- Más del 20% de las emergencias se deben a deficiencias en el sistema de electricidad como picos de tensión, y el uso de materiales de baja calidad y sin garantía.
- Aprenda a identificar productos y equipos seguros para evitar los peligros.

San José, Costa Rica. 26 de junio de 2026. En el mercado actual, la tentación de ahorrar unos colones al comprar materiales eléctricos para el hogar puede parecer una decisión inteligente para el bolsillo. Sin embargo, la creciente oferta de productos «piratas» o no certificados está convirtiendo a los hogares centroamericanos en zonas de riesgo invisible, donde un pequeño ahorro inicial puede derivar en reparaciones costosas que representan un gasto doble o, en el peor de los casos, en tragedias irreparables.
La piratería eléctrica, definida como la reproducción no autorizada de materiales protegidos, no es solo un problema legal, sino una amenaza directa a la vida. Los países de Centroamérica comparten la necesidad de transitar hacia una cultura de compra informada para mitigar riesgos de salud, pérdidas económicas y daños al ambiente.
Las investigaciones de la Unidad de Ingeniería de Bomberos de Costa Rica indican que más del 20% de las emergencias en estructuras atendidas se vinculan con deficiencias del sistema eléctrico. La situación es similar en Panamá: las fallas en las instalaciones eléctricas residenciales continúan siendo una de las principales causas de incendios estructurales en el país, de acuerdo con el Benemérito Cuerpo de Bomberos de la República de Panamá (BCBRP). Sobrecargas, conexiones defectuosas y el uso de materiales de baja calidad encabezan la lista de riesgos más comunes que pueden poner en peligro la vida, la integridad y los bienes de las familias.
Además, hay consecuencias a nivel de recaudación para los Gobiernos. La piratería eléctrica genera una pérdida estimada de 1,8 mil millones de dólares estadounidenses a la industria y reduce en un 60% la recaudación fiscal. «La seguridad eléctrica no es un gasto, es una inversión que debe estar respaldada -enfatiza Lady Campos, gerente de Nuevos Negocios para Centroamérica de Schneider Electric. Elegir productos originales garantiza materiales de alta calidad y el respaldo de marcas globales. En última instancia, la verdadera diferencia no radica en el precio inicial, sino en la capacidad del producto para proteger lo más valioso: la familia y el hogar. En seguridad eléctrica, la calidad certificada es la única garantía de una experiencia cotidiana sin sobresaltos.”
Los interruptores y centros de carga son considerados el «corazón» del sistema eléctrico, funcionan como un centro integrado para proteger los dispositivos. Cuando estos componentes son originales, no solo previenen incendios y accidentes por electrocución, sino que actúan como un escudo para prolongar la vida útil de los electrodomésticos, evitando fallas costosas por irregularidades en la red. Los productos piratas rompen esta cadena de seguridad, dejando a los aparatos vulnerables ante cualquier irregularidad en la red eléctrica.
¿Por qué es fundamental elegir productos certificados?
La diferencia entre un producto original y uno “pirata” no es solo el precio, sino la ingeniería que hay detrás. Al elegir productos certificados, el consumidor tiene más de una ventaja. Por un lado, se trata de productos que están diseñados específicamente para prevenir cortocircuitos y fallas fatales y cuyos componentes han sido desarrollados para resistir el uso continuo sin degradarse rápidamente. ¿Cuántas veces le ha pasado a alguien comprar una imitación y que a los tres meses no le sirva más?
A esto se suma que los productos originales cumplen con normas o estándares oficiales de calidad que garantizan un funcionamiento seguro. “Además, los usuarios deben tener en cuenta que un original tendrá el respaldo de un fabricante con trayectoria, que responde por sus productos. Comprar productos originales es una inversión de una vez y para toda una vida”, describe Campos.
Consejos de expertos para adquirir productos de calidad
Para identificar un producto auténtico y garantizar la seguridad, es recomendable que cada uno de nosotros tome ciertos recaudos al momento de adquirir dispositivos y equipos eléctricos:
- Comprar solo en canales autorizados: La forma más segura de garantizar la originalidad es realizar una compra informada en establecimientos formales y distribuidores autorizados. Evitar el mercado informal reduce drásticamente la posibilidad de adquirir una copia
- Comprobar certificaciones: Investigar y chequear que el dispositivo o el equipo cumple con normas y certificaciones oficiales de calidad. Esto garantiza que cuenten con estándares óptimos de calidad y seguridad, tanto en sus procesos productivos y logísticos como en la selección de materias primas.
- Verificar el respaldo de la marca y su garantía: Mientras que un producto pirata carece de respaldo, las marcas con tradición en electricidad ofrecen garantías que los productos falsificados no pueden igualar. Por ejemplo, los interruptores originales de Schneider Electric (Square D) cuentan con una garantía de 100 años, lo que certifica su ingeniería y la calidad de sus materiales.
- Desconfiar de precios inusualmente bajos: Aunque los productos falsos suelen presentarse como una opción más barata, un precio excesivamente bajo suele ser una señal de alerta, debido a que estos dispositivos no ofrecen el mismo rendimiento y pueden resultar en un gasto doble debido a su falta de durabilidad.
“Elegir productos originales no es solo una cuestión de marca, sino una inversión en seguridad que protege el hogar contra riesgos de incendio y fallas eléctricas graves. Por eso hacemos un llamado a los consumidores, para que realicen compras responsables que protegerán sus vidas y bienes durante décadas”, concluyó Campos.





