
“En gastronomía, crecer no es abrir más locales; es construir estructura. Sin estructura financiera, el crecimiento es frágil.”
Con esta premisa, el empresario costarricense Pedro Soto Mena impulsa en el país un modelo empresarial poco común en el sector gastronómico nacional: la consolidación de marcas bajo una estructura corporativa integrada.
En una industria donde muchos emprendimientos priorizan la expansión acelerada, Soto sostiene que el crecimiento debe sustentarse en bases financieras sólidas y en estructuras corporativas capaces de garantizar rentabilidad y sostenibilidad en el largo plazo.
A través de su holding, SGC Capital, ha promovido la consolidación y desarrollo de diversas marcas gastronómicas en Costa Rica, aplicando un modelo enfocado en eficiencia operativa, disciplina financiera y creación de valor sostenible. Bajo esta visión, el holding integra conceptos como Tsunami Sushi, Fogo Resort, Fogo Rodizio, Ponte Vecchio Ristorante, The Surfer House y Graffiti Wine Bistro, que operan dentro de una misma plataforma empresarial orientada a optimizar recursos, fortalecer el control financiero y mejorar la rentabilidad.
Soto advierte que crecer sin una estructura adecuada puede debilitar las operaciones y comprometer la estabilidad financiera. Por ello, promueve un enfoque basado en consolidación, profesionalización operativa y fortalecimiento patrimonial como base para escalar de forma rentable en un mercado cada vez más competitivo.
Como parte de esta visión, identifica tres ejes clave para el crecimiento sostenible en el sector gastronómico:
El primero es la consolidación de marcas bajo una estructura corporativa integrada, lo que permite optimizar recursos, generar economías de escala y ejercer un control financiero más riguroso, en contraste con el modelo tradicional de operaciones independientes.
El segundo eje es la profesionalización operativa, mediante la implementación de indicadores de desempeño, estandarización de procesos y control sistemático de costos, factores que contribuyen a mejorar la eficiencia y fortalecer la sostenibilidad financiera.
El tercer eje es el fortalecimiento de la estructura de capital, mediante una combinación de financiamiento bancario, inversión privada y desarrollo de activos inmobiliarios, lo que permite reducir la exposición al riesgo y construir una base patrimonial que respalde el crecimiento del grupo.
Como complemento a esta estrategia, Soto también ha impulsado inversiones inmobiliarias vinculadas a sus operaciones, aportando mayor estabilidad financiera y consolidando una plataforma empresarial con visión de largo plazo.
“El EBITDA es más importante que el volumen”, afirma Soto, en referencia al indicador financiero que mide la rentabilidad operativa del negocio. Desde su perspectiva, priorizar la rentabilidad sobre la expansión acelerada es clave para garantizar la sostenibilidad y el crecimiento sólido de las marcas.
El empresario considera que el futuro de la industria gastronómica apunta hacia modelos más estructurados y profesionalizados, donde el enfoque trasciende la operación individual de restaurantes y se orienta hacia la construcción de plataformas corporativas capaces de integrar, optimizar y escalar marcas bajo criterios financieros sólidos.
Este enfoque refleja una evolución progresiva en el sector gastronómico costarricense, donde comienza a consolidarse un modelo empresarial más orientado a la eficiencia, la rentabilidad estructural y la creación de valor sostenible en el largo plazo.
Correo Electrónico: pedro@sgc.capital





