LEÓN GLATZER, DE LAS OLAS A LA PANTALLA GRANDE 

LEÓN GLATZER, DE LAS OLAS A LA PANTALLA GRANDE 

La película que retrata la vida y la carrera del surfista y atleta olímpico León  Glatzer muestra el camino del alto rendimiento más allá de las competencias, los  resultados y la exposición mediática. La premier será gratuita el 7 de febrero en  Jacó.

San José, Costa Rica. No todo el recorrido de un atleta se refleja en una  competencia ni en una estadística. Esta película propone una mirada profunda  sobre el proceso que rodea al surfista León Glatzer, mostrando lo que sucede  lejos de los podios, las transmisiones y las cámaras. 

Desde sus primeros años, el mar fue para él un espacio de desconexión total.  Cada vez que entra al agua, el mundo exterior desaparece y solo quedan dos  elementos esenciales: el océano y su presencia en él. Ahí aprendió a leer las  

mareas, a esperar la serie correcta y a entender que no todas las olas son para  surfear. Esa relación con el mar, simple y profunda, atraviesa toda la película. 

El surf nunca fue un plan ni una estrategia. Fue una pasión que lo llevó a pasar  horas interminables en el agua, sin pensar en resultados ni en una carrera  profesional. Todo cambió cuando un video grabado de manera espontánea se  viralizó y abrió una puerta inesperada: viajes, sponsors y la posibilidad de  dedicarse de lleno al alto rendimiento. 

Pero detrás de ese camino hubo sacrificios que no siempre se ven. El más  importante fue el de su madre, quien confió en él cuando tenía apenas 15 años y  lo dejó viajar solo durante ocho meses compitiendo en el circuito internacional  juvenil. Esa decisión marcó su carrera y también el tono íntimo de la película. 

Dentro del agua aprendió la paciencia. Fuera de ella, los viajes le dieron otra  mirada del mundo. Conocer distintas culturas y formas de vivir le enseñó que  adaptarse es parte del crecimiento, tanto en el surf como en la vida. 

La película también muestra los momentos más duros. En 2019, en Japón, no  logró clasificar a los Juegos Olímpicos tras cuatro años de preparación. Esa  derrota, en un deporte donde una sola ola puede definir una manga, lo enfrentó al  vacío y a la necesidad de reconstruirse. Comprendió que no alcanza con entrenar  el cuerpo: la fortaleza mental y la fe en uno mismo son fundamentales. Esa 

transformación fue clave para lograr la clasificación en el segundo intento«Perder  esa oportunidad me enseñó que no siempre el camino más duro se ve desde  afuera. Fue un momento de aprendizaje que marcó toda mi forma de entrenar y  competir.» 

Otra de las luchas que atraviesa el film tiene que ver con el origen. Durante años  vivió lejos del mar, lo que lo puso en desventaja frente a otros surfistas de su  generación. Las dudas externas e internas intentaron marcarle un límite, pero  superarlas fue parte del proceso que lo llevó a crecer y destacarse a nivel  internacional. 

El miedo también está presente. No como enemigo, sino como un elemento con lo  que se convive. El mar no se controla y cada decisión, tomar una ola, tirarse tarde  o enfrentar una sección crítica, implica un riesgo real. Una lesión de rodilla en su  juventud reforzó esa conciencia y cambió su forma de entrenar y cuidar el cuerpo. 

La película se adentra en un momento poco visible del alto rendimiento: el vacío  que aparece después de cumplir un sueño. Tras llegar a los Juegos Olímpicos,  León enfrentó una pausa difícil de asumir. Lejos de ser un final, ese momento fue  una oportunidad para replantear el camino y definir nuevas metas «Llegar a los  Juegos Olímpicos fue un sueño, pero también un desafío emocional. Esta película  me permitió mirar todo mi recorrido con más claridad y entender que cada caída  también es parte del aprendizaje” recalcó el atleta. 

Llevar esta historia al cine no fue una decisión sencilla, sobre todo por la  exposición de su familia. Pero la intención fue clara: mostrar la parte humana del  deporte, la vulnerabilidad y abrir un espacio donde otros puedan verse reflejados.  La confianza con el equipo de filmación y el apoyo de Red Bull fue clave para  lograrlo. 

Más que una película sobre surf, este proyecto habla de procesos, de caídas y de  reconstrucciones. Muestra que el camino no siempre es lineal y que, incluso en un  mar inmenso, siempre hay una nueva ola esperando y ese es el legado que León  Glatzer le hereda a las nuevas generaciones del surf. 

Detalles de la premier 

La premier será gratuita y se realizará el 7 de febrero en Puddle Fish, Jacó, a  partir de las 7:00 PM. El surfista León Glatzer estará presente para presentar la  película y compartir con los asistentes, ofreciendo la oportunidad de conocer de  cerca su historia y su experiencia dentro y fuera del agua.

Scroll al inicio