Secretaria General de la organización denuncia violación a su derecho a la defensa y advierte que maniobras internas pretenden entronizar a Gilberth Díaz sin necesidad de elección

El pasado 10 de octubre de 2026. El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) dejó sin efecto una resolución del Consejo de Representantes del Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación Costarricense (SEC) que pretendía, sin tener las potestades legales, expulsar a dos miembros del Directorio Ejecutivo Nacional: la Secretaria General y un directivo.
Por estatuto, solo la Asamblea General, con votación de dos terceras partes de los presentes, tiene la facultad de acodar la expulsión de un miembro de esa organización. “Cuando un órgano incompetente dicta la expulsión o la ratifica sin elevar la votación a una Asamblea General, conforme a la Ley Laboral, se vicia el procedimiento por violación al derecho fundamental de defensa”, determinó el MTSS.
La resolución agrega que, si bien los sindicatos ostentan autonomía estatutaria, esa autonomía “no constituye una patente de corso para derogar o prescindir de mandatos legales de imperativo incumplimiento”.
El Tribunal de Elecciones del SEC se basó en la decisión del Consejo de Representantes para suspender las elecciones internas, previstas para el 20 de octubre, y declarar ganadora a la papeleta del actual presidente del sindicato, Gilberth Díaz Vásquez. Este dirigente ha estado al frente de la organización durante 20 años, precisamente el tiempo que el sindicato tiene sin convocar a una elección.
La Secretaria General del SEC, Yorgina Alvarado, una de las dirigentes a quien pretendían expulsar y quien encabezaba la papeleta contraria a Gilberth Díaz, denunció que a lo interno de la organización se han presentado una serie de maniobras irregulares tendientes a atropellar el proceso electoral.
“Es doloroso ver que una organización del Magisterio Nacional impida y obstaculice el desarrollo de un proceso democrático. Lamentablemente, a lo interno del SEC las mismas estructuras, que constituyen una red de cuido, han articulado una serie de estrategias para impedir que los procesos electorales se desarrollen de manera libre, transparente, democrática y honesta”, señaló la dirigente.
El estatuto establece que el Tribunal de Elecciones del SEC podrá declarar ganadora una papeleta cuando no exista otra en disputa, “lo que no ocurre en este caso”, advirtió Alvarado.
Sobre el proceso disciplinario en el que se basó el Tribunal de Ética para establecer la sanción, la Secretaria General denunció una violación al debido proceso. A ella le achacan el uso de unas tarjetas del sindicato. El día en que fue citada para comparecencia, la dirigente presentó una incapacidad médica que fue avalada por la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS). La audiencia se llevó a cabo sin que pudiera presentar su descargo.
“Me dejaron en un estado de indefensión. Siempre he estado lista para dar la cara, pero necesito que me abran los espacios, ya que en el SEC me los cerraron para impedir el proceso electoral. Ahora tengo la oportunidad de presentar al Ministerio Público todas las pruebas para demostrar que esas tarjetas se utilizaron con total responsabilidad. El dinero que refleja cada transacción tiene una justificación real que tiene que ver con la operatividad de nuestra organización sindical”, enfatizó.
La Secretaria General manifestó su preocupación por la forma en que silenciaron a la afiliación y le impidieron hacer sentir su voz en un proceso democrático. “Las ansias de una persona para perpetuarse en el poder no es más que la respuesta a la necesidad de mantener cautiva a una organización como un patrimonio personal”, concluyó.
El otro dirigente al que intentaron expulsar es Marcos Vinicio Rodríguez Castillo, también miembro de la papeleta de FARO, el partido de Yorgina Alvarado.





