- Evitar exposición prolongada al sol reduce lesiones en orejas y nariz, especialmente en gatos
- Radioterapia veterinaria se suma como opción cuando la cirugía no es posible o el tumor es agresivo

San José, enero 2026. El cáncer en mascotas es más común de lo que muchas familias imaginan: 1 de cada 4 perros y 1 de cada 5 gatos desarrollará cáncer en algún momento de su vida, de acuerdo con referencias divulgadas por la American Veterinary Medical Association (AVMA) y literatura veterinaria científica. Y dentro de ese panorama, el cáncer de piel figura entre los diagnósticos más frecuentes en consulta, con tumores que pueden iniciar como una simple costra, una herida persistente o un bulto pequeño que parece inofensivo.
Ante este escenario, Costa Rica cuenta hoy con una herramienta terapéutica adicional: la radioterapia veterinaria, una alternativa clave para tratar ciertos tipos de cáncer de piel en perros y gatos, especialmente cuando la cirugía es limitada por el tamaño, la ubicación del tumor o su agresividad.
Así lo explicó Manuela Mora, veterinaria oncóloga de la Clínica de Oncología y Radioterapia Veterinaria (CORV), quien recalcó que el avance en tratamientos debe ir acompañado de un mensaje fundamental: muchos casos pueden prevenirse reduciendo la exposición solar y detectando lesiones a tiempo.
“Muchas personas creen que el cáncer de piel siempre se ve como un tumor grande, pero en realidad puede empezar con una herida que no cicatriza o una costra repetitiva. Lo más valioso es consultar temprano, porque ahí es cuando tenemos más opciones terapéuticas y mejores pronósticos”, señaló Mora.
En el caso de los gatos, uno de los factores de riesgo más importantes para lesiones cancerígenas en piel es la exposición al sol, en especial en animales blancos o de piel clara. Las zonas más vulnerables suelen ser orejas, nariz y bordes de párpados, precisamente porque son áreas con menos pigmentación y menos pelo protector.
“Los gatos aman acostarse al sol, y eso es parte de su comportamiento natural. El problema es que esa exposición repetida, durante meses o años, puede pasar factura. Por eso es tan importante que las familias sepan que sí hay prevención posible”, agregó Mora.
En perros, la oncóloga advierte que el riesgo puede aumentar en temporadas como vacaciones, cuando hay más paseos, playa, montaña y caminatas extensas bajo el sol.
Radioterapia veterinaria: una opción más de tratamiento
Además de opciones como cirugía, quimioterapia o terapias complementarias, la radioterapia se consolida como una alternativa valiosa para tratar tumores en piel en distintos escenarios clínicos: cuando el tumor no puede extirparse por completo, cuando está en zonas complejas o cuando se requiere control local para destruir células malignas.
La evidencia clínica indica que los tumores cutáneos representan una proporción significativa de los diagnósticos oncológicos en perros, y que un porcentaje relevante puede ser maligno, por lo que el abordaje temprano es determinante.
“La radioterapia nos permite abordar casos donde antes las opciones eran más limitadas. No significa que reemplace la cirugía, pero sí la complementa en situaciones específicas y puede ser determinante para controlar la enfermedad y proteger calidad de vida”, explicó Mora.
La especialista insiste en que, aunque hay causas no prevenibles, como la predisposición genética o la edad, la exposición solar sí es un factor que se puede controlar, sobre todo en animales vulnerables.
Entre las recomendaciones preventivas clave destacan:
- Evitar que perros y gatos permanezcan al sol intenso entre 10:00 a.m. y 4:00 p.m.
- Asegurar sombra y zonas frescas en casa
- Revisar semanalmente la piel, especialmente orejas y nariz
- Consultar ante costras, bultos, enrojecimiento o heridas que no cicatrizan
Clínica de Oncología y Radioterapia Veterinaria
Ubicada en La Uruca, San José





