Cómo mantener los datos de los menores seguros y protegidos

Cómo mantener los datos de los menores seguros y protegidos

ESET Latinoamérica advierte que los datos personales de los niños tienen un valor real y cada vez más son objeto de robo de identidad y fraude. Incluso sin redes sociales, la información de los niños se recopila en escuelas, juegos y aplicaciones, y puede quedar expuesta a violaciones de datos.

Centroamérica, 31 de marzo de 2026.— Los infantes hoy crecen compartiendo fotos, jugando videojuegos en línea y usando aplicaciones mucho antes de comprender completamente cómo funciona el mundo digital. Sus datos personales, cuentas e identidad en línea pueden convertirse rápidamente en blanco de delincuentes que a los menores como víctimas fáciles. Al hablar abiertamente sobre la privacidad, enseñar a los niños a proteger sus cuentas e implementar medidas de seguridad digitales inteligentes en casa, los padres pueden reducir significativamente el riesgo de robo de identidad y otros daños en línea. ESET, compañía líder en detección proactiva de amenazas, junto a su iniciativa Digipadres, analizan cómo guiar a los niños pequeños hacia hábitos más seguros en relación con los datos, las contraseñas y la vida cotidiana en línea.

Antes de hablar con tus hijos sobre cómo proteger sus datos, empieza por explicarles por qué deberían hacerlo. Puedes usar una situación real que ya entiendan. Por ejemplo, antes de irse a la escuela, cierran la puerta principal con llave. Así, mantiene seguros sus juguetes, dispositivos y otras cosas importantes. Si alguien les roba la ropa y sus pertenencias, esa persona podría incluso hacerse pasar por ellos. Eso es esencialmente lo que significa el robo de identidad en el mundo online”, comenta Martina López, investigadora de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica.

Un estudio reciente de la Universidad de Southampton reveló que alrededor del 45 % de los padres comparten regularmente información sobre sus hijos en línea, y aproximadamente uno de cada seis declaró que su hijo ya había sufrido al menos una forma de daño digital, como ciberacoso, vulneración de la privacidad o uso indebido de la identidad. Además, muchos niños se ven afectados por el robo de identidad sintética: los delincuentes combinan el identificador personal real de un niño, como su documento nacional de identidad o un número similar, con otros datos inventados para crear una persona completamente nueva y falsa. Esta identidad sintética puede utilizarse para cometer fraudes, solicitar productos financieros o realizar compras importantes que nunca se devuelven.

Desde ESET aconsejan explicarle a los menores para qué podrían usarse sus datos, sin que internet parezca un lugar demasiado hostil o peligroso. Buscar ayudarles a comprender los riesgos del acosoel ciberacoso el contenido generado por IA que podría usar indebidamente sus fotos o vídeos. Animarlos a que siempre acudan por ayuda si ven, experimentan o tienen dudas sobre algo que les resulte incómodo o sospechoso.

También, repasar las diferentes plataformas de redes sociales que los niños podrían usar y hablar sobre las consecuencias de compartir demasiado . Por ejemplo, si se activa la función Mapa de Instagram y comparten ubicación con sus seguidores, puede ser más fácil rastrear dónde viven, juegan o estudian. Si publican el número de teléfono, pueden recibir llamadas o mensajes no deseados.

Las escuelas, las plataformas de juegos y las aplicaciones de entretenimiento también se han convertido en blancos frecuentes de ciberataques. Cuando estos sistemas sufren una vulneración, grandes cantidades de información infantil pueden quedar expuestas en un instante. Una vez que esos datos se divulgan, pueden circular en línea durante años. Desde ESET recomiendan asegurarse de que las cuentas estén bien protegidas en todas estas plataformas.

“Los niños suelen asumir que sus datos no son valiosos simplemente porque son pequeños. Como padre, es útil explicarles con delicadeza que la información personal tiene valor en el mundo digital, sin importar la edad de quien la posee. Los delincuentes pueden usar indebidamente la identidad de un niño por diversas razones. Algunos buscan datos personales para crear identidades falsas o sintéticas que permiten a los delincuentes abrir cuentas o solicitar servicios bajo el nombre de otra persona. Otros pueden apropiarse de las cuentas de redes sociales o juegos de un menor para hacerse pasar por él, contactar a sus amigos o difundir contenido dañino”, señala López de ESET.

