
San José, abril, 2026. Más del 70% de las empresas familiares en América Latina no cuenta con estructuras formales de gobernanza, una realidad que incrementa los riesgos de conflicto, dificulta la toma de decisiones estratégicas y compromete la sostenibilidad de estos negocios en el tiempo.
Así lo señala Savia Studio, firma especializada en transformación organizacional y empresas familiares, que advierte que muchas de estas organizaciones continúan operando sin reglas claras que ordenen la relación entre la familia y el negocio.
Según comenta Felly Salas, Directora Fundadora, la gobernanza familiar se refiere al conjunto de estructuras, acuerdos y espacios formales que permiten organizar la relación entre la familia y la empresa. Su propósito es establecer cómo se toman las decisiones, cómo se gestionan los conflictos y cómo se asegura la continuidad del negocio a lo largo de las generaciones.
Este enfoque no solo abarca aspectos administrativos, sino también dinámicas humanas, permitiendo que los vínculos familiares no interfieran negativamente en la gestión empresarial.
De acuerdo con Savia Studio, la implementación de estructuras de gobernanza es una de las decisiones más estratégicas que puede tomar una empresa familiar, ya que permite:
- Reducir conflictos internos, al establecer reglas claras sobre roles y responsabilidades.
- Mejorar la toma de decisiones, definiendo quién decide y bajo qué criterios.
- Facilitar la sucesión generacional, evitando tensiones en momentos críticos.
- Proteger el patrimonio familiar, mediante procesos más estructurados y menos impulsivos.
- Fortalecer la profesionalización, separando los intereses familiares de los empresariales.
“Las empresas familiares que no gestionan su gobernanza tienden a enfrentar conflictos que, con el tiempo, afectan su crecimiento y continuidad. La gobernanza no es un elemento opcional, es una base para sostener el negocio en el largo plazo”, explicó Salas.
Salas destaca además, que la gobernanza familiar puede implementarse a través de diferentes mecanismos, adaptados a cada empresa. Entre los más comunes se encuentran:
- Consejo de familia: espacio donde los miembros de la familia discuten temas relacionados con la visión, valores, participación en la empresa y toma de decisiones estratégicas desde el ámbito familiar.
- Protocolo familiar: documento que establece reglas claras sobre sucesión, incorporación de familiares, resolución de conflictos y distribución de responsabilidades.
- Junta directiva o consejo asesor: órgano enfocado en la estrategia del negocio, que puede incluir miembros externos para aportar objetividad.
- Reuniones familiares estructuradas: encuentros formales para alinear expectativas y fortalecer la comunicación.
Un paso clave para la continuidad
Para Savia Studio, avanzar hacia modelos de gobernanza no implica perder la esencia de la empresa familiar, sino fortalecerla. Estas estructuras permiten ordenar las relaciones, reducir la incertidumbre y preparar a la organización para enfrentar los desafíos del entorno actual.
“Las empresas familiares que logran establecer estructuras de gobernanza no solo protegen su presente, sino que aseguran su capacidad de trascender generaciones”, concluyen desde la firma.





