Mundial de Fútbol 2026 evidencia el papel del 5G ante la demanda de conectividad en eventos masivos

Mundial de Fútbol 2026 evidencia el papel del 5G ante la demanda de conectividad en eventos masivos

  • El 5G aporta capacidades para responder a mayores concentraciones de usuarios y consumo intensivo de datos en eventos de alta afluencia.
  • Pagos inalámbricos, producción audiovisual, información en tiempo real y comunicaciones prioritarias para emergencias son algunas de las aplicaciones habilitadas por redes avanzadas.

San José, Costa Rica, 1 de junio de 2026. — El Mundial de Fútbol 2026 reunirá a millones de aficionados y estará acompañado por una creciente actividad digital: transmisiones móviles, publicación de contenido en redes sociales, uso de aplicaciones, pagos electrónicos y acceso a información en tiempo real. Este escenario evidencia la importancia de contar con redes preparadas para atender picos de demanda y distintos tipos de servicios de manera simultánea.

La experiencia del aficionado comienza mucho antes del silbato inicial y se extiende más allá de los estadios: para el torneo se estima que los fanáticos permanecerán entre 10 y 16 días en las ciudades sede, viajando en grupo, recorriendo la ciudad, utilizando aplicaciones de navegación y compartiendo sus vivencias en redes sociales. Todo esto incrementa la necesidad de contar con una cobertura 5G robusta a nivel urbano.

Dentro del estadio, la conectividad no solo es relevante para los aficionados que comparten fotos y videos. También es fundamental para medios profesionales que utilizan cámaras y transmisiones remotas, terminales inalámbricas que procesan pagos, así como cuerpos de seguridad y equipos médicos que requieren comunicaciones prioritarias y resilientes.

El 5G amplía las posibilidades de conectividad más allá de una mayor velocidad para los teléfonos móviles. De acuerdo con el Informe Next Wave of Mobile Innovation (2025), de Ericsson y Chetan Sharma, la evolución de estas redes se apoya en capacidades como 5G avanzado, 5G Standalone, redes privadas, network slicing, edge computing y conectividad diferenciada. Estas tecnologías permiten administrar de manera más eficiente distintos tipos de tráfico y responder a aplicaciones con necesidades específicas de desempeño, confiabilidad y baja latencia.

No se trata de prometer velocidades específicas, sino de habilitar capacidades de red más inteligentes y flexibles que los operadores pueden utilizar para gestionar distintas necesidades de manera simultánea”, señaló José Luis De la Vega, vicepresidente de Marketing y Comunicaciones de Ericsson para América Latina Norte y el Caribe.

En el pasado, con 4G, la red funcionaba como una gran vía con un solo carril lógico para todos los usuarios: al producirse un pico de tráfico, por ejemplo, durante la celebración de un gol, cuando miles de personas intentan subir videos al mismo tiempo, todos compartían el mismo “embotellamiento”.

La conectividad diferenciada, habilitada por 5G Standalone, puede compararse con una autopista digital inteligente. Permite organizar recursos de red para atender simultáneamente comunicaciones críticas, producción profesional, pagos digitales y conectividad de los usuarios, incluso durante momentos de alta demanda.

Aunque el impacto más visible del 5G en el deporte se observa dentro de los estadios, la experiencia digital de los aficionados también ocurre fuera de ellos. Transmisiones móviles, encuentros públicos para ver partidos, desplazamientos, uso de aplicaciones, pagos y publicación de contenido generan demanda de conectividad en espacios urbanos y puntos de alta afluencia.

“Hoy la conectividad ya no es un ‘nice to have’, es esencial desde el momento en que el aficionado recibe su boleto en el teléfono”, comentó José Luis De la Vega. “La conectividad confiable es clave incluso para algo tan básico como entrar de forma ágil al estadio, y casi dos tercios del tráfico de datos en grandes eventos se genera fuera de los estadios: la demanda de conectividad está en cada calle y en cada punto de encuentro de la ciudad”, añadió.

El consumo de datos en este tipo de eventos continúa en aumento. Como referencia, en un solo partido se han registrado picos superiores a los 2.3 TB de tráfico, lo que exige redes capaces de escalar rápidamente su capacidad.

Para Costa Rica, eventos globales como el Mundial de Fútbol 2026 resaltan la importancia de continuar fortaleciendo una infraestructura digital robusta, segura y flexible, capaz de responder a un consumo de datos cada vez más intensivo y de habilitar experiencias digitales, operaciones comerciales y servicios críticos con mayores exigencias de conectividad.

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