Casi 3 millones de visitas al año ponen en valor el cuidado de las áreas protegidas de Costa Rica 

Casi 3 millones de visitas al año ponen en valor el cuidado de las áreas protegidas de Costa Rica 

Senderos y espacios de uso público ofrecen oportunidades para mantenerse activos, recrearse y conectar con la naturaleza.

San José, Costa Rica. Cerca de tres millones de visitas registraron las áreas silvestres protegidas de Costa Rica durante 2025, una cifra que refleja no solo su importancia para la conservación y el turismo, sino también su papel como espacios de recreación, aprendizaje y contacto con la naturaleza para residentes y visitantes.

Según datos del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), durante 2025 se contabilizaron 2.970.516 visitas a áreas silvestres protegidas, un crecimiento del 13,7% con respecto al año anterior. De ese total, más de 1,2 millones correspondieron a residentes del país.

Detrás de esa experiencia existe un trabajo permanente que muchas veces pasa inadvertido para quienes recorren estos espacios. El mantenimiento de senderos y accesos, la limpieza, la recuperación de áreas, la educación ambiental y otras labores de conservación son necesarias para mantenerlos disponibles y en condiciones adecuadas para sus visitantes.

Esta dimensión de las áreas protegidas cobra relevancia también desde el bienestar de las personas. Caminar, recorrer senderos y realizar actividades recreativas al aire libre son formas de mantenerse físicamente activo, mientras que los espacios naturales ofrecen oportunidades para la recreación, el descanso y la conexión con el entorno.

“Cuando pensamos en conservación, normalmente pensamos primero en proteger ecosistemas y biodiversidad, pero también existe una dimensión humana. Estos espacios permiten que miles de personas se mantengan activas, compartan con otros y se relacionen con la naturaleza. Para que eso sea posible, hay un trabajo constante de cuidado que muchas veces no vemos”, señaló Fernando Sandoval, Sr. director de Herbalife para Centroamérica y Ecuador.

La conservación se construye desde la colaboración

Como parte de esos esfuerzos, 14 colaboradores de Herbalife participaron recientemente en una jornada de voluntariado ambiental en el Monumento Nacional Guayabo, desarrollada en coordinación con la Asociación ProParques.

Durante cuatro horas, los voluntarios apoyaron labores de mantenimiento de senderos y otras tareas orientadas a contribuir con la conservación de este espacio de importancia natural, histórica y cultural.

La jornada forma parte de una participación que puede extenderse más allá de las instituciones encargadas de administrar las áreas protegidas. Organizaciones, comunidades, empresas y personas voluntarias también pueden contribuir, desde distintos ámbitos, con acciones complementarias de conservación y mantenimiento.

“Cuidar estos espacios es también una forma de cuidar las oportunidades que tenemos para movernos, recrearnos y disfrutar de la naturaleza. El voluntariado nos permite contribuir de manera concreta con lugares que forman parte del patrimonio del país y que son utilizados por miles de personas”, agregó Sandoval. 

El Monumento Nacional Guayabo, ubicado en Turrialba, combina además la protección del patrimonio natural con uno de los sitios arqueológicos de mayor relevancia del país. Sus senderos permiten a los visitantes recorrer áreas de bosque y acceder a estructuras prehispánicas conservadas dentro del área protegida.

Mantener espacios como este requiere un esfuerzo continuo. Más allá de conservar sus recursos naturales y culturales, el reto también consiste en procurar que las personas puedan seguir recorriéndolos, aprendiendo de ellos y encontrando en la naturaleza espacios para la recreación y una vida activa.

Scroll al inicio