguir adelante. Explica la Dra. Alpízar que todo funciona mejor cuando se atienden las 4 C: 1) cuidar el cuerpo, 2) conservar la curiosidad, 3) conectar mediante relaciones significativas y 4) contribuir mediante roles y toma de decisiones.
Vivir con resiliencia a su vez implica ejecutar estas tres acciones clave: 1) reorganizar (reconocer y desarrollar capacidades), 2) readaptar (nuevas estrategias y apoyos) y 3) resignificar (seguir construyendo sentido y propósito).
Entonces, si disfruta de su vejez: ¿qué sigue dándole ilusión a su vida?; ¿qué ha descubierto en este proceso?; ¿qué papel desempeñan su familia y otros vínculos?, ¿qué le gustaría seguir aportando y enseñando?
Envejecer es una etapa con nuevas oportunidades donde todas las personas pueden seguir desarrollando habilidades y recursos para vivir bien. Podemos y debemos escoger la música y el ritmo con los que “bailaremos en la vida”. Le invito a redescubrirse con cada nuevo propósito, a encender esa “chispa” que le impulse a su evolución personal para vivir con más plenitud.





