Países de América Latina impulsarán 24 iniciativas para fortalecer sus sistemas de inocuidad de los alimentos

Países de América Latina impulsarán 24 iniciativas para fortalecer sus sistemas de inocuidad de los alimentos

FAO, OPS y la Universidad de Minnesota lideran proyecto regional para apoyar a los países en la incorporación del análisis de riesgos en sus políticas públicas para mejorar sus sistemas de control de alimentos y facilitar su comercio seguro en la región.

Santiago de Chile, 16 de julio de 2026.  Diez países de América Latina avanzan en el fortalecimiento de sus sistemas nacionales de inocuidad de los alimentos mediante el desarrollo de 24 iniciativas orientadas a incorporar el análisis de riesgos en la formulación de políticas públicas y en la toma de decisiones regulatorias. El proyecto está liderado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) y la Universidad de Minnesota (UMN), con el apoyo financiero del Fondo para la Aplicación de Normas y el Fomento del Comercio (STDF).

Su objetivo es fortalecer las capacidades técnicas de los países para desarrollar medidas de inocuidad alimentaria basadas en evidencia científica y alineadas con los principios internacionales del Codex Alimentarius.

Las enfermedades transmitidas por los alimentos continúan representando un importante desafío para la salud pública. Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), 44 millones de personas se enferman en las Américas por consumir alimentos contaminados con bacterias, virus, parásitos, sustancias químicas o toxinas. Estas enfermedades provocan alrededor de 78.000 muertes anuales en la región y generan importantes costos sociales y económicos.

Autoridades y representantes de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Honduras, Paraguay, Perú y Uruguay, se reunieron esta semana para avanzar en la aplicación del enfoque de análisis de riesgos como base para la toma de decisiones regulatorias y fortalecer la gobernanza de las políticas públicas de inocuidad alimentaria.

“Este proyecto refleja cómo la cooperación regional y la ciencia pueden convertirse en herramientas concretas para mejorar la inocuidad alimentaria. Estamos acompañando a los países para que transformen conocimientos técnicos en soluciones prácticas, fortaleciendo sus sistemas de control de alimentos, protegiendo la salud de las personas y facilitando un comercio más seguro y transparente en la región”, señaló Leopoldo del Barrio, Oficial de Mejor Nutrición de la FAO para América Latina y el Caribe.

Del aprendizaje a la acción

Uno de los elementos más innovadores de la iniciativa es su enfoque de aprendizaje mediante un programa de formación híbrido que permite a los equipos técnicos nacionales desarrollar competencias teóricas y prácticas a partir de la resolución de casos de estudio vinculados a sus propias prioridades. Estos casos forman parte de las hojas de ruta nacionales, facilitando una apropiación efectiva de los conocimientos y herramientas generadas gracias a capacitaciones específicas, mentorías técnicas y participación en redes de intercambio.

Basado en los tres componentes del análisis del riesgo -evaluación, gestión y comunicación- el proyecto desarrollará 24 casos de estudios organizados en seis áreas prioritarias: incorporación del enfoque de riesgo en procesos de normalización nacional; elaboración de perfiles de riesgo; inspección basada en riesgo, tanto para clasificación de establecimientos como para su aplicación en puertos fronterizos; muestreo basado en riesgo; evaluación de riesgos; y comunicación de riesgos.

Las iniciativas serán implementadas y validadas por las autoridades nacionales, con el propósito de integrar los conocimientos adquiridos en el fortalecimiento de sus sistemas de control de alimentos.

Para André Santos, Asesor técnico de Inocuidad de los Alimentos en PANAFTOSA “el análisis de riesgo no es solo una herramienta técnica; es un componente esencial para modernizar los sistemas nacionales de control de alimentos y responder a los desafíos emergentes de la inocuidad alimentaria. La cooperación entre los países es uno de los mayores activos de nuestra Región. Compartir experiencias y construir capacidades conjuntamente nos permite avanzar hacia sistemas de inocuidad alimentaria más sólidos, resilientes y basados en la mejor evidencia científica”.

Cooperación regional para fortalecer la inocuidad alimentaria

Por su parte, Fernando Sampedro, profesor investigador de la Universidad de Minnesota, resaltó la importancia de la capacitación y fortalecimiento académico diseñados para los países participantes. “Nuestro rol está en formar a los inspectores oficiales de la región en los tres pilares del análisis de riesgos. A través de estas herramientas y manuales en desarrollo fortaleceremos capacidades, muy vinculadas con sus reales necesidades identificadas en los casos de estudio”.

El encuentro también sirvió para presentar la futura “Comunidad de Práctica Regional sobre Inocuidad de Alimentos”, un mecanismo de cooperación permanente que dará continuidad al intercambio técnico al crear un espacio de diálogo, aprendizaje colaborativo y uso compartido de las herramientas y manuales desarrollados a lo largo de este programa.

Con esta iniciativa, la FAO, OPS, la Universidad de Minnesota y los países participantes reafirman su compromiso de fortalecer la gobernanza de la inocuidad alimentaria mediante la cooperación regional, la innovación y la evidencia científica para consolidar sistemas alimentarios más seguros, resilientes y sostenibles para toda América Latina.

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