A un año de haber llegado a la sucursal la zaguatita recibirá su carnet que la acredita como la primera colaboradora canina de la marca en el país. El equipo tiene un chat para coordinar todos los cuidados que tienen que ver con ella.

Liberia, Guanacaste. – Nadie la esperaba. Nadie la llamó. Pero hace unos meses, una perrita delgada, silenciosa y desconfiada cruzó la entrada de Hyundai Liberia y decidió que ahí quería quedarse. Hoy, La Negra es mucho más que “la perrita de la agencia”: es un símbolo de cariño, unión y ese espíritu auténticamente tico que abraza a las mascotas como parte de la familia.
La Negra llegó joven, en la sucursal le calculan de unos seis o siete meses, con esa mezcla de tristeza y desconfianza típica de los animales que han sobrevivido en la calle. Alex Carvajal, gerente de ventas de la sucursal, recuerda ese primer mes con claridad: “Pensamos que era de paso. Pero volvió todos los días. Se sentaba a vernos trabajar, nos seguía, se echaba cerca. Al final entendimos que ella nos había escogido”.
A partir de ahí, todo cambió y la agencia empezó a reorganizar su rutina para incluirla.
Aunque nadie lo planeó, cuidar a La Negra se convirtió en un proyecto colectivo. El personal creó un chat interno para coordinar todo: comida, veterinario, medicinas, agua fresca, accesorios e incluso transporte cuando ha necesitado atención urgente.
Marcela Flores, asesora de la agencia, explica ese proceso: “Cada uno fue encontrando su manera de ganarse su confianza. Le comprábamos bocadillos, le hablábamos suavecito, le poníamos agüita. Ahora es dulcita, cariñosa pasó de la desconfianza a la ternura”.
Randall Mena, también asesor comercial, cuenta otro lado de la historia: “La vimos cambiar. De ser tímida y un poco agresiva por sobrevivencia, pasó a ser la perra más dócil. Saluda a todos. Entra a la oficina y va escritorio por escritorio para que uno le dé cariño”.
Incluso en Seguridad, La Negra se volvió indispensable. Los oficiales la alimentan, la vigilan y la consideran parte turno nocturno: “Después de las cinco y media, ella es otro oficial más. Si escucha algo afuera, ladra y avisa. Tiene un instinto increíble”, comenta Alex.
Cama, uniforme, gafete… y una identidad propia
Hoy, La Negra tiene su propia cama, uniformes Hyundai a tono con los que usa el equipo, , collar, correa, una taza y placa con su nombre y en honor a su primer aniversario con el equipo se le dará un carnet que le da el cargo de embajadora de cariño. Incluso tiene más de un “padrino” en el equipo, porque todos quieren ser parte de su cuidado.
Con su personalidad dulce y su costumbre de recibir a los visitantes, La Negra se ha ganado también a los clientes. Tanto así que varios han pedido adoptarla. Pero la respuesta siempre es la misma. “Es parte nuestra. No podemos entregarla. Aquí tiene familia”, dice Randall.
Una historia que refleja el corazón de Hyundai en Costa Rica
La Negra encontró en Hyundai Liberia lo que muchas mascotas buscan toda su vida: seguridad, cariño, comida, cuidados y un lugar donde ser ella misma.
“Más que una mascota adoptada, es un recordatorio de que las empresas también pueden crear espacios donde la empatía sea parte del ADN. Y en Costa Rica, Hyundai ha construido una relación histórica con las mascotas como miembros esenciales de la familia”, aseguró Paola Safiano, gerente de mercadeo Hyundai.
El pasado noviembre, La Negra celebró su primer aniversario como parte del equipo —con cama nueva, uniforme limpio, carnet brillante y todo el amor de quienes la ven llegar cada mañana a saludar.
Su historia no es solo tierna; es una historia de humanidad. Porque a veces las familias se forman así: sin planearlo, pero para siempre.





