- Los fraudes sofisticados utilizando inteligencia artificial crecieron más de un 1.000% entre 2024 y 2025.

San José, Costa Rica. 15 de junio de 2026. La inteligencia artificial está revolucionando la gestión financiera de las empresas, pero también está potenciando nuevas modalidades de fraude. Deepfakes, identidades sintéticas y ataques de phishing hiperpersonalizados figuran entre las amenazas emergentes que ponen en riesgo la información y los recursos financieros de las organizaciones. Ante este panorama, Banco General explica cómo operan estos esquemas y cuáles son las principales señales de alerta para prevenirlos.
Según datos de Juniper Research, las pérdidas globales por fraude bancario pasarán de $23.000 millones en 2025 a $58.300 millones en 2030, impulsadas en gran medida por el auge del fraude con IA. En la región, los fraudes basados en contenido sintético (como imágenes, voces y videos generados por IA) crecieron más de un mil por ciento entre 2024 y 2025. Las empresas son un blanco especialmente atractivo: los montos involucrados son mayores, los procesos de autorización suelen ser más complejos, y los puntos de entrada son múltiples.
Entre las modalidades más utilizadas contra el sector empresarial destacan tres. Primero, el fraude por deepfake, videos falsos que imitan a ejecutivos o funcionarios bancarios, mediante el cual los delincuentes logran que colaboradores autoricen transferencias o entreguen credenciales. Segundo, las identidades sintéticas, que combinan datos reales de distintas fuentes para crear perfiles falsos capaces de pasar controles de verificación. Y tercero, el phishing impulsado por IA, que genera mensajes altamente personalizados, sin errores gramaticales, que imitan con precisión la voz y marca de instituciones financieras reales.
Estas son algunas de las recomendaciones de Banco General para proteger su negocio sin arriesgar su innovación:
- Verifique siempre por un segundo canal: Ante cualquier solicitud urgente de transferencia o cambio de datos, confírmela por una vía distinta a la que inició el contacto. Un deepfake puede imitar un rostro pero no puede anticipar una pregunta de verificación impredecible.
- Implemente autenticación multifactor: Las contraseñas y la biometría tradicional ya no son suficientes. Las soluciones que combinan biometría facial con prueba de vida avanzada (liveness detection) ofrecen una capa de protección más sólida.
- Capacite a su equipo en las nuevas modalidades: El personal que conoce cómo funciona el phishing con IA y el fraude por deepfake es mucho más difícil de engañar. La capacitación continua sigue siendo la primera línea de defensa.
- Monitoreo en tiempo real de transacciones: Las alertas automáticas ante movimientos inusuales permiten interrumpir un fraude antes de que se consume. La velocidad de detección es crítica cuando los ataques se realizan en segundos.
“La innovación nunca debe ir por delante ni de la seguridad ni de las necesidades del cliente. Hoy, los defraudadores utilizan las mismas herramientas tecnológicas que las empresas legales, y lo hacen con creciente sofisticación. En Banco General, acompañamos a nuestros clientes tanto con soluciones financieras a su medida, como con la información y el respaldo que necesitan para operar con seguridad y confianza,” comenta Eddy Fortoul, VPA de Ciberseguridad y Prevención de Fraude de Banco General.
Con más de 70 años de trayectoria regional, Banco General Costa Rica trabaja cada día para que sus clientes cuenten con el respaldo, la seguridad y la tranquilidad que merecen. Porque más que un banco, somos su aliado financiero.





