Tratamiento es el más efectivo contra estos padecimientos

San José, mayo 2026. Los tumores cerebrales en perros y gatos son una condición más frecuente de lo que se cree, especialmente en animales mayores, y hoy cuentan con una alternativa terapéutica altamente efectiva disponible en la región.
En Costa Rica, la incorporación de radioterapia veterinaria está marcando un antes y un después en el tratamiento de estos casos, posicionando al país como un punto de referencia en Centroamérica e incluso atrayendo pacientes desde otras regiones del continente.
La doctora Manuela Mora, oncóloga veterinaria de la Clínica de Oncología y Radioterapia Veterinaria CORV, explica que este tipo de tumores, tanto benignos como malignos, pueden ser tratados con radioterapia. “Aunque muchos tumores no hacen metástasis, su ubicación dentro del cráneo los vuelve peligrosos. La radioterapia permite reducir su tamaño y controlar los signos clínicos, mejorando significativamente la calidad de vida”, señala.
Estos tumores afectan principalmente a perros y gatos mayores, con una edad promedio de diagnóstico entre los 9 y 10 años, según datos recopilados por Vets and Clinics.
En perros, representan entre el 2% y el 5% de todos los cánceres, con una tasa aproximada de 14.5 casos por cada 100,000 animales. En gatos, los tumores cerebrales primarios son menos frecuentes, menos del 2% de las neoplasias.
El meningioma es el tumor cerebral más frecuente en perros y gatos. Se origina en las meninges, que son las membranas que recubren el cerebro, y suele ser benigno, aunque puede causar daño severo por la presión que ejerce sobre el tejido cerebral, según información de PetMD.
En perros también son comunes los gliomas, tumores que se originan en el tejido del cerebro y tienden a ser más agresivos e infiltrativos. Estos se presentan con mayor frecuencia en razas braquicéfalas como Bóxer, Bulldog y Boston Terrier, mientras que razas como Golden Retriever también muestran predisposición.
Uno de los principales desafíos es que muchos casos no se diagnostican a tiempo debido a síntomas sutiles o inespecíficos. “La aparición de convulsiones en animales adultos, especialmente después de los 5 años, siempre debe ser motivo de evaluación neurológica”, advierte la doctora Mora.
Otros signos frecuentes incluyen:
- Cambios de comportamiento o personalidad
- Caminar en círculos
- Ataxia o descoordinación
- Letargo y pérdida de apetito
- Ceguera
- Presión de la cabeza contra objetos
Según especialistas en neurología veterinaria, estos síntomas suelen confundirse con envejecimiento normal, lo que contribuye al subdiagnóstico.
La radioterapia se posiciona como la opción más efectiva para controlar la enfermedad. Estudios y centros especializados como Southeast Veterinary Neurology reportan que este tratamiento puede lograr supervivencias superiores a un año en muchos pacientes. El acceso a radioterapia veterinaria en Costa Rica no solo beneficia a las mascotas del país, sino que ha comenzado a atraer casos desde otras regiones.
“Estamos viendo pacientes que vienen desde Centroamérica e incluso Norteamérica. Aunque allá existe la tecnología, los costos pueden ser significativamente más altos, por lo que Costa Rica se convierte en una opción accesible y de alta calidad”, destaca la doctora Mora.
El pronóstico depende del tipo de tumor, su localización y el tratamiento aplicado, pero el objetivo principal es mejorar la calidad de vida del animal. La clave está en detectar los signos a tiempo y acceder a tratamientos especializados.





