- Riesgo se dispara, porque aumenta el volumen de mensajes, enlaces y cadenas que apelan a la urgencia y la emoción.

San José, Costa Rica. En Costa Rica, las estafas informáticas ya no son un delito “de nicho”: se han vuelto masivas, sofisticadas y, en muchos casos, operadas por estructuras de crimen organizado, según han advertido autoridades. En momentos de alta conversación pública, como la etapa electoral, el riesgo se dispara, porque aumenta el volumen de mensajes, enlaces y cadenas que apelan a la urgencia y la emoción.
La evidencia internacional respalda este patrón: Cloudflare documentó un repunte (“uptick”) de ataques en los días previos a la elección en Estados Unidos en 2024, y también registró incidentes vinculados a periodos electorales en otros países. De forma similar, reportes de inteligencia de amenazas como el de FortiGuard Labs (Fortinet) analizan el aumento y la diversidad de riesgos en el entorno electoral, incluyendo tácticas de señuelos, phishing y suplantación.
Para el Centro Cultural Costarricense Norteamericano (CCCN), referente en la enseñanza del inglés en el país, esta realidad tiene un componente que pasa desapercibido: muchas de las estafas llegan “camufladas” en inglés, con frases cortas que suenan técnicas y legítimas, diseñadas para presionar a la víctima a actuar sin pensar.
“En la práctica, no basta con entender inglés a nivel general. Las estafas usan un vocabulario recurrente, muy específico, que activa alarmas falsas: suspensión de cuenta, verificación inmediata, actividad inusual. Reconocer esas señales ayuda a frenar a tiempo”, señaló el director ejecutivo del CCCN, Bernal López.
¿Por qué el contexto electoral agrava el riesgo?
Distintos análisis sobre amenazas cibernéticas en procesos electorales han documentado que, en estas temporadas, el phishing y el fraude digital se intensifican porque los atacantes aprovechan: picos de tráfico informativo, búsquedas urgentes y mensajes que aparentan venir de “autoridades”, medios, plataformas o instituciones.
En otras palabras: cuando la conversación pública se calienta, también se “calienta” el ambiente para estafas.
Las 10 señales en inglés más comunes en mensajes fraudulentos
El CCCN recomienda desconfiar de mensajes (correo, SMS, WhatsApp, redes) que incluyan frases como:
- “Account suspended / Account locked” (cuenta suspendida/bloqueada)
- “Verify now / Verify your identity” (verificá ya / verificá tu identidad)
- “Unusual activity detected / Suspicious activity” (actividad inusual/sospechosa)
- “Security alert” (alerta de seguridad)
- “Confirm your password / Reset your password” (confirmá/restablecé tu contraseña)
- “Payment failed / Billing problem” (falló el pago / problema de facturación)
- “Click here to update” (hacé clic para actualizar)
- “Your package is on hold” (tu paquete está retenido)
- “Immediate action required / Urgent” (acción inmediata / urgente)
- “We noticed a login attempt” (detectamos un intento de inicio de sesión)
El patrón que se repite explica el CCCN, es siempre el mismo: urgencia + amenaza + enlace. Y el objetivo, también: que la persona entregue claves, códigos o datos bancarios, o instale algo sin darse cuenta.
Según advertencias y reportes sobre estafas, los mensajes fraudulentos suelen forzar una reacción emocional (“si no actúa, pierde el acceso”), usar lenguaje genérico (“Dear user”, “Customer”) y ofrecer un enlace que “parece” real, pero no lo es.
Tres reglas rápidas para no caer (especialmente en época electoral)
El CCCN recomienda aplicar este filtro en segundos:
- Regla 1: No haga clic por presión. Si el mensaje lo apura, respire y verifique por canal oficial.
- Regla 2: No comparta códigos. Si le piden “un code” o “verification code”, es una bandera roja.
- Regla 3: Verifique el remitente. No el nombre visible, sino el correo/URL real.
Y una práctica simple que reduce riesgos: si de verdad hay un problema con su cuenta, lo podrá ver al ingresar manualmente a la app o sitio oficial (sin usar enlaces del mensaje).
La institución hace un llamado especial en esta temporada electoral a sospechar más, no menos y prestar principal atención a las frases en inglés ya mencionadas.
“El inglés, además de abrir puertas educativas y laborales, hoy cumple una función inesperada: seguridad cotidiana. Reconocer el vocabulario y las fórmulas típicas del fraude digital permite cortar el engaño antes de que avance y lo convierta en una víctima más”, concluyó López.
En Costa Rica, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) registró más de 10 000 denuncias por diferentes fraudes informáticos con un perjuicio económico que ronda aproximadamente los ₡6.000 millones. Solo en los primeros cuatro meses de 2025 se registraron 4.887 casos de estafas informáticas, un incremento de 184,5% frente al mismo periodo del año anterior (1.718). Según datos del OIJ estimó, para ese mismo periodo, un promedio cercano a 38 víctimas por día.





