
Costa Rica, 29 de agosto, 2025. La Asociación de Empresas de Zonas Francas de Costa Rica (AZOFRAS) celebra su 35 aniversario, reafirmando su papel clave en el crecimiento y la transformación de un sector de gran dinamismo, considerado el motor del desarrollo económico y social de Costa Rica.
Durante más de tres décadas, AZOFRAS ha sido protagonista en el impulso y la consolidación de este régimen que hoy genera 265.571 empleos entre directos e indirectos, compras locales que superan los US$6.000 millones y exportaciones superiores a los US$13.000 millones.
“En AZOFRAS tenemos motivos suficientes para festejar estos 35 años de trayectoria. Sin duda alguna, ha sido un recorrido de aprendizajes y luchas por la defensa de un sector, que hoy se constituye en el principal atractor de Inversión Extranjera Directa (IED), con una participación del 74%, y que canaliza US$3.720 en inversiones”, destacó Ronald Lachner, presidente de AZOFRAS.
Para los empresarios, estas décadas han sido fundamentales para consolidar a la cámara com o la voz líder en la defensa del régimen, así como para generar un vínculo estratégico entre el sector privado y las autoridades gubernamentales, que permiten garantizar un entorno competitivo, seguro y atractivo para la inversión nacional e internacional.
Lachner manifestó que “AZOFRAS ha expresado con claridad -y lo continuará haciendo- su oposición a propuestas que ponen en riesgo la seguridad jurídica de este modelo, ampliamente reconocido por su impacto positivo en la generación de empleo, el impulso a las exportaciones, el fortalecimiento de encadenamientos productivos y la atracción de IED.
El Régimen de Zonas Francas no solo fortalece la economía costarricense, sino que además genera movilidad social, innovación y oportunidades en todo el territorio nacional. Hoy, por ejemplo, el 45% de las mujeres han logrado encontrar una oportunidad de empleo y capacitación de primer mundo en las empresas amparadas a este régimen. El 37% de las opciones labores se dan fuera del Gran Área Metropolitana.
Además de las importantes alternativas de empleo y encadenamientos productivos con empresas locales, las empresas de zona franca aplican novedosos y modernas prácticas empresariales, capacitaciones técnicas y tecnológicas constantes para sus colaboradores, incorporando altos estándares de calidad internacional, transferencia e innovación tecnológica, así como programas de Responsabilidad Social Empresarial y aportes a la economía verde.
Lachner explicó que a pesar de las bondades que ofrece el régimen, aún existen retos significativos que el país debe enfrentar para consolidar su competitividad y asegurar su crecimiento sostenido.
“Es fundamental avanzar en la regulación adecuada de jornadas excepcionales, mantener la estabilidad del tipo de cambio, reducir los costos de la energía eléctrica y aliviar las altas cargas sociales. Asimismo, es indispensable fortalecer la infraestructura logística y digital, así como impulsar el desarrollo del talento humano”.
Para el líder de AZOFRAS solo superando estos desafíos será posible aprovechar plenamente los beneficios del régimen y construir un entorno económico más sólido y atractivo para la inversión nacional e internacional.





