- La implementación de estas buenas prácticas se traduce en reducción de reprocesos y menor incidencia de errores clínicos, entre otros aspectos.
- Especialistas en el sector señalan que los procesos de evaluación en los hospitales y clínicas están pasando de ser opcionales a un recurso que genera réditos concretos.

16 de febrero, 2026. Las certificaciones internacionales en salud están generando mejoras medibles en la operación diaria de hospitales y clínicas en América Latina, con impactos directos en procesos internos, seguridad del paciente, uso de recursos y sostenibilidad financiera, en un contexto marcado por presión regulatoria, aumento de la demanda y escasez de talento especializado.
Datos recopilados por organizaciones de salud que han adoptado estándares internacionales muestran que la estandarización de procesos y la integración del cumplimiento en la gestión diaria permiten reducir de forma significativa brechas operativas prevenibles, particularmente aquellas asociadas a documentación, control de infecciones, manejo de medicamentos y preparación para emergencias.
El Dr. Antonio Acosta-Rua, representante para Latinoamérica de Accreditation Commission for Health Care (ACHC) Internacional, organización sin fines de lucro especializada en acreditación en salud, explicó que “la región enfrenta hoy un escenario complejo para la prestación de servicios de salud. A la creciente demanda se suman mayores exigencias regulatorias, restricciones presupuestarias y una marcada escasez de talento, lo que obliga a los centros de salud a optimizar su operación sin comprometer la seguridad del paciente”.
Es en este contexto, que la adopción de estándares internacionales de calidad y cumplimiento ha dejado de ser una acción administrativa optativa para los hospitales y clínicas, para convertirse en una herramienta estratégica de gestión, capaz de transformar la operación diaria de estas instituciones de salud de manera concreta, e impactando positivamente a los pacientes.
Según los análisis de ACHC Internacional, las principales observaciones identificadas durante procesos de evaluación en centros de salud están asociadas a brechas evitables, principalmente vinculadas a fallas en documentación clínica, control de infecciones, manejo de medicamentos y preparación para emergencias.
Además, las organizaciones de salud que han integrado estándares internacionales en su gestión muestran mejoras en su eficiencia operativa, según análisis realizados por ACHC Internacional. Estas se ven reflejadas directamente en una reducción de reprocesos, menor incidencia de errores clínicos y administrativos, optimización del uso de insumos y una disminución significativa de observaciones regulatorias prevenibles.
El Dr. Acosta-Rua señaló que, al estandarizar procesos y convertir el cumplimiento en una práctica diaria, y no solo para el cumplimiento de una norma, esas brechas precisamente tienden a reducirse de forma sostenida.
Cambios estructurales
El especialista añadió que la implementación de estándares internacionales está impulsando cambios estructurales en la forma en que operan los centros de salud. Entre ellos destacan:
- Integración del cumplimiento regulatorio en los flujos de trabajo diarios.
- Mayor trazabilidad y calidad en la documentación clínica.
- Fortalecimiento de la cultura de seguridad del paciente.
- Procesos más claros y homogéneos, independientemente de la rotación de personal.
- Liderazgos más involucrados en la supervisión operativa y la mejora continua.
El representante añadió que este enfoque resulta especialmente relevante en áreas críticas como el control de infecciones. En este sentido, datos de ACHC Internacional, muestran que la adopción de prácticas estandarizadas y hábitos operativos consistentes pueden contribuir a la prevención de las deficiencias relacionadas con control de infecciones que suelen identificarse en evaluaciones externas.
“La relevancia de estas mejoras trasciende la gestión interna de los centros de salud. Para los pacientes, se traduce en atención más segura y consistente. Para los sistemas de salud, en mayor sostenibilidad financiera y mejor uso de recursos limitados. Y para los tomadores de decisión, en datos concretos que respaldan inversiones orientadas a calidad, eficiencia y cumplimiento normativo”, explicó el director para Latinoamérica de ACHC Internacional.
Los especialistas coinciden en que, ante los desafíos actuales del sector, los estándares internacionales se consolidan como un marco de referencia clave para fortalecer la gestión hospitalaria, reducir riesgos y construir modelos de atención más resilientes y sostenibles en el largo plazo.





