El piloto RECSOIL impulsa la recarbonización de los suelos agropecuarios y fortalece el desarrollo del mecanismo nacional de Pago por Servicios Ambientales (PSA) en suelo, contribuyendo a la acción climática y a una agricultura más sostenible en 32 cantones del país

San José, Costa Rica, lunes 06 julio de 2026. Costa Rica dio un nuevo paso para consolidar su liderazgo en innovación ambiental al reconocer a 67 fincas agropecuarias que participan en el piloto de Recarbonización de Suelos Agrícolas Globales (RECSOIL), una iniciativa que fortalece la salud del suelo y sienta las bases para el desarrollo del mecanismo nacional de Pago por Servicios Ambientales (PSA) en suelo. Impulsado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), a través de la Alianza Mundial por el Suelo, con apoyo financiero de PhosAgro y en articulación con el programa de apoyo a la Ampliación de la Ambición Climática en el Uso de la Tierra y la Agricultura (SCALA), el piloto promueve la gestión sostenible y la recarbonización de los suelos agropecuarios en 32 cantones del país.
El evento representa un hito en la construcción de un instrumento innovador de política pública que permitirá reconocer los servicios ecosistémicos que generan los suelos agrícolas cuando son manejados de manera sostenible. Esta iniciativa fortalece la agenda climática nacional y contribuye al cumplimiento de la Contribución Nacionalmente Determinada (CND), el Plan Nacional de Adaptación, las Acciones de Mitigación Nacionalmente Apropiadas (NAMA) y las estrategias para una agricultura resiliente, competitiva y baja en emisiones.
Para el viceministro de Agricultura y Ganadería, Fernando Vargas Pérez, el reconocimiento que se brinda a estos primeros productores por la recarbonización del suelo en sus fincas, es una oportunidad que se abre para muchos productores más en el futuro cercano. “Ambiente y Agricultura no pueden andar separados; siempre estamos de la mano. Estos incentivos lo que procuran es reconocer a productores y productoras que están haciendo bien las cosas, es la posibilidad de capitalizar el carbono que generan las fincas agropecuarias manejadas sosteniblemente”, manifestó.
Actualmente, RECSOIL integra 67 fincas ubicadas en 32 cantones del país, principalmente en sistemas de producción de café y ganadería. Durante los últimos tres años, las personas productoras han implementado prácticas de manejo sostenible del suelo, generado información técnica y fortalecido sus capacidades para avanzar hacia sistemas productivos más resilientes, eficientes y sostenibles. Como parte del reconocimiento, recibieron certificados y rótulos que identifican a sus fincas como participantes del piloto, destacando su compromiso con la conservación e incremento del carbono orgánico del suelo.
“Las productoras y productores que forman parte de este primer piloto de RECSOIL son las y los grandes protagonistas de este éxito. Ellas y ellos han apostado por cuidar sus suelos porque saben que un suelo sano es la base de una producción más productiva, más resiliente y con mejores oportunidades para las futuras generaciones”, comentó Natalia Rodriguez Eugenio, oficial de Tierras y Agua de la FAO y miembro de la Secretaría de la Alianza Mundial por el Suelo.
Uno de los principales avances alcanzados por el piloto ha sido la construcción conjunta del mecanismo nacional de Pago por Servicios Ambientales en suelo, desarrollado mediante la articulación entre el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), el Fondo Nacional de Financiamiento Forestal (FONAFIFO), la FAO, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y otros socios estratégicos. “Este mecanismo busca reconocer e incentivar las prácticas agropecuarias que mejoran la salud del suelo, aumentan la captura de carbono y generan beneficios ambientales, productivos y sociales”, afirmó Jorge Mario Rodríguez, director del Fondo Nacional de Financiamiento Forestal (FONAFIFO).
El programa SCALA, implementado conjuntamente por la FAO y el PNUD, ha contribuido al fortalecimiento de capacidades técnicas, la articulación interinstitucional, la movilización de actores del sector privado y la generación de evidencia para acelerar soluciones climáticas transformadoras en los sectores de la agricultura y el uso de la tierra.
“Para PNUD, la FAO y el Sistema de Naciones Unidas es un honor estar aquí, en este espacio de reconocimiento que es de ustedes, las personas productoras, quienes aplican las medidas que fortalecen el suelo y lo que produce, demostrando que el trabajo conjunto entre estado, sector productivo y cooperación puede llevar a los cambios que necesitamos para enfrentar las crisis de nuestros tiempos”, aseveró Kifah Sasa Marín, representante residente auxiliar del PNUD.
Con este avance, Costa Rica consolida un modelo innovador que integra ciencia, política pública y producción sostenible para reconocer el valor de los suelos como aliados frente al cambio climático. La experiencia desarrollada mediante RECSOIL sienta las bases para escalar el mecanismo de Pago por Servicios Ambientales en suelo y posiciona al país como un referente internacional en soluciones basadas en la naturaleza para transformar los sistemas agroalimentarios.