Señales de alerta que podrían indicar que la cuenta de un menor podría estar comprometida:

·       De repente, la contraseña no funciona y el niño o niña insisten en que no la cambiaron.

·       Dispositivos o ubicaciones desconocidos en el historial de inicio de sesión de la cuenta.

·       Mensajes enviados desde el perfil del niño que no recuerda haber escrito.

·       Faltan elementos del juego, aspectos, monedas o progreso sin explicación.

·       Nuevas aplicaciones, extensiones o pestañas del navegador que no instalaron.

·       Correos electrónicos o notificaciones inesperados sobre cambios de cuenta, restablecimientos o nuevos inicios de sesión.

·       Compras o suscripciones que no fueron autorizadas.

·       Amigos que informan sobre comportamientos extraños , mensajes o solicitudes provenientes de la cuenta del niño.

Las recomendaciones de seguridad de ESET se centran en contar con una contraseña extensa, singular y contar con capas adicionales de protección. Cada cuenta importante debe tener su propia contraseña única . De esta manera, si una cuenta se ve comprometida en una filtración de datos, las demás seguirán protegidas. Para una familia se aconseja utilizar un administrador de contraseñas, ya que almacenan las contraseñas de forma segura en un solo lugar y puede también crear contraseñas seguras y aleatorias para las cuentas nuevas.

Además, siempre que sea posible, alientan a activar la autenticación multifactor en las cuentas del niño/a y explicarles detalladamente por qué es importante hacerlo siempre. La autenticación multifactor añade un segundo paso al proceso de inicio de sesión; por ejemplo, un código de un solo uso, una aprobación en una aplicación o un escaneo de huella dactilar o facial. Esto significa que, incluso si alguien descubre la contraseña, no podrá iniciar sesión sin ese segundo paso. A su vez, teléfonos y tabletas también admiten autenticación biométrica como la huella dactilar o el desbloqueo facial, lo que puede añadir una capa adicional de protección al dispositivo.

Qué medidas de seguridad implementar, según ESET:

·       Contraseñas largas y únicas para cada cuenta importante.

·       Autenticación multifactor siempre que sea posible.

·       Protección biométrica (desbloqueo por huella dactilar o rostro) más un PIN seguro.

·       Revisión de la configuración de privacidad en todas las aplicaciones, juegos y plataformas sociales.

·       Limitar el uso compartido de la ubicación y desactivar funciones como mapas en vivo o geoetiquetado.

·       Monitoreo regular de todas las cuentas : verificar el historial de inicio de sesión, el acceso al dispositivo y las alertas de seguridad.

·       Dispositivos y aplicaciones actualizados periódicamente para corregir vulnerabilidades de seguridad.

·       Administrador de contraseñas familiares para almacenar credenciales de forma segura.

·       Comunicación abierta para que los menores se sientan cómodos al informar cualquier cosa inusual.

·       Contar con una solución de seguridad instalada comoESET Home Security que incluye protección segura del navegador, extensiones centradas en la privacidad y, en el plan Ultimate, monitoreo proactivo contra el robo de identidad.

Martina López de ESET Latinoamérica, concluye: “Proteger los datos de tu hijo no se trata de limitar su acceso al mundo digital, sino de brindarle las herramientas y la confianza para navegar por él de forma segura. Con contraseñas o frases de contraseña seguras, autenticación multifactor, dispositivos seguros y una comunicación abierta en casa, los niños aprenden a proteger su identidad en línea de la misma manera que protegen sus pertenencias en la vida real. Pequeños hábitos constantes adquiridos desde pequeños pueden marcar una gran diferencia: ayudar a tu hijo a mantenerse más seguro, más resiliente y a tener más control sobre su futuro digital”.

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